Pedro Chaskel, un gran cineasta, un hombre enorme

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Un precursor del Nuevo Cine chileno, de la realización de producciones de contenido social, humano, político, de prolijidad profesional, de documentales históricos y parte de notables equipos cinematográficos, dejando un legado inmenso al cine chileno y realizadores.

“El Siglo”. Santiago. 20/2/2024. Gran consternación en el mundo del cine chileno y latinoamericanos causó la información del fallecimiento del cineasta Pedro Chaskel Benko, a los 91 años de edad.

Un precursor del Nuevo Cine chileno, de la realización de producciones de contenido social, humano, político, de prolijidad profesional, de documentales históricos y parte de notables equipos cinematográficos, dejando un legado inmenso al cine chileno y realizadores.

Entre las realizaciones destacadas de Chaskel están “Venceremos” de 1971, “Los Hawker Hunter sobre la Moneda” de 1973, “Una foto recorre el mundo” de 1981, “Neruda en el corazón” de 1993, “De vida y de muerte”, “Aquí Vivieron” (1964), “Erase una Vez” (1965), “Aborto” (1965), “La Captura” (1967), “Testimonio” (1969), “Somos” (1985) y la serie “Al sur del mundo”. Fue el editor o montajista de las películas “El Chacal de Nahueltoro” y “La batalla de Chile”.

Muchos recuerdan su testimonio de cuando estando en un departamento en el centro de Santiago, la mañana del 11 de septiembre de 1973, presenció el bombardeo a La Moneda y con la poca película que le quedaba en una filmadora, grabó el ataque al palacio presidencial desde la ventana de un baño.

Producido el golpe de Estado, partió al exilio, fundamentalmente en Cuba, donde se integró a la labor de cineasta vinculado al Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC).

Fue laborioso y modesto en sus desempeños como director, camarógrafo y montajista de numerosos cortometrajes documentales y largometrajes que desarrolló en Chile, Cuba y otros países.

Durante varios años fue militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) donde hizo una gran contribución a la lucha contra la dictadura y el desarrollo respecto a la cultura y las artes.

Citado por Radio Universidad de Chile, Marcelo Morales, director de la Cineteca Nacional de Chile, expresó que “su legado es gigantesco, porque no solamente va en la línea de alguien que hacía películas, sino que también él formó una revista en los años 50, donde hablaba de la importancia de pensar en un cine chileno más auténtico, no seguir parámetros de las películas de Hollywood, o pensar solamente en un cine comercial, sino que pensar en un cine que reflejara nuestra realidad, nuestra identidad y en eso fue un precursor, escribió varios textos al respecto”.

Luis Horta, cineasta y académico de la Facultad de Comunicación e Imagen (FCEI) de la Universidad de Chile indicó que “es una tristeza enorme porque parte uno de los pioneros del cine documental político en nuestro país, y no solamente capaz de desarrollar una obra cinematográfica de enorme valor artístico, sino que también de formar a nuevas generaciones de cineastas, con una sensibilidad por la realidad, por las condiciones en las que vive la gente en nuestro país, y eso ha permitido que muchas nuevas generaciones se sensibilicen también en desarrollar algún tipo de cinematografía con un compromiso con la realidad”.

Hoy se recuerda que Chaskel Benko, en 1954, fundó el Cine Club de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH), cuando estudiaba arquitectura en la Universidad de Chile, el que se convirtió en el Centro de Cine Experimental.

El destacado cineasta nació en 1932 en Alemania. Recibió reconocimientos como la Medalla Rectoral de la Universidad de Chile (2006), la Orden al Mérito Artístico y Cultural “Pablo Neruda” del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes del Gobierno de Chile (2005), el Premio Pedro Sienna a la trayectoria cinematográfica del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes del Gobierno de Chile (2009) y el Premio Altazor por su contribución al arte cinematográfico (2009). Quienes lo conocieron, siempre destacaron que Pedro Chaskel era un hombre generoso, sencillo, sensible, preocupado de la formación de nuevas generaciones.