Montaje digital contra El Ciudadano: desmienten falsa nota atribuida a Cooperativa

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Fast Check verificó que la imagen viral que acusaba a El Ciudadano de difundir desinformación con apoyo ruso era falsa. Cooperativa confirmó que la publicación nunca existió, mientras crece la presión para que sectores ligados al Partido Republicano y la SECOM aclaren su eventual rol en la difusión del montaje.

“El Ciudadano”. Santiago. 6/4/2026. Una captura comenzó a circular con fuerza en redes sociales durante los últimos días. En ella, se atribuía a Radio Cooperativa un supuesto titular que aseguraba que El Ciudadano formaría parte de medios “entrenados por Rusia para difundir fake news contra la derecha”.

Pero la historia no era tal. Según verificó el medio de comunicación Fast Check, se trataba de un montaje digital: la nota simplemente nunca existió.

La imagen comenzó a viralizarse en medio del ruido generado por un reportaje publicado en Argentina el pasado 3 de abril. Sin embargo, en este caso, lo que se movió en redes fue una pieza manipulada que imitaba el formato gráfico de Cooperativa, sin respaldo alguno en su sitio oficial ni en sus canales institucionales.

Fast Check desmiente falsa nota Cooperativa El Ciudadano

De acuerdo con la verificación realizada por Fast Check, no existe registro de que Cooperativa haya publicado una nota con el titular que se difundió en redes.

La revisión incluyó búsqueda en Google focalizadas en el sitio del medio, además de pesquisas en X e Instagram. En ninguno de esos espacios apareció evidencia de que la publicación hubiese existido. A eso se suma un elemento básico, pero revelador: las cuenta que empujaron la imagen no compartieron ningún enlace verificable, solo la captura.

Ese patrón fue subrayado por el propio medio.

Cooperativa confirma que la publicación nunca existió

El subdirector de medios digitales de Cooperativa, Raúl Martínez, desmintió directamente el contenido difundido y confirmó que la publicación jamás existió.

“Efectivamente, tuve conocimiento el domingo en la noche de esa captura que imita el sitio de Cooperativa, pero ese contenido jamás ha existido en nuestro sitio, y por eso que las cuentas que difunden mentiras -como es usual- adjuntan una imagen y jamás el link a la supuesta nota”, afirmó Martínez a Fast Check.

Con esa declaración, el chequeo quedó cerrado: la nota atribuida a Cooperativa era falsa y la acusación difundida contra El Ciudadano no tenía sustento real.

Una de las cuentas que empujó el montaje fue @Kasterizador

Entre las cuentas que difundieron la imagen falsa atribuida a Cooperativa aparece @Kasterizador, perfil que ha sido mencionado previamente en reportajes e informes por su rol dentro del ecosistema digital vinculado al entorno del Partido Republicano.

No se trata de una cuenta cualquiera. Según antecedentes publicados por medios como CIPER y The Clinic, @Kasterizador forma parte de un grupo de perfiles identificados como “cuentas madre”, es decir, nodos desde los cuales se amplifican contenidos y se instalan narrativas en redes sociales.

Estos informes dan cuenta de un funcionamiento en red, donde ciertas cuentas no solo difunden contenido, sino que ayudan a coordinar su circulación, generando volumen e impacto en corto tiempo. En ese contexto, la aparición de @Kasterizador entre quienes impulsaron la imagen falsa no pasa desapercibida.

Además, la cuenta ya ha estado en el centro de controversias anteriores. Fue mencionada por la entonces candidata Evelyn Matthei al denunciar ataques coordinados en su contra, en un episodio que tensionó al propio sector político. Asimismo, la misma cuenta lanzó una amenaza de muerte contra Jeannette Jara durante la carrera presidencial.

Los mismos antecedentes también apuntan a un patrón de comportamiento: campañas dirigidas contra figuras públicas, especialmente mujeres, combinando desinformación, hostigamiento y amplificación coordinada.

En ese marco, la difusión del montaje contra El Ciudadano se inscribe en una lógica que ya ha sido documentada: contenidos falsos o manipulados que circulan rápidamente en redes, impulsados por cuentas con capacidad de amplificación, antes de que puedan ser verificados o desmentidos.

Presión sobre cuentas que difundieron el montaje

Pero el episodio no termina en la verificación. También abre una pregunta política por el origen y la circulación del montaje.

Diversas cuentas que impulsaron la imagen han sido asociadas, en el propio ecosistema digital, a sectores vinculados al Partido Republicano y a la Secretaría de Comunicaciones (SECOM). Por lo mismo, crece la presión para que ambos espacios aclaren públicamente si existe o no alguna relación con la difusión de este contenido falso.

Hasta ahora, no hay pronunciamiento.

Y ese silencio también importa. Porque cuando se instala una pieza falsificada para golpear a un medio, no basta con que después desaparezca entre posteos y timelines. Alguien la empujó, alguien la hizo circular y alguien apostó a que la mentira alcanzara a hacer daño antes de ser desmentida.

Con todo, el montaje quedó desarmado, pero no por eso pierde gravedad. Porque cuando se falsifica una publicación para golpear a un medio crítico, lo que se intenta no es informar: es intoxicar el debate y ensuciar a quien incomoda.