José Luis Córdova. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 23/06/2026. ¿Qué es una noticia? Básicamente una información sobre el estado del tiempo, el santoral, una fecha aniversaria y cualquier otro dato digno de ser anunciado para cierto público determinado, pero cualquiera información de este tipo se convierte verdaderamente en noticia si tiene características específicas de: interés general, actualidad, prominencia, proximidad, impacto, excepcionalidad, entre otros elementos esenciales para captar interés, provocar reacciones y aportar al conocimiento.
La inmensa mayoría de las “noticias” que se emiten hoy en día por televisión no consideran o relativizan algunos de estos aspectos, salvo la espectacularidad o impacto, a menudo maliciosamente intencionada sino tergiversada y generalmente manipulada por el morbo y el sensacionalismo. Es el caso del pre-informe de la Contraloría sobre niños haitianos que, desde una filtración y gracias al trabajo periodístico, se ha ido aclarando positivamente descartándose desaparecimientos, trata de personas, venta de órganos y otros horrores con los que partió la noticia. En Mega, el lector de noticias José Manuel Astorga asumió todas estas especulaciones sin miramientos éticos ni profesionales.
Informar es una necesidad, todos quieren saber cómo va a estar el tiempo mañana, qué día es, qué se conmemora, pero qué va a pasar, por qué y cómo, todo ello entra en la esfera de la notoriedad, del conocimiento de la realidad y por lo mismo es indispensable la actualidad del hecho, su entorno o factores desencadenantes, su trascendencia o importancia, la proyección o necesidad de conocimiento de determinado hecho.
Las escuelas de periodismo enseñan que una noticia debe responder a las clásicas 5W -del idioma inglés- es decir, qué, quién, cuándo, dónde y cómo y presentadas en forma de una “pirámide invertida”, colocando lo más importante al inicio. Estos dos conceptos han mutado en el tiempo y se encuentran bastante obviados y hasta superados en los actuales medios de comunicación de masas, incluidas plataformas digitales y redes sociales.
En los comienzos de la televisión en Chile, buscamos siempre el entorno, el paisaje, que la información estuviera siempre acompañada de una imagen ilustrativa, sugerente, interesante que verdaderamente aportara al contenido de la información. “Una imagen vale más que mil palabras”, se decía entonces y de alguna manera todavía hasta ahora.
Es cierto que el periodismo no es una ciencia, apenas una técnica, pero tiene la responsabilidad de responder a las necesidades de una sociedad que tiene el derecho a ser objetiva, fiel y oportunamente informada. La noticia es generalmente manipulada, utilizada como herramienta de formación de opinión o ánimo de comportamiento social y comunitario.
Algo importante que puede ocurrirnos a cualquiera de nosotros no necesariamente sería noticia. Una información lamentable como el fallecimiento de un ser querido, sólo sería noticia si es un personaje conocido, si el accidente es espectacular, si sus consecuencias perjudican o favorecen al entorno del suceso.
Informar es más que entregar noticias, es formar opinión pública, orientar, prevenir y/o intentar superar favorablemente determinadas situaciones que impactan la cotidianeidad y alteren la convivencia social. Precisamente la televisión chilena actual deja mucho que desear y hasta contribuye precisamente a desinformar con lo que pretende convertir a menudo en “noticia”.
José Luis Córdova. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 23/06/2026. ¿Qué es una noticia? Básicamente una información sobre el estado del tiempo, el santoral, una fecha aniversaria y cualquier otro dato digno de ser anunciado para cierto público determinado, pero cualquiera información de este tipo se convierte verdaderamente en noticia si tiene características específicas de: interés general, actualidad, prominencia, proximidad, impacto, excepcionalidad, entre otros elementos esenciales para captar interés, provocar reacciones y aportar al conocimiento.