Chile. Los dos tipos de crimen organizado

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Experto Ibán de Rementería los sitúa en ámbitos como el narcotráfico, la trata de personas u el tráfico de armas, pero también de los delitos de “cuello y corbata” que articula el mundo de los negocios con estamentos públicos.

“El Siglo”. Santiago. 13/4/2024. “Hemos descubierto que hay dos tipos de crímenes organizados” en el país, señaló en un artículo en Le Monde Diplomatique Chile, el integrante de la Corporación Ciudadana y Justicia, Ibán de Rementería.

Y describió: “Uno que responde a requerimientos sociales no satisfechos ni por la sociedad ni por el Estado. Más aún, prohibidos por el Estado, tales como el narcotráfico, la minería y la extracción forestal ilegales, la trata de personas, el trabajo sexual, el contrabando, las falsificaciones, el comercio callejero (los toldos azules), los préstamos ilícitos usureros, los servicios de protección, el tráfico de obras de arte y antigüedades, el tráfico internacional y nacional de armas, etc.”.

De Rementería indicó que “a los organizadores de estos servicios coloquialmente se les llama ‘las mafias’; el narcotráfico responde a la demanda de drogas que la población hace para autogestionar sus trastornos del ánimo en la sociedad actual, la prostitución y la pornografía a demandas determinadas por la sexualidad machista, el comercio callejero es una estrategia de sobrevivencia, como lo son el contrabando o las extracciones ilegales de recursos naturales, y otras actividades ilícitas, que a diferencia de los delitos comunes, no tiene víctimas que padecen pérdidas, daño o lesiones, son sus alternativas que el crimen organizado sabe bien gestionar”.

El especialista expuso que “por otra parte, se ha puesto de presente una vez más el crimen organizado de ‘cuello y corbata’, que articula el mundo de los negocios con la administración pública, el Parlamento -que produce leyes- y los partidos políticos que gobiernan a los anteriores, para así procurar y conseguir contratos públicos, exenciones tributarias, permisos y prebendas varias, leyes y normas administrativas en su particular beneficio, etc.”.

“En general estas se denominan -planteó Ibán de Rementería- ‘oficinas de asesorías o consultorías’, sean legales, tributarias, económicas y financieras, administrativas, laborales, contables o lobbies, mercadeo, etc.”.

Apuntó que lo anterior se constató, por ejemplo, “con los registros de los celulares del abogado Luis Hermosilla y de Sergio Muñoz recientemente renunciado e imputado ex jefe de la Policía de Investigaciones (PDI), como resultado de hechos causales más que de investigaciones sistemáticas sobre esta elevada modalidad del crimen organizado”.