El presidente del Partido Comunista, ante la implementación de medidas de este gobierno expresó que “hay que trabajar no sólo los diagnósticos, sino las propuestas de la oposición” y enfatizó que “deben surgir ideas desde la izquierda y el progresismo, sin perder de vista que la obligación y la iniciativa la tienen quienes gobiernan”. El dirigente resaltó que “esa frase que se hizo famosa de que ‘no alcanzamos a llegar a fin de mes’, se mantiene y se proyecta como una angustia irreversible. Con las políticas que sigue el gobierno, cada vez le va a alcanzar menos al trabajador”. En lo contingente indicó que “vemos la instalación de un gabinete que tiene muchas contradicciones”, con “una falta de experiencia, una falta de habilidad, de vocación de servicio público”. Ante las opiniones de que podrían venir manifestaciones sociales y que serían promovidas desde el PC, Carmona dijo que “lo que viene es la vida real. El que quiera descalificar por adelantado al Partido Comunista, debe considerar que el PC no reemplaza, no suplanta, y tiene una posición de mucho respeto hacia el mundo social. Ahora, el PC tiene una posición que siempre será del lado de las trabajadoras y los trabajadores organizados”.
Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 10/5/2026. Usted afirmó hace unos días que el gobierno, con las medidas que está tomando, está cultivando una frustración en la población y la diputada Ana María Gazmuri dijo que ésta administración están instalando una angustia en la gente. ¿Se está incubando un descontento social, una inestabilidad social?
La frustración viene de un sector significativo de la población que votó a favor de José Antonio Kast en la esperanza de políticas vinculadas con esa población, pero esas medidas fueron pospuestas, iniciando el gobierno. Les hizo promesas a las capas medias, puso expectativas con sus mensajes, sin embargo, el primer tema estructural, serio, como proyecto de gobierno, fue el megaproyecto, con lo que puso en el centro no el tema de la clase media, sino el tema del gran empresariado, de quienes concentran la riqueza del país. A ese sector le dio una señal clara y directa, les bajó los impuestos y les dio más garantías, les agrandó las utilidades. Con esa baja de impuestos, el gobierno de Kast limita políticas sociales que son parte de ingresos y beneficios de los sectores medios. Además, da un bencinazo, con lo que suben los gastos. Y tenemos los datos de las encuestas que muestran una creciente caída libre de la imagen de Kast, entre otras cosas.
¿Lo primero que hace entonces este gobierno tiene un impacto social negativo?
Yo recurro a esa frase que se hizo famosa de que “no alcanzamos a llegar a fin de mes”, eso se mantiene y se proyecta como una angustia irreversible. Con las políticas que sigue el gobierno, cada vez le va a alcanzar menos al trabajador. El nivel de salario mínimo que está ofreciendo el gobierno es absurdo, casi ridículo, las medidas que se toman no mejoran la calidad de vida de la gente. Eso genera desafecto y, por cierto, una distancia fuerte de la gente con el gobierno, entre otras cosas porque siente que le contaron un cuento, le dijeron algo que no tiene nada que ver con lo que está cursando. Si uno escucha lo que se dice desde la CUT (Central Unitaria de Trabajadores), desde organizaciones sociales, se indica que lo que se está haciendo no es de beneficio social universal, sino que está focalizando en un sector y sólo en algunas cosas.
Durante el gobierno de Gabriel Boric se hablaba de que el Partido Comunista tenía un pie en el gobierno y otro en la calle. Muchas de las medidas del gobierno, como el megaproyecto financiero y tributario, se disputan en el Congreso. ¿En este período el Partido Comunista tendrá un pie en el Congreso y otro pie en la calle, en el movimiento social?
Esa construcción mediática, o es una distorsión para manipular, para descalificar, o es una controversia como que fuera algo de la luna. La gente tiene tantos pies o tantas pertenencias como roles juega. Por tanto, el mundo del trabajo, o el mundo poblacional, tienen una tendencia a su expresión social, y puede tener más cercanía o no con las políticas de un gobierno o un Congreso. Pero cometen un error quienes hacen un divorcio entre algo que debería ser natural en la vida, uno masca chicle, anda en bicicleta, y además va a trabajar y a jugar fútbol, no es una cosa o la otra. Lo que da cuenta de esto, cuando se hace esa presentación que preguntas, es si uno tiene cercanía, preocupación y empatiza con la organización social y sus demandas. Nosotros como Partido Comunista, siempre vamos a darle naturalidad a esa relación y eso no es contradictorio con tener tareas en el Ejecutivo o tareas parlamentarias. Al revés, debemos ser capaces de hacer sinergia entre esas expresiones. Entre más presencia parlamentaria, más garantizado estará representar los temas y propuestas del mundo social, mientras más presencia del mundo social, más asertivo deben ser los discursos parlamentarios. Lo que viene es la vida real. El que quiera descalificar por adelantado al Partido Comunista, debe considerar que el PC no reemplaza, no suplanta, y tiene una posición de mucho respeto hacia el mundo social. Ahora, el PC tiene una posición que siempre será del lado de las trabajadoras y los trabajadores organizados.
En el gobierno hay “una falta de experiencia, una falta de habilidad, de vocación de servicio público”
¿Usted coincide con la idea de que lo que está implementando el gobierno es un desmantelamiento del Estado y de derechos sociales?
Si uno va a la letra de lo que están anunciando, rebajan el gasto fiscal, y eso es achicar el Estado. Eso no sólo es rebajar los funcionarios públicos, despedirlos, sino es rebajar recursos para hacer políticas públicas. Si se ve menos ingresos por la vía de los tributos, una pregunta es cómo van a resolver las políticas públicas, y entonces ponen en jaque el papel del Estado. Uno ve y siente una mano que tiende a debilitar el papel en la economía que tiene el Estado. Eso es volver a lo más doctrinario de la instalación del sistema neoliberal, que opera con Estado subsidiario, dedicado restrictivamente a lo que el privado no quiere hacer o no le es negocio.
Están las medidas, las decisiones, las gestiones, pero junto a eso está el funcionamiento del gobierno. ¿Cómo está viendo el desempeño del gabinete ministerial, la cantidad de errores y bochornos?
Primero, con una falta de experiencia, una falta de habilidad, de vocación de servicio público. Eso es porque la formación del gabinete viene sustantivamente de la actividad privada. No es lo mismo hacer gestión en la gran empresa, que dirigir cualquier política pública, son formas distintas. Hay en el gabinete una cantidad de personajes que en sí mismos están disponibles a cooperarle al Presidente Kast, pero no a subordinarse entre ellos. Vimos los diálogos y roces entre un par de ministros. Vemos la instalación de un gabinete que tiene muchas contradicciones, precisamente porque le falta centralidad en la conducción. Eso lo reconocen cuando dijeron que ahora el Ministro del Interior va a tomar la conducción del gabinete en el plano político y la pregunta es por qué ahora si eso debió ser siempre. La implementación del gobierno está transparentando cual es su real razón de existir, cual es la motivación de fondo, y esa es volver lo que más se pueda a las versiones de origen del sistema neoliberal que se instaló en Chile hace años, donde el concepto de desarrollo de la economía y del país es a partir del chorreo, de que cuando se cansan de ganar los de arriba, por chorreo las va a llegar a los de abajo. Habiendo bochornos en las conductas de ministras y ministros, lo principal son las opciones del gobierno. Uno no se imaginaría tanta falta de inhibición para sin ningún problema instalar que lo principal es que ganen más los empresarios.
“Crear las condiciones para que no exista un segundo gobierno de la misma orientación del actual”
¿Qué le responde a Carolina Tohá, cuando ella expresó que el proyecto del Partido por la Democracia, o de Socialismo Democrático, incluso del Frente Amplio, no es el mismo proyecto político que el del Partido Comunista?
Si uno parte de la base de que cada partido tiene una razón de ser y por tanto tiene un proyecto con sentido estratégico, es evidente que ninguno será igual entre los partidos, es un dato de realidad muy obvio. Yo entiendo más esa frase de Carolina Tohá vinculada a que con ese argumento se limite la posibilidad de relacionarse con el Partido Comunista, en el plano de una política de alianza. Ante eso, quiero decir que para nosotros, los comunistas chilenos, el problema de las alianzas no son opciones bondadosas o por segundos intereses de cercanías, son hechos necesarios, casi obligados, si uno quiere construir correlación de fuerzas favorables para conquistar posiciones de poder, o de gobierno. Si parece más importante que opere la exclusión, porque no compartimos el mismo proyecto, aunque eso cueste no tener mayoría, eso es permitir que pase sin problema a instalarse la derecha con su influencia. Creo que es un debate que hace falta sea más integral, más completo, porque no me dice nada que hay diferencias, por ejemplo, entre el Partido Comunista y el Partido Socialista, porque eso me lo sé desde que estoy en la política, tampoco somos igual que el PPD, ni en origen, ni en proyecto y motivaciones. El PC, con toda tranquilidad, en beneficio de conquistas que ayuden a crear condiciones a favor de las grandes causas de los trabajadores, es un partido disponible para construir unidad.
¿En el marco de lo que señala, dónde pone los principales ejes de la oposición?
Por la vía de una batalla de ideas muy intensa, que vaya día a día mostrando ante las políticas que se quieren imponer, las propuestas de políticas alternativas, es crear las condiciones subjetivas de mayorías para que no exista un segundo gobierno de la misma orientación del actual, porque puede ser desbastador. Hay que hacer una pedagogía política que muestre que estas políticas no son universales, sino para privilegiados, para una elite, y que muestre la propuesta que tenemos. Hay que trabajar no sólo los diagnósticos, sino que las propuestas de la oposición. Deben surgir ideas y propuestas desde la izquierda y el progresismo, sin perder de vista que la obligación y la iniciativa la tienen quienes gobiernan, ellos tienen que hacer la pega de gestión de políticas porque están en el gobierno. Las políticas de la derecha no son porque no haya una propuesta de la izquierda, es porque ellos tienen una opción, como beneficiar a las grandes empresas.
