Un libro clave del Presidente Xi

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“La gobernación y administración de China”, un escrito de casi 700 páginas, con alrededor de 90 discursos y textos del estadista chino, que permiten acercarse, por ejemplo, a la noción de “las dos combinaciones”, con la aplicación de la teoría marxista y la cultura milenaria china y sus raíces filosóficas. Se constata que, en efecto, no existe un solo paradigma de progreso en el mundo, y que China demuestra su soberanía y su opción propia en ese sentido.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Beijing. 02/07/2026. Realmente, nadie que pretenda conocer qué pasa en China y por qué pasa, y las razones de la influencia de la potencia asiática en el mundo, puede dejar de acercarse, desde cualquier posición política que se tenga, al pensamiento de Xi Jinping, el jefe de Estado chino.

El pensamiento del Presidente Xi es un aporte teórico, cultural, intelectual, comunicacional y político a nivel mundial, es parte de corrientes incidentes de pensamientos que están cruzando el escenario internacional y buscando o dando respuestas.

En esa línea, aparece fundamental el libro “La gobernación y administración de China”, un escrito de casi 700 páginas, con alrededor de 90 discursos y textos del estadista chino, que permiten acercarse, por ejemplo, a la noción de “las dos combinaciones”, con la aplicación de la teoría marxista y la cultura milenaria china y sus raíces filosóficas. Precisamente cuando algunos intentan dejar el marxismo, la filosofía milenaria china y los aportes intelectuales chinos como algo anquilosado y extemporáneo.

Por cierto, en el libro se enfatiza, y así se reconoce en el mundo, la construcción del socialismo con peculiaridades chinas, la innovación y modernización en la perspectiva de una nueva era china, y una gobernanza mundial que posibilite el encuentro entre las naciones suprimiendo hegemonismos y presiones. 

Los textos trazan los preceptos de revitalización y modernización china, el imperio de la ley como orden social, los procesos de reformas y ajustes, el poderío de defensa disuasiva, la ampliación de la apertura al exterior, el desarrollo de las fuerzas productivas, el fortalecimiento de la democracia popular, la concreción de planes quinquenales y la búsqueda del bienestar de la población china.

Un elemento muy gravitante en el pensamiento del Presidente Xi y la política china, es la Iniciativa para el Desarrollo Global, y el objetivo de la construcción de la gobernanza global justa y razonable. Esto es importante de conocer cuando hay debates y búsqueda de nuevos marcos internacionales y mejoramiento de la convivencia mundial, y como una alternativa a doctrinas de intervencionismo, control, injerencia y hegemonía.

En este último aspecto se inscriben las relaciones de China y Chile con la asociación de cooperación integral, el Tratado de Libre Comercio y la asociación estratégica que posibilita intercambios en ámbitos culturales y comerciales, en el marco del Sur Global. Esto debería incluir el compartir el alentar la paz y el multilateralismo, descartando hegemonismos, amenazas y presiones para no concretar acuerdos y relaciones entre las naciones.

Vivir la experiencia en una visita a China, permite, de un lado, conocer más y mejor el pensamiento de Xi Jinping y las políticas chinas y, de otro lado, palpar el desarrollo, el bienestar y la calidad de vida del pueblo chino. Hay un contacto con la cultura milenaria, con el proceso de liberación nacional y construcción socialista, las particularidades del mercado y los mecanismos de desarrollo interno.

En un contexto planetario de guerras, confrontaciones, amenazas, junto a un vertiginoso andar tecnológico, con una gravitación fundamental del comercio y las finanzas, resulta destacable del texto y los discursos, la relevancia que se otorga a la cultura, la filosofía, las civilizaciones, los nuevos conceptos y aportes a la construcción de “un sistema de gobernanza global justo y razonable”, de “desarrollo común” y “prosperidad compartida”.

Se constata que, en efecto, no existe un solo paradigma de progreso en el mundo, y que China demuestra su soberanía y su opción propia en ese sentido.

Hay un referente en cuanto a cómo en nuestros países podemos encontrar caminos de desarrollo, bienestar y convivencia con las realidades propias y las alternativas soberanas, sin injerencias de ningún tipo, más bien, en un marco de colaboración, entendimiento y solidaridad.

Más allá de estigmas y caricaturas, vale el acercamiento a los planteamientos de Xi Jinping como un aporte a la narrativa transformadora y alternativa, como una contribución a los debates y reflexiones y la búsqueda de opciones propias en cada país.