En conmemoración de los 50 años de luchas y de victorias del Frente Polisario

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La larga lucha de resistencia del Frente Polisario en contra de la ocupación marroquí ha permitido echar las bases para la construcción de una sociedad y un Estado que se proyectan en el futuro a partir de ideas que recogen lo mejor de la condición humana y los principios fundamentales de la convivencia en el mundo.

Sergio Rodríguez Gelfenstein (*). Caracas. 12/5/2023. El 10 de mayo se celebraron cincuenta años de la fundación del Frente Popular de Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro (Polisario) representante legítimo del pueblo saharaui en su lucha por la autodeterminación. Así mismo, el próximo día 20 se conmemorará medio siglo del inicio de la lucha armada contra el poder colonial. 

El Frente Polisario, fundado en 1973 por El Uali Mustafa Sayed junto a otros jóvenes saharauis dio continuidad a las luchas emprendidas desde la década de los años 60 del siglo pasado por el Movimiento para la Liberación del Sahara, liderado por Mohamed Sidi Brahim Basir. Su objetivo -desde el primer instante de su existencia- ha sido lograr la independencia del Sahara occidental. Su lucha de medio siglo ha permitido consolidar la unidad nacional y construir la identidad saharaui. No obstante, y a pesar de todos los éxitos obtenidos, el pueblo saharaui no ha podido acceder a una independencia total y absoluta. 

La creación del Frente Polisario se produce en el marco de la lucha por la independencia de los pueblos africanos en contra del colonialismo y el imperialismo. De la misma manera, este acontecimiento no está ajeno a las grandes conquistas sociales y políticas logradas por el combate de los trabajadores, las mujeres y los jóvenes en diversas regiones del planeta. Desde entonces, su lucha se ha inscrito en la historia de las batallas anticoloniales y a favor de la democracia.

A comienzos del año 1973, se habían producido múltiples encuentros entre grupos que se manifestaban a favor de la independencia del Sahara Occidental. En los primeros meses de ese año, estas asociaciones avanzaron hacia acuerdos de mayor compenetración y coordinación de las acciones en contra del colonialismo. A fines de abril, se realizó una conferencia de forma discontinua y en distintos lugares del desierto para desinformar al servicio de inteligencia español. En estas sesiones se decidió crear una organización político-militar para luchar por la independencia. Así, nació el Frente Polisario el 10 de mayo de 1973 en Zuerat (Mauritania).

Diez días después, el Frente Polisario atacó el puesto policial de El Janga, dando inicio a la guerra de liberación anticolonial que fue ampliando la magnitud y el espacio geográfico de sus acciones causando cada vez mayores bajas al ejército español al mismo tiempo que el prestigio del Frente Polisario y de su ejército de liberación crecían en el ánimo y el espíritu del pueblo saharaui que además comenzó a recibir apoyo internacional, sobre todo de Argelia y Libia.

Los fuertes golpes armados sufridos por el ejército de ocupación español fueron mostrando la justeza de la lucha emprendida. En esas condiciones, la delirante dictadura franquista comenzó a buscar una “salida honrosa” a la situación creada. En esa medida, -con la actitud propia de las potencias coloniales- España se dio a la tarea de crear un gobierno autóctono “independiente” que funcionara bajo control de Madrid.

El 20 de agosto de 1974, el gobierno español envió una nota al Secretario General de la ONU anunciando la intención de celebrar un referéndum de autodeterminación en el Sahara Occidental durante el primer semestre de 1975. Al mismo tiempo impulsó la formación de un partido político fiel a los intereses de España denominado “Partido de Unión Nacional Saharaui” (PUNS).

Durante el año 1975, el Ejército de Liberación Saharaui se vio fortalecido con la incorporación de varias unidades militares que incrementaron su poder de fuego y su capacidad de maniobra al punto de proponerse operaciones de mayor envergadura como control de puestos militares españoles al tiempo que golpeaba sus tropas y retaguardia. 

Tras dos años y medio de guerra, el Frente Polisario coronó sus esfuerzos político-militares con la realización, el 12 de octubre de 1975, de la Convención para la Unidad Nacional, en la localidad de Ain Ben Tili. Pero para entonces, España había llegado a un acuerdo secreto con Marruecos para la entrega del territorio saharaui en lo que se considera una de las mayores traiciones de la historia colonial.

Ante esta situación, el Frente Polisario convocó a una amplia asamblea a la que acudieron personalidades de todas las fuerzas políticas partidarias de la independencia: representantes de diversos sectores y miembros de la Djema’a que es el cuerpo principal de una tribu y que está compuesta por ancianos y líderes elegidos. En ese marco y bajo el liderazgo de El Uali Mustafa Sayed, proclamaron la unión del pueblo en torno al programa y las estructuras del Frente Polisario con el objetivo de alcanzar la independencia y defender la integridad territorial del Sahara Occidental. 

La larga lucha de resistencia del Frente Polisario en contra de la ocupación marroquí ha permitido echar las bases para la construcción de una sociedad y un Estado que se proyectan en el futuro a partir de ideas que recogen lo mejor de la condición humana y los principios fundamentales de la convivencia en el mundo. En estos años, el Frente Polisario ha sido capaz de edificar una sociedad saharaui unida e inclusiva. Para ello reúne a todos los sectores y personalidades progresistas de la sociedad saharaui donde quiera que estén:  en el exilio, las regiones liberadas o aquellas que están bajo ocupación marroquí.

A 50 años de su creación, el Frente Polisario ha renovado su compromiso con los que han caído en decenas de años de lucha contra el colonialismo y el expansionismo marroquí. Desde siempre, además de proponerse lograr la independencia, sus objetivos han sido la construcción de un Estado moderno en el contexto de una integración regional magrebí. En el plano internacional, el Frente Polisario defiende la creación de un Estado palestino, la unidad del mundo árabe y la eliminación de toda forma de colonialismo en África.