Maduro abrió una puerta y Boric lo consideró

Compartir

El Presidente de Venezuela, en medio de tensiones por casos criminales en Chile con protagonistas venezolanos, le envío un mensaje al mandatario chileno donde expresó, “dialoguemos, conversemos y busquemos las vías para combatir a los grupos criminales”. El Presidente de Chile respondió que “si es necesario hablar con el presidente Maduro, no tengo ningún problema, no hay ningún tipo de impedimento para aquello”. Esto podría reforzar la aplicación de acuerdos en materia de seguridad, tener garantías de persecución a los dos delincuentes acusados de secuestrar y matar en Chile a un exoficial militar venezolano, continuar la colaboración en las expulsiones de delincuentes venezolanos, entre otras materias. Podría haber un punto de inflexión después de que representantes de la derecha y algunos del oficialismo habían pedidor romper relaciones con Venezuela.

“El Siglo”. Caracas. Santiago. 16/4/2024. “Le digo públicamente al Presidente Gabriel Boric, si usted quiere hablar de estos temas, conversemos personalmente…quisiera hablar personalmente, por teléfono, videoconferencia o por alguna vía con el presidente Boric (…) dialoguemos, conversemos y busquemos las vías para combatir a los grupos criminales”.

Así lo expresó el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en medio de tensiones y señales confusas con Chile respecto a la colaboración para combatir al crimen organizado, bandas de narcotraficantes y delincuentes del Tren de Aragua, todo acrecentado por la información de una Fiscalía chilena en cuanto a que dos de los responsables del secuestro y asesinato del exmilitar venezolano, Ronald Ojeda, refugiado en Chile, habría huido a Venezuela y estarían allí, y de otros criminales venezolanos detenidos por asesinar al Mayor de Carabineros Emmanuel Sánchez. Además, con cuestionamientos del funcionamiento real de un acuerdo en materia de seguridad suscrito por Chile y Venezuela.

El mandatario habló de la relación con Chile en el programa “Con Maduro+”, y mostró su disposición a dialogar con el jefe del Ejecutivo chileno y comprometer el apoyo a las autoridades chilenas en la búsqueda de criminales y combate a la delincuencia.

Precisó, eso sí, que “aquí lo que se impone es la cooperación, el respeto, el no intervencionismo, yo no me meto en los asuntos internos de Chile, nunca me he metido, nadie debe meterse en los asuntos internos de Venezuela, con respeto con diálogo, con comunicación son muchas cosas que se pueden lograr”.

Nicolás Maduro reconoció la existencia del Tren de Aragua y sus acciones criminales, días después de que el Canciller de Venezuela, Yván Gil, dijera que ese cartel del crimen organizado no existe. Pero el mandatario venezolano hizo algunas precisiones. “Vamos a ser sinceros: ¿Quién se llevó a Chile a estos delincuentes? ¿Quién los conoció, contrató y apoyó en Cúcuta para invadir Venezuela el 23 de febrero de 2019? ¿Quién fue a Cúcuta a invadir Venezuela? El recientemente fallecido, que en paz descanse, expresidente Sebastián Piñera”, dijo Maduro.

Y apuntó que “la derecha chilena vino a apoyar una invasión a Venezuela un 23 de febrero de 2019 y tenían como vanguardia a mil delincuentes que contrataron en todo el centro-occidente de Venezuela. Tenían como vanguardia a unos 300 delincuentes de Cúcuta. ¿Quién les dio apoyo, acogida, albergue y los declaró perseguidos políticos? Pongamos las cosas en su lugar”.

Aunque el Presidente Gabriel Boric se mostró distante y cauto ante las afirmaciones de Nicolás Maduro, consideró sus palabras y sostuvo ante la prensa que “Si ( ) es necesario hablar con el presidente Maduro, no tengo ningún problema, no hay ningún tipo de impedimento para aquello”. “Para eso justamente sirven las relaciones diplomáticas, para dialogar y resolver problemas”, recalcó el jefe del Ejecutivo.

“Nosotros estamos disponibles a tener todas las instancias de diálogo que sean necesarios para combatir el crimen internacional y el crimen transnacional, porque es un problema que tenemos en toda la región, en toda América Latina y que no se puede enfrentar solamente encerrado en las fronteras nacionales”, señaló el mandatario chileno.

Recibió bien Boric las alusiones de su colega venezolano al Tren de Aragua. “Me parece importante de las palabras de ayer del presidente Maduro, el reconocimiento de la existencia y peligrosidad del Tren de Aragua. Creo que eso, tal como las rectificaciones que hubo durante la semana pasada, es un avance respecto a lo que había sido anteriormente”. Hubo una clara alusión a la afirmación del Canciller de Venezuela.

En medio de todo, Gabriel Boric insistió en una posición del Gobierno chileno. “Acá lo importante, más allá de la retórica y más allá de las palabras -precisó- es que haya colaboración concreta y, por lo tanto, lo que le corresponde de a Venezuela es colaborar y ojalá cumplir y entregar a los delincuentes que cometieron un crimen gravísimo como es el asesinato del teniente Ojeda”.

Puerta abierta a punto de inflexión

Podría haber un punto de inflexión después de las declaraciones del Presidente Maduro, sobre todo porque extraoficialmente se comentó en Caracas que las palabras de Maduro no son fortuitas y que obedecerían a tender posibilidades de colaboración con Chile, lejos de la opción de rupturas de relaciones como lo expresaron personeros de derecha en el país y algunos del oficialismo.

En esa línea, Boric indicó quemi rol como Presidente de la República es conversar con todo que sea necesario y abrir todas las instancias que sean necesarias para encontrar justicia y para combatir el crimen organizado, sea donde sea que se encuentre”.

En tanto Nicolás Maduro manifestó que además de colaborar en medidas que se tomen e investigaciones que se hagan, ofreció capacitaciones a autoridades chilenas para implementar el modelo de los Cuadrantes de Paz, donde se logra un trabajo común entre la población, las policías, municipios y colectivos sociales.

Una posibilidad también es que avance realmente el acuerdo que se firmó en la ciudad de Caracas, que promovería y mejoraría la relación en materia de colaboración policial entre Chile y Venezuela.