La punta de lanza de la campaña “En Contra”

Compartir

Ya están trabajando equipos en comunicaciones, RRSS, la franja televisiva, campaña territorial, coordinación política, y vocerías. Un criterio que se está manejando es que los contenidos, relatos e ideas “sean sencillos”, “ciudadanos”, “directos”, “no ideologizados”. Una prioridad es superar el “espacio propio” y llegar a un electorado más ancho, con el desafío de esos cinco millones de personas que se sitúan como “indecisos” y “volátiles”.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 10/11/2023. Unos diez dirigentes políticos y expertos comunicacionales conforman la punta de lanza de los equipos encargados de la campaña “En Contra” para lograr que no se apruebe el texto que salió del Consejo Constitucional como propuesta de nueva Carta Magna y que se define de claro tinte conservador, autoritario, neoliberal y regresivo.

En estos días comenzaron reuniones de esos responsables de campaña y este lunes 13 de noviembre se presentaría definiciones claves sobre lo que viene, aunque ya hay instalación de contenidos, gráficas e imágenes.

Un grupo de acción de campaña está conformado por voceras/voceros donde estarían la alcaldesa de Peñalolén y militante de la Democracia Cristiana, Carolina Leitao, el exconsejero constitucional Aldo Valle y el excomisionado experto Gabriel Osorio -ambos del Partido Socialista-, Antonia Rivas, de Convergencia Social y exintegrante de la Comisión Experta y se podrían integrar otros representantes como la exconsejera constitucional Karen Araya, del Partido Comunista (que obtuvo una alta votación en su momento) y personalidades de los mundos de la cultura, la academia, las ciencias, el deporte, sindical y de las artes.

Aunque no está definido el nombre -podría ser Coordinadora Nacional, Comando de Unidad, etc.- comenzó a trabajar un grupo de dirigentes y expertos con tareas definidas. Ricardo Solari, presidente del Instituto Igualdad ligado al PS, estaría al frente de una coordinación ejecutiva y general; Camila Miranda, presidente de Nodo XXI a cargo de equipos comunicacionales; el dirigente del PC, Juan Andrés Lagos, tendría el encargo de coordinación entre partidos y campaña territorial; Carlos Correa estaría a cargo de comunicaciones y labor hacia la prensa; Ignacio Rojas, del PC, tomaría la labor de RRSS. Detrás de ellos diversos equipos y empresas y productoras comunicacionales.

Las agencias “Fábula” y “1984” estarían a cargo de diseños, elementos publicitarios y de la producción de la franja e imágenes.

Por cierto, constantemente habrá encuentros entre y con las/los presidentes de los partidos de Apruebo Dignidad, Socialismo Democrático y la Democracia Cristiana. No está prevista la participación de legisladores en los trabajos, pero sí de ir incorporando a alcaldes y alcaldesas y dirigentes sociales.

También está contemplado el aporte de fundaciones y centros de estudios como Nodo XXI, Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL), Rumbo Colectivo, Saberes Colectivos, Horizonte Ciudadano, Instituto Igualdad, Fundación por la Democracia, Instituto Pedro Aguirre Cerda, entre otros.

En los contenidos, aparecieron ideas como que la propuesta constitucional “es mala”, “es peor que las otras”, “es peligrosa”, “Chile vota en contra”, “Por Chile voto en contra”, “Porque el clasismo no une, vota En Contra”, “Esta anula derechos”.

Un criterio que se está manejando para la campaña “En Contra”, es que los contenidos, relatos e ideas “sean sencillos”, “ciudadanos”, “directos”, “no ideologizados”. Solari indicó que “si transformamos la campaña del En Contra en un tema ideológico, nos va a ir muy mal”. Diego Vela, presidente de Revolución Democrática manifestó que “el enfoque de la campaña tiene que ser no hablarles a los nuestros solamente, sino a toda la ciudadanía”. El presidente del PC, Lautaro Carmona, apuntó que “diría que la clave de la campaña será mostrar comunicacionalmente las razones para votar En Contra”.

Hay una coincidencia en cuanto a que algo central para evitar la consagración del texto salido del Consejo Constitucional, es la campaña territorial. Estar en plazas, espacios públicos, barrios, comunas, organismos vecinales y sociales y en eso se estaría apelando al “ejército de militantes” para salir a esos lugares. Se plantea que hay que llegar con el mensaje y los argumentos de “En Contra” a la gente en sus zonas de vivienda, trabajo, desplazamiento y actividades como las vecinales y clubes culturales, deportivos, de adultos mayores. En eso se estaría evaluando formatos más originales, sencillos y directos, porque algunos métodos del pasado no serían tan efectivos.

También hay una preocupación respecto a estar en los medios de gran alcance a través de las/los voceros, dirigentes políticos y sociales, alcaldes y alcaldesas, artistas e intelectuales y potenciar hasta donde sea posible “los medios propios”.

En cuanto al mundo social, existen expresiones explícitas de rechazo a la propuesta de Carta Magna desde la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y dirigentes de la Anef, junto a representantes de organizaciones sociales, feministas, estudiantiles, culturales, pero no se ha visto hasta ahora una acción mancomunada y coordinada. También se está mirando la actuación de grupos de izquierda no institucional que están llamando a votar “En Contra” directamente, incluso evitando el voto nulo o de abstención.

Por cierto, el hecho de que todos los sondeos marquen a favor de “En Contra”, no es algo que termine de despejar preocupaciones en los equipos de esta opción y las colectividades políticas oficialistas, no se mira como “carrera corrida” y hasta hay análisis que apuntan a que en el plebiscito pueden haber malas sorpresas.

Algo que se insisten desde estas fuerzas políticas, es que el Gobierno se debe mantener al margen de esta campaña y que no hayan desde su interior expresiones que fijen posición, y más bien que se apunte a garantizar el funcionamiento normal en torno al plebiscito y el llamado a votar, eso cruzado por el hecho de que el voto es obligatorio.

Como suele ocurrir en las campañas del mundo progresista y de izquierda, hay inquietud por el financiamiento, con escaso acceso a presupuestos millonarios, lo que afecta desempeño y acota iniciativas comunicacionales.

Una prioridad es superar el “espacio propio” y llegar a un electorado más ancho, con el desafío de esos cinco millones de personas que se sitúan como “indecisos” y “volátiles”. En eso algunos estarían mirando la necesidad de fortalecer el trabajo hacia regiones, comunas y sectores populares.