Los datos conocidos en estos días no son alentadores, afectando sobre todo a la mayoría de la población, mientras el gobierno insiste en priorizar medidas a favor del gran empresariado y el sector privado.

Gonzalo Magueda. Periodista. «El Siglo». Santiago. 2/7/2026. Los recientes datos económicos del país trazan, sin que nadie debiera contentarse, una sombría perspectiva y hacen ver lo complicado que queda el gobierno que había prometido, de partida, mejoras y medidas alentadoras qué no están fraguando.
El IMACEC cayó un 0.9%, colocando el crecimiento económico en un mal punto. En el primer semestre de este año el PIB (Producto Interno Bruto) tuvo una contracción del 0.5%. El desempleo se acercó a un 10%, una mala cifra. Hubo caída en la minería y la producción industrial. Fue muy precario el aumento del salario mínimo.
En definitiva, la economía chilena no está mostrando un buen dinamismo, y no se materializan desde el gobierno acciones que abran algo de optimismo.
Estas últimas cifras levantan alertas y afectan las confianzas de grandes empresarios, ponen nerviosa a la mediana y pequeña empresa, y generan incertidumbre y preocupación en la mayoría de la población.
En contraste, y sin ir realmente al fondo de aspectos de la economía pensando en la mayoría del país, la actual administración está concentrada y priorizando por los planes de reducción de impuestos, cambiar reglas de derechos laborales, y quitar regulaciones a inversiones, todo en beneficio de grandes corporaciones, grupos financieros y el sector patronal.
La economía no anda bien, la gente lo reciente y están a la espera varias acciones de beneficio para la población.