“Si Trump invade Cuba, cometería el peor de los errores”: Lautaro Carmona

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El presidente del Partido Comunista indicó que en ese caso, extendería “el conflicto a toda América Latina y el Caribe”. El dirigente señaló que “hoy es más evidente que está en riesgo la paz, por lo tanto, hay más urgencia de levantar esa bandera en nuestra región para ser un referente de que es posible canalizar las diferencias por códigos diplomáticos y soluciones políticas, sin recurrir a la fuerza, ni alterar la paz”. También opinó que “Cuba tiene una sociedad ampliamente participativa, donde la gente siente una pertenencia, una identidad, y no serán fuerzas extrañas las que van a determinar cómo sigue avanzando”.

Carmen Esquivel. Periodista. “Prensa Latina”. Santiago. 13/5/2026. El presidente del Partido Comunista de Chile (PCCh), Lautaro Carmona, afirmó que el mundo vive hoy momentos muy graves por la política de Estados Unidos y advirtió que una invasión contra Cuba tendría repercusiones en toda la región.

El dirigente concedió una entrevista a Prensa Latina en la sede del PCCh, donde abordó las recientes medidas del gobierno de Donald Trump contra la isla, las consecuencias de una aventura militar y el papel que pueden desempeñar varios países para evitar el incremento de la escalada y mantener a la Región como Zona de Paz.

El 1 de mayo, Día de los Trabajadores, Trump, aprobó una nueva Orden Ejecutiva que recrudece el bloqueo y sus efectos extraterritoriales. ¿A qué obedecen estas medidas? ¿Piensa usted que Cuba representa una amenaza para Estados Unidos?

Asistimos a un momento muy grave, muy peligroso. Yo creo que nunca Naciones Unidas había estado en una situación tan difícil, tan frágil, a propósito de la política impositiva, autoritaria, que lleva adelante el presidente norteamericano.

Buscan asfixiar el proceso cubano, crear un malestar interno en la sociedad para que reclame modificaciones como le gustaría a Estados Unidos. Eso es una monstruosidad, una aberración como política internacional.

Cuba no es una amenaza para nadie, sino todo lo contrario. Es un país amistoso que ayuda a otros pueblos, como lo han demostrado las brigadas médicas, las becas para preparar profesionales, y donde la solidaridad es uno de los lenguajes más comunes en la cabeza y el corazón de sus habitantes.

Durante los últimos meses los dos países han mantenido conversaciones, pero Cuba afirmó que no está sobre la mesa la discusión sobre su sistema de gobierno. ¿Qué opina usted del sistema político cubano?

Es evidente que el proceso cubano no tiene una relación con los que viven otros países de América Latina, pero ni Cuba cuestiona cómo llevan adelante sus procesos, con modelos neoliberales en la mayoría de ellos, ni tiene por qué aceptar que otros interfieran en su autodeterminación.

Cuba tiene una sociedad ampliamente participativa, donde la gente siente una pertenencia, una identidad, y no serán fuerzas extrañas las que van a determinar cómo sigue avanzando.

Esa es una nación que ha logrado indicadores referenciales en el mundo, con respecto a la natalidad, la expectativa de vida, la escolaridad y el desarrollo científico.

A pesar del bloqueo, la isla logró niveles muy potentes en la industria químico-farmacéutica, la biotecnología, la creación de medicamentos, tiene gran capacidad para el turismo, lo cual se ha visto afectado porque si una persona va a Cuba, no puede entrar a Estados Unidos. Eso no le pasa a ningún otro país en el mundo.

En los últimos tiempos, Trump viene amenazando con tomar Cuba, e incluso, anunció que va a enviar a sus costas al portaaviones USS Abraham Lincoln. ¿Cree usted posible que haya una invasión? ¿Qué consecuencias pudiera traer para la región una aventura militar?

Creo que es una locura, pero Trump ha demostrado ser un hombre con desvaríos que ponen en tela de juicio la estabilidad del mundo.

Si se atreve a una aventura como esta, no solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, como dicen los cubanos, sino que van a extender el conflicto a toda América Latina y el Caribe.

En todas partes hay comunidades, sectores muy importantes de dirigentes sindicales, intelectuales, líderes juveniles, científicos, artistas que van a expresarse como se hizo con la solidaridad hacia el pueblo de Vietnam.

Entonces yo creo que, si Trump invade Cuba, cometería el peor de los errores.

Hoy es más evidente que está en riesgo la paz

¿Considera usted que países como Brasil, México, Rusia o China pudieran jugar algún papel para evitar esta escalada?

No tengo ninguna duda de que las dos grandes potencias, China y Rusia, al igual que México, Brasil, yo diría también Vietnam y Sudáfrica, están jugando y van a seguir desempeñando un papel muy activo para que impere la paz.

Son países que han dado pruebas de que están dispuestos a entregar una cuota de solidaridad, ofrecer lo que tienen y compartirlo.

Es lamentable que el gobierno de Chile tenga una mirada distante y no tome posición, como ha sido hasta ahora la política exterior chilena, de exigir respeto por la autodeterminación de Cuba, el cese de la injerencia y de la intervención norteamericana.

En 2014 la Cumbre de la Celac en La Habana acordó declarar a la región como Zona de Paz. En las actuales circunstancias, y teniendo en cuenta lo sucedido en Venezuela, ¿considera que todavía está vigente esa declaración?

Como propósito a lograr, creo que está más vigente que ayer. Hoy día el mundo conoce hasta dónde llega Estados Unidos con sus intervenciones, como ocurrió en Venezuela o en el Medio Oriente, entonces pudieran hacerlo en otros lugares, incluyendo Cuba.

Hoy es más evidente que está en riesgo la paz, por lo tanto, hay más urgencia de levantar esa bandera en nuestra región para ser un referente de que es posible canalizar las diferencias por códigos diplomáticos y soluciones políticas, sin recurrir a la fuerza, ni alterar la paz.

Veo en la entrada de esta sede un cartel en apoyo a la campaña de Paneles Solares para Cuba. ¿Cuál es la importancia en estos momentos de la solidaridad?

En medio del bloqueo petrolero, ha sido un acierto encaminar el respaldo material a la adquisición de paneles fotovoltaicos que permitan con una energía limpia suplir la falta de petróleo. Usted pone un panel y le llega energía a una escuelita, a un consultorio médico. Eso estimula mucho.

Nosotros estamos en la solidaridad no por accidente, sino porque hemos hecho la opción de apoyar las causas de los pueblos y la del pueblo cubano es una de las más dignas y vale la pena jugarse por ella.