Claves de la China “en constante movimiento”

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Conceptos y objetivos que rodean la instalación del país asiático como una potencia.

 

Hugo Guzmán R. Periodista. “El Siglo”. Beijing. 20/6/2026. China pasó de ser un país pobre y asediado, a convertirse en una nación desarrollada y una potencia mundial.

El logro de sacar a 700 millones de personas de la extrema pobreza, se añade a convertirse en la segunda economía mundial, dominar progresos tecnológicos y de la era digital, incluida la industria espacial, forjar una poderosa fuerza militar disuasiva, realizar ajustes al sistema político e institucional y abordar la batalla de las ideas desarrollando diversas plataformas comunicacionales.

Hoy la República Popular China gravita decididamente en el escenario comercial, financiero y geopolítico y es un país que tiende lazos fuertes con cientos de países de todos los continentes, lo que lleva a que, por ejemplo, Estados Unidos lo sitúe como un duro rival.

La situación de China en la actualidad no surgió de tiempo reciente sino que tiene que ver con una larga historia y trayectoria que vale la pena indagar porque explica las singularidades y orígenes de esta potencia asiática. No hubo una varita mágica.

Salir de una situación interna difícil, débil y atrasada en décadas del siglo pasado fue producto de detectar errores y malas políticas, y fue algo labrado sobre todo con el liderazgo de Deng Xiaoping, quien fuera secretario general del Partido Comunista de China, y considerado en su país “el arquitecto de la reforma y la apertura”, quien mencionó aquella simbólica frase de que “poco importa el color del gato, siempre que cace ratones”, abriendo así un camino de transformaciones en el sistema chino, con la adopción de la teoría marxista a la realidad china y el concepto de la construcción del socialismo “con las peculiaridades chinas”.

Así, desde los tiempos de Xiaoping hasta la actualidad, “China es un país en constantes cambios”, como lo señaló el exembajador Wang Xiaoyuan, miembro de la Asociación de Diplomacia Pública del Ministerio de Relaciones Exteriores del país asiático.

Precisó que durante varias décadas de trabajo y cambios, China “pasó del atraso al desarrollo”, teniendo como centro satisfacer cinco necesidades básicas de la población: comida, vestuario, vivienda, educación y salud. Hizo hincapié en la derrota de la pobreza extrema, la producción necesaria en la agricultura, la expansión de viviendas, el desarrollo científico-técnico, el mayor comercio exterior.

Muchos en el mundo no se logran explicar cómo China se convirtió en potencia y cómo lleva adelante su proyecto socialista.

“Lo que pasa es que, en realidad, China es un país que se conoce poco, sobre el que falta un conocimiento más profundo”, opinó Wang Xiaoyuan, quien fue embajador en Colombia, Uruguay y Costa Rica y tuvo otras misiones diplomáticas. Y apuntó, de inicio, a la historia y cultura milenaria china, de grandes filósofos y personajes chinos A.C., y lo que fue el proyecto revolucionario liderado por Mao Zetung Desde allí vienen tesis e idearios que se convierten en base para los conceptos y proyectos de la actualidad.

En esa línea, el Presidente de China, Xi Jinping, planteó hace un tiempo la tesis de “las dos combinaciones”. “Siempre hemos enfatizado la combinación de los principios fundamentales del marxismo con la realidad concreta de China, y ahora planteamos de manera explícita la ‘segunda combinación’ con la excelente cultura tradicional china” sostuvo Jinping. Por cierto, se está hablando de una civilización de cinco mil años.

Junto a eso, en la actualidad se habla en China de encarar la innovación en todos los ámbitos, de concretar reformas y ajustes, en lo que define “nueva era” en China.

El exembajador Xiaoyuan, al hablar en el “Seminario para profesionales del sector de medios de comunicación de Chile”, indicó que entre las prioridades de su país está la ralentización del crecimiento, enfrentar las carencias, enfrentar la desigualdad social y el desequilibrio regional, apuntando a la “solidificación social”, atendiendo a las lagunas en el imperio de la ley y los desafíos en las relaciones internacionales.

En ese camino están los objetivos de garantizar la producción y el abastecimiento de alimentos, la generación de empleo pleno y decente, una alta calidad en los servicios, fortalecer la cultura china, fomentar el turismo, y darle continuidad a la Revolución.

En su exposición, el exdiplomático sostuvo asimismo la premisa china de “una comunidad de futuros compartidos de la Humanidad”, donde hoy encuentra espacio los BRICS, la APEC, el fortalecimiento y la soberanía del Sur Global, y la construcción de una gobernanza global “justa y razonable”.

Planteamientos que encausan un proyecto actual pero que “no cierra los puentes” a lo que vendrá en esa idea del constante movimiento.