Aunque los principales ministros del actual gabinete no son muy asiduos a los canales de televisión, para promocionar la rebaja del impuesto corporativo a las grandes empresas de 27 a 24% se desató una avalancha de presentaciones del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ante las cámaras, así como de la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulff, en su debut en pantalla.
José Luis Córdova. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 21/4/2026. La dubitativa y trastabillante vocera Mara Sedini lideró la reciente campaña publicitaria para anunciar “la primera cadena nacional” por radio y televisión del Presidente de la República, José Antonio Kast, aunque a estas alturas hasta el oficialismo que lo apoya está por “tirar la cadena” respecto a sus contenidos.
El discurso fue precedido por informaciones parciales sobre el proyecto de ley para la Reconstrucción Nacional en Ñuble y Bíobio, motejad de “miscelánea”, “tuti fruti”, “gato por liebre” y otros epítetos para descalificar la multiplicidad de propuestas y tópicos de la propuesta original.
Aunque los principales ministros del actual gabinete no son muy asiduos a los canales de televisión, para promocionar la rebaja del impuesto corporativo a las grandes empresas de 27 a 24% se desató una avalancha de presentaciones del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ante las cámaras, así como de la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulff, en su debut en pantalla.
La imitación que de Quiroz hiciera el comediante Stefan Kramer desperfiló en parte el objetivo central de la iniciativa que debió retroceder, primero en la fecha de presentación definitiva del proyecto, después en pausar o postergar su implementación a plazos hasta discutir la posibilidad de segmentarla entre medidas de reconstrucción, tributarias, medioambientales, de transporte y otros agregados.
Así estaría descartada la idea de aprobar el paquete tipo “ley ómnibus” -como la que presentó Milei en Argentina-. Si el Ejecutivo presenta esta iniciativa con suma urgencia, igual deberá ser sometida a debate en diversas comisiones parlamentarias.
La oposición alertó en diversos espacios televisivos sobre ideas regresivas contenidas en el proyecto de ley como el fin de la gratuidad -medida finalmente desechada ante el rechazo generalizado, la relativización de la ley de jornada laboral a 40 horas semanales, entre otras medidas solapadas que contiene la iniciativa.
La primera cadena nacional presidencial -que duró 20 minutos- con Kast impertérrito y algo indiferente y distante fue precedida por la revelación de los inmensos capitales patrimoniales que tienen algunos ministros, sobre todo Pérez Mackenna, Daniel Más y la propia Mara Sedini con varios millones de dólares en cuentas personales y bienes raíces.
La mayoría de los parlamentarios y jefes de partidos de la oposición acusan en matinales, noticieros y programas “políticos” que este proyecto está hecho a la medida de estos grandes millonarios del país. Se arguye que no se tomaron en cuenta ninguna de las propuestas que iba directo al beneficio del bolsillo de los chilenos.
La Moneda alardea con cálculos optimistas en cuanto a la votación en el Parlamento donde necesitan 78 legisladores a favor para aprobar siquiera la idea de legislar. Existe la posibilidad de una reserva de constitucionalidad que debería dirimir después el Tribunal ad doc. En caso de ser rechazada esta iniciativa será necesario esperar un año para volver a presentarla. O sea, es probable que el oficialismo se vea obligado a “tirar la cadena”.
