La posición China respecto a la situación en Xinjiang y el informe de la ONU

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“En los últimos años, Xinjiang ha disfrutado de un continuo desarrollo económico, la armonía y la estabilidad sociales, una mejora incesante de los medios de vida de las personas, la prosperidad cultural sin precedentes y la armonía religiosa”.

Agencias. Pekín. 09/2022. En una conferencia de prensa, autoridades de la República Popular China abordaron algunos tópicos en relación a los planteamientos de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) sobre la situación en el país asiático.

Una de las preguntas fue en el sentido de qué medidas tomará China para abordar las observaciones de supuestas violaciones de derechos humanos en Xinjiang, la que fue abordada por Wang Wenbin, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

“Este llamado informe de evaluación, enteramente orquestado y fabricado por Estados Unidos y algunas fuerzas occidentales, es completamente ilegal e inválido. Dicho informe es un mosaico de desinformación y una herramienta política al servicio de la estrategia de Estados Unidos y algunos otros países occidentales de usar a Xinjiang para contener a China. La OACNUDH fabricó el informe basándose en la conspiración política de algunas fuerzas anti-China fuera de China, lo que viola gravemente las obligaciones de la OACNUDH, infringe seriamente los principios de universalidad, objetividad, no selectividad y no politización y, una vez más, demuestra que la OACNUDH ha sido reducida a un matón y cómplice de Estados Unidos y algunos otros países occidentales para hacer sufrir a los numerosos países en desarrollo. Este informe, a pesar de ser ilegal y carecer de toda credibilidad, no se atreve a exagerar nuevamente el llamado ‘genocidio’, ‘trabajos forzados’, ‘opresión religiosa’ y ‘esterilización forzada’ en Xinjiang, entre otras afirmaciones absurdas, lo cual indica que las mentiras del siglo inventadas por Estados Unidos y algunos otros países occidentales ya se han arruinado”.

Indicó el portavoz: “A la hora de juzgar la situación de los derechos humanos en Xinjiang, pesan más las voces de las personas de todos los grupos étnicos en Xinjiang. En los últimos años, Xinjiang ha disfrutado de un continuo desarrollo económico, la armonía y la estabilidad sociales, una mejora incesante de los medios de vida de las personas, la prosperidad cultural sin precedentes y la armonía religiosa. Personas de todos los ámbitos de la vida en Xinjiang, incluidos minorías étnicas, figuras religiosas, trabajadores y graduados de los centros de educación y formación vocacional, han escrito espontáneamente a la Alta Comisionada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos contando la situación real en Xinjiang sobre la base de sus propias experiencias. Todos los amigos extranjeros que han estado en Xinjiang han opinaron que lo que han visto con sus propios ojos en Xinjiang es completamente diferente de lo informado por medios de comunicación occidentales y lo descrito por las fuerzas anti-China. Más de 60 países que defienden la justicia han enviado una carta conjunta firmada a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos expresando su oposición a la publicación de este informe falso. Casi 1.000 organizaciones no gubernamentales (ONG) y personas de diversos ámbitos de la vida en Xinjiang han escrito a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos para expresar su oposición. En los últimos años, casi 100 países, incluidos países musulmanes, han alzado sus voces en el Consejo de Derechos Humanos, el Tercer Comité de la Asamblea General de la ONU y otras ocasiones públicas para apoyar las posiciones legítimas de China con respecto a las cuestiones relacionadas con Xinjiang y otras cuestiones y oponerse a la injerencia en los asuntos internos de China aprovechando las llamadas cuestiones relacionadas con Xinjiang. Es esta la corriente predominante de la comunidad internacional. La siniestra intención política de Estados Unidos y algunos otros países occidentales de desestabilizar a Xinjiang y utilizarlo para contener a China apenas cuenta con partidarios por ser injusta, no cuenta con el apoyo popular y está condenada al fracaso”.

El también portavoz de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, dijo que “la parte china dejó clara ayer su posición solemne sobre el informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) sobre Xinjiang. Este informe sobre Xinjiang es un mosaico de desinformación enteramente orquestado y fabricado por Estados Unidos y algunas otras fuerzas occidentales impulsados por motivos políticos, y es completamente ilegal e inválido.

“Hay un modismo chino para describir una confesión voluntaria sin torturas. Poco después de la publicación del informe sobre Xinjiang, un número reducido de países occidentales han salido precipitadamente para hacer propaganda sensacionalista sobre este informe, lo cual revela una vez más su intención maliciosa de utilizar mentiras relacionadas con Xinjiang para contener a China; indica plenamente que son precisamente ellos quienes están detrás de este falso informe sobre Xinjiang; y demuestra de nuevo que la OACNUDH, al fabricar el informe basándose en la conspiración política de algunas fuerzas anti-China fuera de China, ha sido reducida a un matón y cómplice de Estados Unidos y algunos otros países occidentales para intimidar a los numerosos países en desarrollo.

“Un número pequeño de países occidentales, incluido Estados Unidos, de ninguna manera pueden representar a la comunidad internacional. La corriente predominante de la comunidad internacional se opone a la publicación de este informe falso y está muy preocupada de que Estados Unidos y algunas otras fuerzas occidentales no hayan escatimado esfuerzos para ejercer presión y obligar a la OACNUDH a publicar este informe falso. Recientemente, más de 60 países han enviado una carta conjunta a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos enfatizando que los asuntos de Xinjiang son puramente asuntos internos de China y expresando su grave preocupación por la redacción no autorizada del llamado informe relacionado con Xinjiang por parte de la OACNUDH. Casi 1.000 organizaciones no gubernamentales (ONG) chinas y extranjeras han enviado una carta conjunta a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos para expresar su fuerte oposición a la publicación de un informe relacionado con Xinjiang que carece de autorización y viola los hechos por parte de la OACNUDH.

“A lo que la OACNUDH realmente debería prestar atención es a estas cosas hechas por Estados Unidos y algunas otras fuerzas occidentales: el genocidio físico y cultural de los pueblos indígenas, incluidos los indios nativos, el tráfico de mano de obra desde el extranjero para implementar la esclavitud moderna y el trabajo forzado, la discriminación racial sistémica contra las minorías étnicas, la violencia armada que ha dejado a numerosos civiles heridos o muertos, el retroceso histórico y grave de los derechos de las mujeres, la desenfrenada tortura y maltrato en “sitios negros” en el extranjero, la imposición de sanciones unilaterales en grave violación de los derechos humanos en otros países, y la matanza indiscriminada de civiles en operaciones militares en el extranjero. Los portavoces del Ministerio de Relaciones Exteriores hemos compartido información sobre estas cuestiones en múltiples ocasiones. Exigimos a la OACNUDH que preste una mayor atención a las graves violaciones de los derechos humanos anteriormente mencionados, haga rendir cuentas a los perpetradores y publique informes a este respecto, para dar una respuesta responsable a la comunidad internacional y las numerosas víctimas.

“También me gustaría pedirles a ustedes que investiguen a fondo la composición del personal y la fuente de financiación de la OACNUDH. Estados Unidos y algunos otros países occidentales, con menos del 10% de la población mundial, ocupan más del 80% de los puestos de la OACNUDH. ¿Pueden realmente ellos representar a la mayoría de los países del mundo? La OACNUDH fabricó el informe falso basándose en la conspiración política y la presión de algunas fuerzas anti-China fuera de China, así como en información falsa, lo que infringe seriamente los principios de universalidad, objetividad, no selectividad y no politización, y demuestra precisamente que la OACNUDH ha sido reducida a un matón de Estados Unidos y algunos otros países occidentales para intimidar a los numerosos países en desarrollo, y que los derechos humanos no son más que un arma y un garrote baratos utilizados habitualmente por estos países occidentales. Tal comportamiento de ningún modo puede representar a la ONU, ni mucho menos representar a la comunidad internacional.

“Como parte de la Secretaría de la ONU, la OACNUDH debe acatar y defender los propósitos y principios de la Carta de la ONU, defender la soberanía de los Estados miembros y evitar entrometerse en sus asuntos internos. Con la manipulación de Estados Unidos y algunas otras fuerzas occidentales, el llamado informe de la OACNUDH va en contra de esto. Los numerosos Estados miembros de la ONU deberían hacer rendir cuentas seriamente. La parte china continuará siguiendo inquebrantablemente el camino de desarrollo de los derechos humanos con peculiaridades chinas y seguirá haciendo contribuciones para impulsar tanto la causa china de los derechos humanos como la causa mundial de los derechos humanos”.