Como hace 50 años, la derecha torpedea al Gobierno

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Chile Vamos y el Partido Republicano cierran agresivamente todas las puertas y quiebran los puentes. Dieron un portazo al documento propuesto por La Moneda para firmar un compromiso con la democracia y los derechos humanos y anunciaron que no irán a la ceremonia institucional por el cincuentenario del derrocamiento de un Gobierno constitucional. Se niegan a repudiar explícitamente el golpe de Estado y se restan de participar en homenajes a parlamentarios detenidos desaparecidos. No asistieron a actividad de presentación de la agenda legislativa en materia de derechos humanos. Colocan en el centro de los disparos políticos al Presidente de la República y preparan andanada de cuestionamientos a mandatarios que vendrá al país por conmemoración de  50 años de la asonada militar. El alcalde Daniel Jadue indicó que “las nuevas generaciones de la derecha se notan más fundamentalistas en lo político y en lo valórico y parecieran no haber aprendido nada de los últimos cincuenta años”. “Me parece inaceptable que a estas alturas se nieguen a firmar un compromiso” con la democracia y los derechos humanos y de condena a golpes de Estado, indicó el diputado Tomás Hirsch. La analista Marta Lagos sostuvo quela derecha termina de consolidar su posición de negarle la sal y el agua al Gobierno. “Lo que más me preocupa es que siento amenazada la democracia justamente a partir del negacionismo”, indicó la legisladora Lorena Fries.

“El Siglo”. Santiago. 6/9/2023. La derecha y la extrema derecha llevan una seguidilla de torpedeos al Gobierno, quebrando los puentes que se les tienden desde el oficialismo. 

Dirigentes y legisladores de Renovación Nacional (RN), la Unión Demócrata Independiente (UDI), Evolución Política (Evópoli) y del Partido Republicano, se negaron a asistir a la presentación de la agenda legislativa en materia de derechos humanos, dieron un portazo a la firma del documento “Compromiso de Santiago” presentado por La Moneda para suscribir una adhesión con la democracia y los derechos humanos, rechazaron condenar explícitamente la asonada militar de 1973, anunciaron su negativa a asistir a la ceremonia institucional por los 50 años del golpe de Estado, tienen a su haber vocerías relativizando la violación a los derechos humanos, no participaron en el homenaje a legisladores detenidos desaparecidos y no están acudiendo a ceremonias en memoria de ejecutados políticos y desaparecidos, defienden a altos funcionarios de la dictadura y promotores del golpe de Estado, continuamente colocan en el centro de sus disparos políticos al Presidente de la República, al que le negaron realizar una actividad en el Congreso en Santiago en torno del cincuentenario del derrocamiento de la administración de Allende.

Sumado todo aquello y lo que vendrá, se forma un cuadro de torpedeo al actual Gobierno, como hace 50 años atacaron a la administración del Presidente Salvador Allende. Una actitud desde la oposición que estaría contribuyendo ampliamente a tensar el ambiente tóxico en el país, como lo definió la expresidenta Michelle Bachelet.

Las acciones de RN, la UDI, Evópoli y Republicanos no terminan en cerrar las puertas a La Moneda y el oficialismo, sino que generan reacciones propias como sacar un documento paralelo al del Gobierno, presionaron a que Piñera no asista a la ceremonia en La Moneda, insisten en instalar que lo de 1973 fue responsabilidad de Allende y de la Unidad Popular, promueven encuestas donde “la mayoría” de la gente estaría explicándose y justificando la intervención militar, y reiteran que el Presidente Gabriel Boric tiene “doble discurso” y que no está contribuyendo a la unidad y el diálogo.

La escalada estaría incorporando hacer cuestionamientos a las actividades oficiales del 11 de septiembre, lo que incluiría una andanada de críticas a algunos de los jefes de Estado y delegaciones políticas extranjeras que vendrán a las ceremonias programadas desde La Moneda, y menoscabar lo que se haga desde el Ejecutivo. 

En este camino, el secretario general de Renovación Nacional (RN), diputado Diego Schalper, advirtió de manera categórica que “la derecha no tiene por qué rendirle cuentas a nadie en su vocación democrática y en su compromiso con los derechos humanos”. En tanto, el presidente de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Javier Macaya, estableció que “la condena a la violencia, el respeto irrestricto a los derechos humanos, nosotros lo tenemos como compromisos hace muchos años”. Francisco Muñoz, del movimiento de ultraderecha “Team Patriota”, dando cuenta de las posturas desde ese sector, indicó: “Partamos de la base de que no fue un golpe de Estado, fue un pronunciamiento militar, se estaba gobernando al margen de la ley, se estaba gobernando al margen de la Constitución, y por eso viene la intervención militar”.

Más allá del contexto de conmemoración del cincuentenario del golpe de Estado, la oposición dispara contra la reforma de pensiones, cuestiona el pacto fiscal, se niega a siquiera abrir trámites legislativos y torpedea medidas sociales que impulsa la administración del Presidente Gabriel Boric.

“Las nuevas generaciones de la derecha se notan más fundamentalistas”: Jadue

El alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, indicó, en relación a las posturas de la derecha y la ultraderecha, que “ellos está encaminados hasta el día de hoy en torno de la figura que mejor los representa que es Augusto Pinochet” y que en el último tiempo no han estado dispuestos “a aprobar una sola ley que vaya en beneficio de las grandes mayorías de Chile. Es más, hoy tenemos una oposición que no tiene ninguna proposición”.

En declaraciones a ElSiglo.cl, manifestó que “hoy, las nuevas generaciones de la derecha se notan más fundamentalistas en lo político y en lo valórico y parecieran no haber aprendido nada de los últimos cincuenta años”.

Enfatizó que la oposición tiene una postura de boicotear y de no abrirse al diálogo, “estamos frente a una derecha obstruccionista que le da la espalda a la democracia”, demostrado en la negativa a firmar el “Compromiso de Santiago” y sumarse a otras iniciativas estos días.

El diputado Tomás Hirsch declaró que “quien no condena el golpe militar, y la derecha no lo ha condenado y tiene un serio problema para condenarlo, se hace cómplice de aquel horror y de algún modo justifica que una acción de ese tipo pueda volver a ocurrir en nuestro país”. 

Agregó que “me parece inaceptable que a estas alturas se nieguen a firmar un compromiso después que el Presidente ha hecho un llamado, que los ha invitado, que ha conversado con el expresidente Piñera, que ha buscado una reacción que sea una reacción unitaria y que sin embargo una y otra vez insistan en negarse”. 

En tanto, la legisladora Lorena Fries llamó la atención de “la falta de voluntad política en Chile Vamos para alcanzar un consenso significativo, observando una priorización de ‘gallitos políticos’ en lugar de un esfuerzo conjunto”. Expresó una inquietud: “Lo que más me preocupa es que siento amenazada la democracia justamente a partir del negacionismo respeto al golpe de Estado y la relativización de las violaciones a los derechos humanos”.

Marta Lagos del Latinobarómetro y Mori, sostuvo que “la derecha con esto termina de consolidar su posición de negarle la sal y el agua al Gobierno, que entre otras cosas “implica que no hay reformas de ningún tipo”. En declaración a Radio Universidad de Chile apuntó que “se ha producido una escisión profunda, valórica, societal, política, donde la derecha ha hecho una política para separarse, para alejarse y estar lo más distante posible. La declaración de (Javier) Macaya diciendo que no iban a aceptar ninguna declaración que pudiera ensalzar los valores de los derechos humanos o de Allende, de alguna manera ellos quieren estar en otro lado. No entienden la democracia como un conjunto y eso es lo peligroso”.