Se deshace su tesis de “reconstrucción nacional” y de sacar al país de “una emergencia”, generando la percepción de demolición nacional y entrada a un escenario de crisis.
“El Siglo”. El Editorial. Santiago. 14/6/2026. Mucha gente está alarmada por las deficiencias y balazos en el pie en la gestión de este gobierno. Pero sobre todo por medidas que está tomando la administración de José Antonio Kast que no mencionó o no precisó en campaña y ahora están impactando en la ciudadanía.
La lista de sorpresas con las que apareció Kast, que incluyen modificaciones o vueltas de carnero en sus promesas, es larga, y tienen un componente cualitativo nada menor.
Impredecible, optó por el bencinazo aumentando el precio de combustibles y elevando el costo de la vida; impulsó una considerable baja de impuestos para grandes empresas, consorcios financieros y super millonarios que, entre otras cosas, le quita recursos a programas sociales; inició una persecución y embargo sobre miles de deudores del CAE; determinó no expulsar la cantidad de migrantes qué había prometido en campaña; está bajando las promesas y proyecciones de crecimiento económico y de equilibrio fiscal; ordenó recortes presupuestarios en los ministerios; su megaproyecto financiero y tributario, del cual no hizo precisiones en época electoral, está dejando sin recursos a municipios y al Fondo Común Municipal; habló contra amiguismo y recompensar a partidos en designación de embajadores y tiene las embajadas llenas de exlegisladores y exdirigentes de partidos afines; metió medidas coercitivas y discriminatoria en Educación, de lo que habló nada o poco en el pasado, creando el proyecto de Escuelas Protegidas y acotando la gratuidad universitaria; lanzó la idea de crear un registro de vándalos e incivilidades, algo no mencionada en campaña y de duro impacto en sectores populares.
En tres meses, Kast alteró sus promesas de campaña, salió con medidas que afectan a la gente sin haberlas mencionado en su campaña y está distorsionado sus objetivos iniciales.
Esto afecta la confianza ciudadana, genera frustración en quienes votaron por él e impacta en su baja aprobación en todas las encuestas conocidas.
Al mismo tiempo se deshace su tesis de “reconstrucción nacional” y de sacar al país de “una emergencia”, generando la percepción de demolición nacional y entrada a un escenario de crisis.
Los antecedentes, datos y episodios objetivos dan cuenta de lo anterior. Es una situación complicada y la gente está recibiendo, desde actores del gobierno, mensajes obtusos, rígidos, autoritarios, sin autocrítica y distractivos. Hay un horizonte gris.
