Alicia Lira, postulada al Premio Nacional de Derechos Humanos

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Lleva 40 años como activista de DDHH y preside la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y ha participado en diversas iniciativas destinadas a encontrar a detenidos desaparecidos, consagrar los principios de verdad y justicia, lograr el procesamiento y condena de violadores de derechos humanos y rescatar la memoria.

“El Siglo”. Santiago. 19/4/2026. Decenas de organizaciones y personalidades están respaldando a Alicia Lira Matus para el Premio Nacional de Derechos Humanos que otorga el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) a personas que se hayan “destacado en la promoción de una memoria histórica sana, y en la protección y defensa de los derechos humanos de quienes habitan en el territorio de Chile”.

Alicia Lira lleva cuarenta años en el activismo de los DDHH, preside la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos y ha participado en diversas iniciativas destinadas a encontrar a detenidos desaparecidos, consagrar los principios de verdad y justicia, lograr el procesamiento y condena de violadores de derechos humanos y rescatar la memoria. Fue integrante de la Agrupación de Familiares de Presos Políticos, que funcionaba en la Comisión Chilena de Derechos Humanos.

Redes de Sitios de Memoria, colectivos de derechos humanos y universitarios, organizaciones sociales y políticas, personalidades de distintos ámbitos de la vida nacional están respaldando la postulación a Lira Matus al Premio Nacional de DDHH por su persistente, valiente e intachable actividad en pro de los derechos humanos en el país.

En 2023, en el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, fue reconocida con la Medalla Derechos Humanos y Democracia otorgada por la Universidad de Chile. En 2017 recibió el Premio Internacional por la Paz, de la Unión de Periodistas Dominicanos por la Paz, entregado en República Dominicana. Obtuvo en todos estos años diversos reconocimientos, galvanos, diplomas, medallas y otras distinciones de diferentes organismos nacionales e internacionales por su labor en defensa de los DDHH y la democracia.

La actividad de Alicia Lira Matus no solo se enfocó en importantes demandas de la AFEP, sino que extendió hacia el conjunto de actividades de los derechos humanos. Por ejemplo, su rol como defensora y observadora nacional e internacional de DDHH. En los últimos años realizó gestiones para la creación y desarrollo del Plan Nacional de Búsqueda de más de mil 400 restos de detenidas y detenidos desaparecidos, promovió la continuidad de investigaciones y procesamientos por crímenes de agentes del Estado cometidos durante la dictadura y planteó la necesidad del respeto a los derechos humanos en las actuales circunstancias del país. Es reconocida como una de las principales activistas de derechos humanos en Chile.

En 1988 fue invitada a Turín, Italia, a una campaña por la libertad de los prisioneros políticos de la dictadura, invitada por la Sindical Confederazione Genérale Italiana del Lavore. En 1999 fue parte una delegación de DDHH junto a la entonces presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Sola Sierra. También viajó a Reino Unido, a observar el proceso que se realizaba en contra del dictador Augusto Pinochet. En 2014 fue invitada al Tribunal Russell 33 en Londres, para denunciar los crímenes contra el pueblo iraní. En mayo del año 2015 fue invitada como Observadora de DDHH por la organización internacional ADDAMEER en Palestina. En 2016 fue invitada como Observadora de DDHH en Colombia, por la Organización de Defensa de los DDHH, Lazos de Dignidad y Coalición la Mariposas. En marzo de 2016, participó en una delegación como Observadora de DDHH al juicio contra el dictador Efraín Ríos Montt, en Guatemala. El 23 de enero del 2019 fue invitada por la organización ARTICLE 19, convocada en el marco de la conferencia internacional Lecciones para México: libertad de expresión y procesos de transición, realizada en Ciudad de México.

Su vida

Clorinda Alicia Lira Matus nació en Concepción, el 8 de noviembre 1948. Su madre Fresia Matus Sáez crio a trece hijos. Estudió en un colegio fiscal del pueblo minero “Plegarias”, tres kilómetros al sur de la comuna de Curanilahue. Estuvo allí hasta el sexto año preparatorio, porque debió trabajar con su hermana, como empleada, cumplidos los 10 años. A los 14 años de edad se traslada junto a su familia a Santiago. A los 17 años era militante de las Juventudes Comunistas. Como parte de su empeño de siempre, en 2001 estudió la enseñanza media en el establecimiento Caritas Chile y en el mismo establecimiento estudió y obtuvo el título de Técnico Jurídico.

Su trayectoria laboral, primero transcurre en una vidriería, y luego fue como obrera textil en la empresa de Emilio Saieg, llegando a ser dirigenta sindical. Entonces, a consecuencia de una huelga, es despedida, sin que se respetara su fuero laboral. Luego comenzó a trabajar en la empresa Lanex, donde también llegó a ser dirigenta sindical, pero en condiciones muy distintas, porque sus dueños apoyaban sus actividades. En esas actividades, junto a su compañero, Felipe Segundo Rivera Gajardo, fue parte de la construcción del proyecto de la Unidad Popular a nivel sindical y poblacional. Ellos comenzaron su relación en 1969 y después de ocho meses de pololeo, contrajeron matrimonio el 26 de febrero de 1970. En 1971, participaron junto a otros pobladores en la toma de los terrenos de lo que sería la Villa Lenin, toma que, a los dos meses, según refiere Alicia, el presidente Salvador Allende regularizó sin ningún tipo de represión.

Ocurrido el golpe de Estado, con toda la tragedia, las persecuciones y muertes que implicó, Felipe (nombre político “Mao”, para Alicia, el “Negro”) se sumerge en la clandestinidad por un mes. Posteriormente, en 1974 deben dejar el lugar porque las fuerzas represivas los están persiguiendo y se van a vivir en casa de un familiar por un tiempo. El 8 de septiembre de 1986, luego del atentado al dictador, un comando de la Central Nacional de Informaciones (CNI), irrumpió en su casa haciéndose pasar por militantes comunistas. Felipe comprende que se trata de un montaje y, para proteger a su compañera, decide salir con ellos. Alicia acudió a la Vicaría de la Solidaridad a estampar la denuncia. Al día siguiente, Alicia escucha un noticia en Radio Cooperativa donde se informa que han encontrado asesinado al destacado periodista José “Pepe” Carrasco y ella siente: “El Negro está muerto”. Infortunadamente, los acontecimientos que vendrían confirman su inquietud.

Un mes antes, en agosto de 1986, su hermano, Diego Lira Matus, también había sido detenido en la IV Región y cuando secuestran a Felipe, él aún continuaba incomunicado. Finalmente, Diego Lira Matus, luego de ser brutalmente torturado, consigue escapar de la cárcel junto a 48 otros prisioneros políticos, por medio de un túnel de 60 metros desde la Cárcel Pública, en un suceso conocido como “Operación Éxito”, el 30 de enero de 1990.

El Premio Nacional de Derechos Humanos se otorga desde 2011 y ha sido entregado a Viviana Díaz Caro, de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos,  al sacerdote jesuita José Aldunate Lyon, y los abogados Roberto Garretón Merino y Fabiola Letelier del Solar.