“La derecha es la que está desafiada y forzada a tomar una definición”

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En entrevista con El Siglo.cl, el jefe de la bancada comunista de la Cámara Baja, Luis Cuello, afirmó que “el pueblo va evaluar su política de boicot, que más que negarle la sal y el agua al Gobierno, le ha negado la sal y el agua a la gente”. Frente al cambio ministerial, el legislador enfatizó que “el rumbo del Gobierno no ha cambiado y no ha existido ningún giro”. En cuanto a un tercer militante del PC en el gabinete -Nicolás Cataldo, en Educación- sostuvo que “responde a una valoración de los aportes que nuestros cuadros pueden realizar en el Gobierno”. Sobre el caso de convenios con fundaciones, Cuello señaló que “representa una crisis del Estado subsidiario”.

Úrsula Fuentes Rivera. Periodista “El Siglo”. 18/8/2023. ¿Cuál es su apreciación de aquellas declaraciones que establecen que con el cambio de gabinete ministerial ganó el Partido Comunista, pues habría recibido un espaldarazo del Presidente Boric, quedando más empoderado entre las colectividades de Gobierno?

A mi juicio el cambio de gabinete representa una señal de continuidad y también de cambio, y corresponde a los ajustes necesarios que surgieron de una evaluación que ha hecho el Presidente Boric y su equipo de Gobierno. Y la representación del Partido Comunista en el gabinete, responde a esa evaluación y diagnóstico. Nuestro partido respalda plenamente al Presidente y a su programa y creo que su presencia en el gabinete se debe a que formamos parte de una misma coalición y, por supuesto, responde también a una valoración de los aportes que nuestros cuadros pueden realizar en el Gobierno. Pero, en definitiva, quien gana más con el cambio de gabinete es el pueblo chileno, con un Gobierno que es capaz de adaptarse a condiciones complejas, a un escenario difícil pero reversible, y que puede significar retomar la iniciativa política para poder arreglar algunos objetivos que son estructurales, como lograr un pacto fiscal y una reforma a las pensiones, que ha sido postergada por todos estos años.

Tras el cambio de gabinete, representantes de la derecha y de Republicanos, han señalado que el Gobierno no está dispuesto a dejar su agenda ideológica. Ante esta visión, ¿cuáles serían los desafíos que enfrenta el actual gabinete, en especial el ministro de Educación Nicolás Cataldo?

En Educación hay varios desafíos que son importantes y que tienen grados de complejidad, como aquellos que surgen del mismo programa de Gobierno y que dicen relación con contar con un cronograma sobre la condonación del CAE, con la implementación de los Servicios Locales de Educación y con los conflictos que hoy en día están en curso. Son desafíos difíciles pero el Gobierno tiene la capacidad de enfrentarlos y creo que se ha recurrido a Nicolás Cataldo dada su experiencia y conocimiento también en esa área y considero que lo va a hacer bien.

¿Con el cambio de gabinete mejoran las posibilidades de avances de proyectos, como la reforma a las pensiones y el pacto fiscal?, ¿se vislumbra menos rigidez de la oposición tras este ajuste ministerial?

Lo más relevante es que los desafíos programáticos se mantienen. El rumbo del Gobierno no ha cambiado y no ha existido ningún giro porque creo que hay plena conciencia que acá hay un mandato popular. Por lo tanto, este ajuste viene a generar mejores condiciones para poder cumplir con estos objetivos. En ese aspecto, creo que la derecha es la que está hoy en día desafiada y forzada a tomar una definición. El Presidente (Gabriel) Boric ya los conminó al diálogo. Tomar una definición puede tener costos políticos importantes si se mantiene la misma política obstruccionista y de boicot permanente a las reformas, porque sin duda el pueblo chileno va a evaluar también que en definitiva lo que ha hecho la derecha hasta ahora, con su estrategia de boicot y acusaciones constitucionales es, más que negarle la sal y el al Gobierno, es negarle la sal y el agua a la gente. Por ejemplo, lo que ocurre en materia previsional es muy significativo porque cada día que pasa los actuales pensionados siguen padeciendo las consecuencias de un sistema de pensiones que está controlado por grupos económicos y que es un negocio financiero, pero que condena a la pobreza a ciento de miles de personas. Actualmente la derecha está enfrentada a asumir que su estrategia ha fracasado y que no ha conducido a una legitimación de su proyecto.

Respeto de los casos de fundaciones, convenios y transferencias, ¿la bancada comunista está evaluando presentar propuestas legislativas para establecer más control a estas transferencias a privados, mientras no se cambie el Estado subsidiario?

Estamos evaluando algunas propuestas en materia de probidad y en ese tema hay varias dimensiones. Una está radicada en la prevención de la corrupción o en la prevención de prácticas contra la probidad. Y eso sin duda que requiere fortalecer controles y fortalecer también a las instituciones mandatadas para fiscalizar el uso de recursos públicos. En otra dimensión y, aún en este contexto y bajo esta Constitución, es posible dar un debate un poco más profundo y estratégico, respecto justamente de que esta crisis representa una crisis del Estado subsidiario. 

Sobre esto, me gustaría citar un ejemplo que corresponde a un municipio de derecha, la Municipalidad de Vitacura, donde su alcaldesa, Camila Merino, que es de Evópoli, además de erigir y encabezar acciones judiciales en contra del exalcalde (Raúl) Torrealba por el caso de corrupción de las Corporaciones Vita, ella ha planteado en la comisión investigadora que  preside, que el municipio de Vitacura hoy en día está internalizando algunas funciones que fueron delegadas a estas Corporaciones Vita. Es decir, en la práctica, la Municipalidad de Vitacura está recuperando al Estado descentralizado, en funciones que por naturaleza propia son y le corresponden a la municipalidad. Esto es un hito muy importante porque es municipio de derecha y en el fondo las medidas que están adoptando tienen que ver justamente con buscar soluciones de fondo, porque cuando se lleva al extremo el Estado subsidiario, como ha sucedido en Chile, por supuesto que se generan zonas oscuras donde es muy difícil fiscalizar y también uno se encuentra en un sin sentido, de que algunos organismos privados se les encomienda poner agua en un campamento, cuando en realidad eso perfectamente puede hacerlo algún órgano del Estado.

¿Cuáles son ahora las principales prioridades del Partido Comunista en el Congreso?

La mayor prioridad y a lo que prestamos más atención tiene que ver la reforma a las pensiones, porque es clave y estratégica, ya que permite cambiar de forma bien concreta la calidad de vida de las personas, pues aspira a cambiar las condiciones materiales de la existencia de los trabajadores que han padecido los efectos de un sistema profundamente injusto. Esto es un elemento central junto al pacto fiscal.

En materia de derechos humanos, a propósito de los 50 años del golpe de Estado, nos interesa avanzar en proyectos tales como el fin al negacionismo y la incorporación de una asignatura de derechos humanos para que las nuevas generaciones puedan estar debidamente informadas de la historia reciente, de lo que ocurrió en Chile desde el golpe de Estado en adelante. Al respecto, ha existido en el sistema educacional un esfuerzo insuficiente y eso puede explicar también que a veces nos encontramos con algunas sorpresas en algunas encuestas, respecto de la valoración de la dictadura o de la valoración de la democracia. De manera que es importante esta materia sea debatida también en el Congreso.