Ecuador, aislado internacionalmente. El mundo solidarizó con México

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El allanamiento violento de la embajada mexicana en Quito mostró el rostro ultraderechista, arbitrario y violatorio del Gobierno de Daniel Noboa. Está cursando una acusación contra Ecuador en la Corte Internacional de Justicia. Los países de América Latina, la Unión Europea, Estados Unidos, la ONU y la OEA, condenaron la acción ecuatoriana contra el derecho internacional. Embajadores de Cuba, Panamá, Alemania y Honduras posibilitaron el resguardo para la salida de la capital ecuatoriana de las y los diplomáticos mexicanos y sus familias, después del violento operativo de policías y militares en contra de la sede mexicana.

Agencias. Ciudad de México. Quito. 8/4/2024. Ecuador quedó aislado internacionalmente. Prácticamente todos los países de América Latina, la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, la Organización de Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y múltiples organizaciones sociales y de derechos humanos a nivel mundial, condenaron la decisión del Gobierno ecuatoriano de allanar violentamente la Embajada de México en Quito, lo que incluyó agresiones y golpes a personal diplomático mexicano.

En tanto, desde este día cursa una demanda contra Ecuador en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), instando al Gobierno de ese país a reparar el daño y recibir una sanción por violar el Convenio de Viena, el derecho a asilo y las normativas internacionales respecto a representaciones diplomáticas y respeto a la soberanía de las naciones.

Además, la Canciller de México, Alicia Bárcena, indicó que el exvicepresidente ecuatoriano, Jorge Blas, quien fue sacado violentamente de la sede mexicana en Quito por policías y militares fuertemente armados, sigue siendo para México un asilado político.

Junto al repudio mundial hacia el Gobierno de Daniel Noboa, se enfatizó la decisión de México y de Nicaragua de romper relaciones con Ecuador.

De acuerdo con analistas internacionales y declaraciones de distintos sectores a nivel mundial, el violento operativo contra la Embajada de México en Quito mostró el rostro ultraderechista, arbitrario y violatorio de la administración de Noboa.

Raquel Serur, quien era embajadora de México en Ecuador, al llegar a la capital mexicana procedente de Quito, afirmó que el pueblo de Ecuador no se merece al gobierno de Daniel Noboa y aseguró que este ordenó el allanamiento de la embajada mexicana, en flagrante violación del derecho internacional. En referencia a las autoridades ecuatorianas, la diplomática aseguró que “quienes rompieron la legalidad fueron ellos”.

“El atropello es de tal magnitud que el gobierno de Noboa no puede dimensionar lo que le hizo al noble pueblo de Ecuador”, manifestó Serur.

Junto a la Canciller y la embajadora estaba Roberto Canseco, jefe de Cancillería de la Embajada de México, quien fue golpeado y maniatado por uniformados ecuatorianos dentro de la sede diplomática mexicana, cuando él la protegió del allanamiento. También estaban las y los diplomáticos mexicanos acreditados en Ecuador, junto a sus familiares, quienes llegaron a Ciudad de México después de un vuelo de más de cuatro horas.

Las y los diplomáticos mexicanos salieron de Ecuador resguardados por embajadores y funcionarios diplomáticos de Cuba, Panamá, Honduras y Alemania. No aceptaron protección de militares o policías de Ecuador, ya que podía ser peligroso para su seguridad.

Alicia Bárcena señaló que México se siente ultrajado por el atropello a la inviolabilidad de su embajada y acusó a las autoridades de Ecuador de haber ingresado por la fuerza y de manera violenta a la sede diplomática.

Todas las fuerzas políticas de México rechazaron la acción del Gobierno ecuatoriano y hubo manifestaciones frente a la sede diplomática ecuatoriana en la capital mexicana. A diferencia de lo ocurrido en Quito, la policía mexicana protegió la representación de Ecuador y las protestas fueron pacíficas.

El vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos, Mathew Miller, hizo ver el cuestionamiento a la violación de la inmunidad diplomática y señaló que su país “toma muy en serio la obligación de los países anfitriones según el derecho internacional de respetar la inviolabilidad de las misiones diplomáticas”. Canadá se manifestó “profundamente consternado por la aparente violación, por parte de Ecuador, de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, al entrar a la embajada de México sin autorización”. Argentina, Brasil, Bolivia, Co­lombia, Cuba, Chile, Honduras, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y República Dominicana, condenaron enérgicamente el asalto a la sede diplomática mexicana.

En una peculiar declaración, la Canciller de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, acusó a México de “violar el principio fundamental de no intervención en los asuntos internos de otros estados”. Las fuerzas políticas de derecha y ultraderecha ecuatorianas respaldaron el allanamiento a la sede diplomática mexicana, lo cual fue condenado por organizaciones políticas de izquierda y sociales, sindicales e indígenas de Ecuador.