La contundencia de la solidaridad mundial con Cuba

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Desde México y Brasil llegaron a la isla 50 toneladas de diversidad de productos. Se sumó al arribo de ayuda a través del “Convoy Nuestra América a Cuba”, llevada por 650 activistas de 33 países, representando a más de 140 organizaciones sociales, culturales y solidarias. A La Habana viajaron legisladores chilenos y activistas de la solidaridad con Cuba. Hay aportes que están proporcionado naciones como China, Vietnam y Rusia. Llegan insumos, medicinas, alimentos, tecnología, paneles solares, que es muy necesario para el funcionamiento de hospitales, centros oncológicos y de diálisis, escuelas, transporte, servicios públicos, entre otros. Es una de las formas que adquiere el encarar el bloqueo comercial y económico en contra de la isla, con más de 200 medidas coercitivas establecidas por el gobierno de Estados Unidos las cuales incluyen sanciones a países y empresas que colaboren o quieren tener relaciones con Cuba. Claudia de la Cruz, activista de Pastores por la Paz de Estados Unidos, declaró que llegamos aquí a reafirmar algo que Cuba nos ha enseñado: el valor, el principio, la ética de la solidaridad. Llegamos aquí a reafirmar que Cuba no está sola y nunca estará sola”. Jeremy Corbyn, miembro del Parlamento del Reino Unido, indicó que “la ayuda que proviene de voluntarios de todo el mundo es principalmente ayuda médica, y eso es muy importante. Medicamentos sencillos que se necesitan, pero también algunos de los medicamentos y equipos más complejos para el tratamiento del cáncer y casos muy graves”. El Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, dirigiéndose a todas y todos los que llegaron a la isla con apoyo, señaló que su presencia constituye una muestra profunda de amistad, sensibilidad y compromiso humano con el pueblo cubano.

“El Siglo”. “Granma”. “Prensa Latina”. “La Jornada”. La Habana. 22/3/2026. En los últimos días se produjo una contundente materialización de la solidaridad mundial con Cuba, y la llegada de decenas de toneladas de diversidad de productos para apoyar al pueblo cubano en el funcionamiento de hospitales, centros especializados, escuelas, universidades, transporte, alimentación y servicios públicos.

A La Habana arribó el “Convoy Nuestra América a Cuba”, llevando ayuda humanitaria y con la presencia de 650 activistas de 33 países, representando a más de 140 organizaciones sociales, culturales y solidarias. En estos días llegaron desde México y Brasil 50 toneladas de productos e insumos.

De Chile viajaron en esta acción solidaria los legisladores Daniel Núñez, Boris Barrera, Luis Cuello y Daniela Serrano, la presidenta de las Juventudes Comunistas, Catalina Lufín, y representantes de organizaciones de solidaridad con Cuba, llevando medicinas, jeringas para insulina y sales de rehidratación, entre otros insumos.

Citado por el periódico Granma, el senador Daniel Núñez declaró que “muchos chilenos y chilenas están vivos, sobrevivieron al horror de la dictadura, gracias al apoyo que tuvieron del pueblo de Cuba. Son cientos de vidas que se salvaron por la solidaridad que Cuba dio en ese periodo en que se asesinaba, torturaba y hacían desaparecer a cientos de mis compatriotas”. El legislador destacó la solidaridad cubana tras el terremoto y tsunami de 2010 en Chile, cuando una brigada médica de la Mayor de las Antillas atendió a los damnificados con un hospital de campaña de manera totalmente gratuita.

Núñez enfatizó el carácter criminal del bloqueo: “Lo que se está haciendo acá es un castigo colectivo al pueblo cubano. Aquí no se ataca a un gobierno, no se ataca a una autoridad, no se ataca a un partido. Se está castigando a todo el pueblo de Cuba”, denunció al referirse a las limitaciones de combustible que afectan a la isla por las medidas tomadas por el gobierno de Estados Unidos.

En tanto, Catalina Lufín indicó que “Cuba ha sido históricamente un pueblo solidario con Chile y con muchos otros países del mundo. No es extraño, entonces, que hoy existan jóvenes dispuestos a tender una mano y a acompañar a quienes tantas veces también nos han ayudado”.

Los legisladores chilenos participaron en un encuentro con Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y participaron en diversas actividades en la capital cubana.

“Una caravana de dignidad”

Su presencia en la isla constituye una muestra profunda de amistad, sensibilidad y compromiso humano con el pueblo cubano, expresó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, a los integrantes del Convoy Nuestra América, durante un encuentro sostenido este viernes en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Reconoció entre los asistentes a viejos amigos de Cuba, protagonistas de numerosas batallas en defensa de la Revolución, junto a nuevas generaciones de jóvenes que se suman hoy a esas causas.

“Eso es muy alentador -aseveró-, porque lo que estamos defendiendo no es solo a Cuba, sino también las luchas justas de los pueblos del mundo”.

En ese sentido, enfatizó que los debates actuales trascienden las fronteras nacionales y abarcan causas como la del pueblo palestino y la de todas las naciones que enfrentan la injusticia, la agresión y las políticas hegemónicas. Alertó sobre un escenario internacional en el que la guerra y la imposición intentan prevalecer sobre el multilateralismo, y donde a quienes piensan diferente se les pretende silenciar.

El Presidente denunció, además, la normalización de la violencia en el ámbito mediático global, con imágenes cotidianas de conflictos y masacres contra pueblos indefensos, lo que refuerza la necesidad de una solidaridad activa y consciente.

Agradeció especialmente la presencia de los jóvenes, cuya participación evidencia la continuidad del movimiento solidario internacional. “Su apoyo nos fortalece, nos llena de alegría y reafirma una convicción esencial: Cuba no está sola”, afirmó.

Asimismo, reiteró que, pese a los intentos del imperialismo por aislar a la isla -repitiendo estrategias ya fracasadas desde los primeros años de la Revolución, tras la victoria en la Invasión de Playa Girón-, el respaldo de los pueblos del mundo demuestra la vigencia de la causa cubana.

El mandatario extendió un reconocimiento especial a México, a la Presidenta Claudia Sheinbaum y al pueblo mexicano, por su firme y sostenido apoyo a Cuba en momentos complejos, reafirmando los históricos lazos de hermandad entre ambas naciones.

“El bloqueo no existe. Es una excusa del gobierno cubano”, afirman algunos; “pregúntele a una cubana o a un cubano si el bloqueo no existe”, expresó el mandatario, al referirse a los argumentos esgrimidos contra la nación caribeña.

En su intervención, subrayó que la vida cotidiana de los cubanos está marcada por las limitaciones impuestas por esa política: “cosas que podíamos tener en una mejor situación siempre chocan con las limitaciones que nos imponen el bloqueo”.

Ante quienes califican al socialismo y al modelo cubano como un fracaso, el Jefe de Estado preguntó: “¿Y dónde deja la enorme obra social de la Revolución, que ha sido sostenida con una economía en condiciones de guerra y sometida a un bloqueo tan criminal?”. Recordó que, a pesar de esas circunstancias, Cuba ha garantizado educación y salud gratuitas, el deporte y la cultura como derecho del pueblo; “todo lo que se hace en Cuba se hace consultando al pueblo y con el pueblo participando”.

En su análisis, abordó la reciente formulación de Estados Unidos que califica a Cuba como una amenaza a su seguridad nacional. “Los cubanos no agredieron a nadie. Los cubanos lo que mandamos al mundo son médicos, maestros con un método cubano de alfabetización, ‘Yo sí puedo’”. Recordó que Cuba se declaró territorio libre de analfabetismo en los primeros años de la Revolución y que cuatro países latinoamericanos lograron después esa condición con la ayuda de esta isla. “¿Es una amenaza para el mundo, para un país que otro envíe médicos, que otro envíe maestros?”, cuestionó.

El Presidente destacó la labor de las brigadas médicas cubanas, los programas de salud, la Operación Milagro y la presencia de médicos en lugares que fueron epicentro de la Covid-19, como Italia. “Por eso somos una amenaza”, sentenció.

Dirigiéndose a los presentes, convocó a descubrir “las jugadas” y ayudar a desmontar mentiras, así como a divulgar y defender las verdades. “Ustedes han saltado por encima de ese mundo de mentira, de distorsiones y de intrigas”.

Valoró la presencia de los participantes como un abrazo llegado desde tantas geografías con un solo corazón, y describió que el “Convoy Nuestra América”, más que todo, es una “caravana de dignidad”.

Díaz-Canel manifestó que los asistentes están construyendo “los puentes que el imperio no puede destruir. Que son los puentes que construyen los pueblos con sus manos limpias y con su conciencia firme”.

Reconoció que han llegado “junto al pueblo cubano y no han venido con armas, sino con la verdad más poderosa, la solidaridad internacionalista. Por eso cada bandera que ondea hoy aquí es una bandera de combate”.

Advirtió que la guerra económica es “un castigo colectivo y una violación inmensa de los derechos humanos”. Agradeció la iniciativa de articular un movimiento internacional de solidaridad con el país, especialmente ante el recrudecimiento del bloqueo tras la orden ejecutiva del 29 de enero de este año, que declaró a Cuba como una amenaza inusual y extraordinaria para Estados Unidos.

El mandatario otorgó especial significación a esta solidaridad, pues “desmonta la falacia de que Cuba está sola y aislada, cuando la realidad es todo lo contrario”.

En la sala, donde se encontraban unos 650 integrantes del Convoy, los cuales han llegado a Cuba por su propia cuenta y costeando cada uno de sus gastos, Michele Curto, presidente de la Agencia para el Intercambio Económico y Cultural con Cuba (AIEC) de Italia, expresó que “esto es el internacionalismo del cual se habla. Sin internacionalismo no existe la izquierda. Sin internacionalismo no existimos nosotros y Cuba nos lo ha recordado a lo largo de estos 60 y más años. Por eso estamos aquí, para defenderla”.

Por su parte, Mónica Valente, secretaria ejecutiva del Foro de São Paulo, también manifestó su apoyo a las causas justas. Afirmó que desde Brasil se realizan todos los esfuerzos para ayudar solidariamente a Cuba. Muestra de ello es el envío de alrededor de 20.000 toneladas de alimentos, de medicamentos, de insumos médicos. “Pero más de todo estamos en una gran campaña con muchas organizaciones, entre ellas el Partido Comunista de Brasil, la Federación Única de los Petroleros, la Unión Nacional de los Estudiantes; además de la campaña de recaudación de fondos para paneles fotovoltaicos y sistemas de irrigación con energía solar”.

Por otra parte, Ada Galano, presidenta de la Coordinadora Nacional de Cubanos Residentes en Italia (Conaci), refirió que “en el año en que José Martí ilumina los cien años de Fidel, los cubanos residentes en el exterior estamos aquí cumpliendo el deber que nos corresponde”.

Por eso, dijo en nombre de todos esos cubanos “que andamos por el mundo, que físicamente estamos en otra geografía, pero nuestras almas y nuestras mentes están con nuestro pueblo, viviendo cada medicina que falta en un hospital, en una farmacia o en una institución de Salud. Defenderé a Cuba cuando me llamen. Vendré sin máscara ni antifaces, tal como soy, con el alma desnuda y el corazón dispuesto a la metralla. Cuando me llamen a defenderte, Cuba, no pensaré, no miraré atrás, vendré de frente”, expresó.

Marc Botenga, eurodiputado, dijo que para ese mundo que se requiere tener -el que no regrese al colonialismo, en el que no se acepte el imperialismo-, un mundo de solidaridad y justicia social, no puede atacarse al ideal socialista y referente que es Cuba. Eso sería, puntualizó, atacar los derechos. Por lo tanto, luchar contra el bloqueo también es luchar por la solidaridad, los movimientos populares y las alternativas de un mundo sin explotación. “Y por eso quieren estrangular a Cuba”. Nosotros estaremos junto al pueblo cubano y ayudaremos a que otros países hagan lo mismo, concluyó.

En representación del Pacto Histórico, María Fernanda Carrascal, parlamentaria colombiana, realizó un llamado a la comunidad internacional para que acompañe a Cuba en un momento en el cual las élites locales actúan en complicidad con intereses foráneos. “En un país donde esas élites han estado entregadas completamente a Estados Unidos y donde incluso han ido a Washington alcaldes de las ciudades principales de Colombia y políticos congresistas de la derecha a hacer lobby en contra del presidente Gustavo Petro, se hace urgente este llamado internacional para que nos abracen, nos acompañen y no nos dejen solos”, expresó la portavoz colombiana. Subrayó que, aunque “nuestro norte es el sur”, ese sur se define en unión con el Caribe y con Cuba, a quien calificó como “un ejemplo de dignidad, de resiliencia y un ejemplo de resistencia”. La representante del Pacto Histórico aseguró que, por primera vez, desde el gobierno y con la bancada más grande del legislativo, Cuba contará con “nuestras voces, con nuestras acciones y con todo lo que sea necesario para que esta generación y las venideras sepan lo que ha significado Cuba para la humanidad entera”.

Claudia de la Cruz, activista de Pastores por la Paz -organización con una extensa trayectoria de amistad entrañable entre los pueblos de Estados Unidos y Cuba-, ofreció un mensaje de esperanza y rebeldía. “Llegamos aquí a reafirmar algo que Cuba nos ha enseñado: el valor, el principio, la ética de la solidaridad. Llegamos aquí a reafirmar que Cuba no está sola y nunca estará sola”, exclamó. Señaló que “queremos que sepan desde Estados Unidos que nosotros tenemos muy claro quiénes son los enemigos. Y los enemigos son los mismos que pretenden asfixiar lo que es el sueño, la construcción colectiva de este proyecto socialista llamado Cuba. Esos enemigos de Palestina, esos enemigos de Haití, esos enemigos de Puerto Rico y enemigos del pueblo de Estados Unidos”.

La activista recalcó que la lucha no se limita a las donaciones urgentes, sino que implica “erradicar lo que es el imperialismo y la lógica y el proyecto capitalista” dentro de los propios Estados Unidos, asumiendo la responsabilidad histórica de derrotar un sistema que ella definió como producto de una estructura de agresión permanente. “Cuba representa hoy la lucha por la Humanidad, la lucha por la dignidad, la lucha por todos los pueblos”, afirmó.

El encuentro dejó en evidencia que, a pesar de las adversidades y la intensificación de las medidas coercitivas unilaterales, la solidaridad internacional con la Revolución Cubana se mantiene más vigente que nunca, uniendo a los pueblos.

Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, expresó que el “Convoy Nuestra América” “nos acompaña para tender puentes de hermandad, denunciar el bloqueo y reafirmar que los pueblos unidos son invencibles”.

“La convocatoria, capacidad de movilización y masivo apoyo han sido extraordinarias”, demostrado en que hoy nos acompañan alrededor de 650 visitantes de 33 países, representando a más de 140 organizaciones sociales, culturales y solidarias, afirmó el Presidente del ICAP.

Agregó en sus palabras: “Hay aquí como parte del convoy diputados, legisladores, embajadores, jóvenes, artistas, intelectuales y activistas de prácticamente todos los continentes. Esta es la dimensión real de la solidaridad internacionalista”, reafirmó. Esta -dijo- es la dimensión real de lo que representa la dignidad de Cuba para el mundo”. “Cada uno de ustedes trae consigo, no solo un mensaje de solidaridad, sino también una historia de lucha, de compromiso con la justicia social y de defensa de la soberanía de los pueblos”, resaltó.

Asistieron, además, a este intercambio los miembros del Buró Político Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; Manuel Marrero Cruz, primer ministro; el doctor Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central; otros dirigentes del Partido, de las organizaciones de masas y juveniles.

Por Cuba, “la humanidad hecha solidaridad”

“Cuba nos ha enseñado qué significa la solidaridad internacional”, y hoy, cuando “está en riesgo un siglo de lucha anticolonial” y, por eso, “vamos a seguir convocando al mundo para estar con Cuba”. “Nunca vamos a dejar a Cuba sola, porque sabemos que luchar por Cuba, es luchar por el derecho a la autodeterminación de los pueblos del mundo”.

Así lo expresó este sábado David Adler, co-coordinador general de la Internacional Progresista, durante el acto de bienvenida a los más de 600 representantes de unos 33 países, que conforman el “Convoy Nuestra América a Cuba”.

Celebrado en la sede del Instituto de Amistad con los Pueblos (ICAP), contó con la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez y los miembros del Buró Político: Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Manuel Marrero Cruz, Primer Ministro y Roberto Morales Ojeda, Secretario de Organización del Comité Central del Partido.

Sobre las numerosas muestras de apoyo que por estos días tienen lugar en la isla, Adler aseguró que los miembros del Convoy representan millones de personas. En primer lugar, por una causa de humanidad, pues ningún pueblo del mundo sufre el cerco que intenta asfixiar a Cuba, afirmó. “Es el corazón lo que nos une”, dijo.

En segundo lugar, “estamos aquí para defender una idea, un ejemplo, un proyecto real que representan Cuba y los logros de su Revolución”. Y, en tercer lugar, “para luchar contra la política genocida del gobierno de Estado Unidos”.

Luego, al regreso a sus países, tendrán, remarcó, una tarea mayor, “desmentir las maniobras mediáticas y defender la verdad” en torno a la Mayor de las Antillas, difundidas por aquellos para quienes “la amistad, el amor y la solidaridad internacional son delitos”.

De su lado, Manolo de los Santos, director ejecutivo de The People’s Forum, manifestó que la nación caribeña “ha dado la más grande lección, no solo de resiliencia y resistencia, sino que nos dio el ejemplo de lo que significa crear una verdadera alternativa antes los horrores del capitalismo y el imperialismo. Gracias, Cuba, por enseñarnos a luchar, a confiar en nuestros propios esfuerzos por querer cambiar el mundo”.

Agregó, además, que “este esfuerzo representa el amor, la solidaridad, la militancia de millones de seres humanos que nos negamos a darle la espalda al pueblo cubano”.

De los Santos condenó el bloqueo impuesto durante más de seis décadas a la tierra antillana y sostuvo que “quitarle al pueblo su derecho a la vida, a la paz, al combustible, a tener relaciones normales con el resto del planeta, no es otra cosa que un acto de genocidio, por lo tanto, es nuestro deber llegar a Cuba a distribuir ayuda solidaria”.

Luchan también, porque “el mundo necesita de la Cuba solidaria, la que envía a sus mejores hijos e hijas a los rincones más remotos del planeta, como médicos, maestros”, precisó.

De igual forma, aseguró que esta no será la última expresión de solidaridad, pues “escuchamos y conocimos a un pueblo que no se va a rendir, que está dispuesto a dar la vida por la Humanidad y en su propia defensa”.

Bianca Borges, presidenta de la Unión Nacional de Estudiantes de Brasil, expresó que en ese encuentro se alzaron “más alto las banderas de la solidaridad, del antimperialismo, de la esperanza, de la soberanía de la resistencia a quienes nos quien dominar”.

Asimismo, significó que “renace la esperanza de una América Latina justa, integrada, sin discriminación, que no quiere ser colonia de ningún imperio, sino potencia latinoamericana por nosotros mismos (…) para que ese cambio sea posible, la solidaridad con Cuba, que está bajo la agresión imperial y el combate la bloqueo son fundamentales”.

Entretanto, el Héroe de la República, Fernando González Llort, presidente del ICAP, enfatizó que “bajo ninguna circunstancia renunciaremos a la defensa de las causas justas de los pueblos ni a nuestras aspiraciones de continuar fomentando la solidaridad, el internacionalismo y la colaboración, que han sido pilares de nuestra política exterior”.

A los integrantes del Convoy, les dijo que son “la humanidad hecha solidaridad, que no acepta el bloqueo como destino, que se organiza, moviliza, viaja, abraza. Ustedes representan la certeza de que ningún cerco imperial podrá jamás encerrar la dignidad de los pueblos, porque la Patria que defendemos, la de Martí, Fidel, de los que han caído y de los que resisten, no es una franja de tierra sitiada, es un pedazo de humanidad que se niega a claudicar”.

Un mensaje de solidaridad a Cuba y de condena al bloqueo

“Hoy nos encontramos en un posible punto de inflexión histórico, en el cual el imperio se ha extendido en exceso, pero en el que los pueblos ya no pueden tolerar la opresión y se unen para cambiar las cosas, y eso es lo que esperamos que suceda”, aseguró en conferencia de prensa, James Schneider, miembro de la Internacional Progresista, organización que coordina el “Convoy Nuestra América a Cuba”.

Unidos, buscando ese cambio, han llegado durante esta semana a la isla, “delegaciones de países de todo el mundo”, con un mensaje: “Sí, estamos trayendo un apoyo real, pero estamos llamando la atención también” con respecto a lo que se está viviendo en la Mayor de las Antillas, afirmó. “Y eso no se debe a fallos humanos. Se debe a la agresión estadounidense”.

En el panel, que tuvo lugar en el Centro de Prensa Internacional, trascendió que están aquí porque -como han podido apreciar en la cotidianidad de la nación caribeña- el bloqueo “está afectando a toda la población, a los recién nacidos, al gobierno”.

En ese sentido, Jeremy Corbyn, miembro del Parlamento del Reino Unido, se refirió al apoyo material del Convoy. “La ayuda que proviene de voluntarios de todo el mundo es principalmente ayuda médica, y eso es muy importante. Medicamentos sencillos que se necesitan, pero también algunos de los medicamentos y equipos más complejos para el tratamiento del cáncer y casos muy graves”.

Además, remarcó: “Cuando apelamos a nuestras queridas comunidades en Londres, nos vimos abrumados por las ofertas de inmediato. La gente quería ayudar a Cuba y enviar cosas”.

“Durante 67 años, Cuba ha sido sancionada sin ningún fundamento legal bajo el Derecho Internacional”, aseguró la senadora colombiana Clara López. Para condenar ese castigo colectivo los miembros del Convoy -ciudadanos, obreros, congresistas, músicos, activistas- “lo que podemos hacer es alzar la voz, y seguiremos haciéndolo, porque lo que estamos haciendo hoy en Cuba tiene repercusiones”, afirmó.

Al respecto, en el espacio, donde además participó el trío de hip-hop irlandés Kneecap, se hizo hincapié en que, el hecho de que la Asamblea General de la ONU anualmente vote en “mayoría tan abrumadora”, les ofrece todo el respaldo político para “exigir al imperialismo que levante el bloqueo a Cuba”.

Con paneles solares, medicinas y víveres zarpa de Yucatán a la isla el Granma 2.0

Con un llamado a ser solidarios con Cuba, partió de los muelles de Chelem, municipio porteño, la embarcación “Granma 2.0” con 30 toneladas de ayuda, entre paneles solares, medicamentos y víveres que serán entregados directamente a la gente de la isla, como parte de la iniciativa internacional Nuestra América.

El objetivo es que, además de los apoyos materiales, Cuba conserve “la resistencia al bloqueo criminal impuesto por el gobierno de Estados Unidos”, dijeron los activistas. “Nadie podrá detenernos, estamos cumpliendo las leyes internacionales de aguas y no las leyes que pretende imponer el gobierno estadunidense”, sostuvieron los organizadores de Nuestra América.

Thiago Ávila, integrante del colectivo Nuestra América, aseguró que no sólo se entregará el cargamento humanitario consistente en provisiones, equipo sanitario y medicamentos, sino también se reflejará la solidaridad con la isla en momentos “donde el presidente (Donald) Trump se cree el líder mundial para hacer y deshacer”. “Hay que decirle a esa persona (el mandatario estadunidense) un rotundo no y combatir con espíritu internacionalista sus intenciones colonialistas”, destacó.

El también integrante de la Global Sumud, organización internacional que lleva ayuda humanitaria a pobladores de países en guerra, manifestó que Cuba es el país más solidario del mundo, pues desde su revolución en 1959 ha acompañado causas justas en diferentes naciones: fue el primero en enviar médicos a África cuando surgió la pandemia del ébola, así como a Haití y Chile cuando padecieron terribles terremotos. También, dijo, ofreció refugio a personas perseguidas por dictaduras castrenses y apoyó militarmente a Angola y Namibia para liberar a sus pueblos. “No queremos vivir en un mundo donde Trump se cree el dueño y sólo tiene para ofrecer bombas, armas, guerras y su particular odio contra la humanidad”, subrayó Ávila.

Lamentó que el imperialismo estadunidense pretenda estrangular a la isla prohibiendo que otras naciones le lleven petróleo, lo que se suma a la “guerra económica” con el bloqueo que lleva 63 años.

Los coordinadores de la flotilla Nuestra América adelantaron que las donaciones mexicanas serán recibidas por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y distribuidas a la gente.

Cuba es responsable y transparente con los donativos solidarios que recibe

En un contexto de coyuntura económica compleja, -caracterizada por las afectaciones del recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos y el cerco energético vigente desde finales de enero-, la cooperación internacional se convierte en un pilar fundamental para complementar los esfuerzos nacionales, y paliar las afectaciones a la población, cuyo bienestar constituye el centro del sistema económico y social cubano.

Así lo refirió Deborah Rivas Saavedra, viceministra de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), en el espacio televisivo Mesa Redonda, al detallar las múltiples modalidades de apoyo que recibe el país.

Significó que la cooperación se despliega en diversas vías, entre ellas la bilateral gubernamental. La misma ha permitido recibir innumerables donativos de alimentos y equipamientos, con un impacto significativo en el Sistema Eléctrico Nacional, mediante la llegada de tecnologías para parques solares fotovoltaicos y sistemas modulares para viviendas, policlínicos y centros productores de alimentos.

La multilateral a través del sistema de Naciones Unidas, con proyectos que se reformulan ante la actual contingencia; la empresarial, tanto de compañías cubanas como extranjeras; y la proveniente de organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil internacional.

Ese es el caso del Convoy Nuestra América, integrado por centenares de activistas internacionales y también cubanos residentes en el exterior, quienes “no solo han traído ayuda material, sino que se están costeando todos sus gastos en Cuba”, en una muestra de valentía y compromiso.

Ante interrogantes sobre el destino de las donaciones, la viceministra reiteró que la cooperación es “totalmente ordenada”. El Mincex, como órgano rector, aplica políticas y normas como el Decreto 16, vigente desde 2020, que garantiza que cada iniciativa se alinee con el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030.

Las donaciones “no se comercializan, no se cobran, incluso cuando se distribuyen dentro de la canasta se exceptúa del cobro que tuviese un producto similar”. Las mismas, dijo Rivas Saavedra, “se distribuyen de acuerdo a la voluntad del donante, de manera transparente, respetando las prioridades del objetivo para el que fueron dispuestos estos donativos”, sentenció.

En relación a los recursos que tributan al objetivo estratégico de alcanzar la soberanía energética, mediante la transición hacia fuentes renovables y la eficiencia energética, destacó que “aspiramos a que los proyectos de cooperación se conduzcan hacia las áreas de desarrollo de nuestro programa de transición energética”, vinculados a la producción de alimentos, la salud y el abasto de agua.

Finalmente, Rivas Saavedra resaltó el carácter bilateral de la cooperación cubana, que recibe, pero también ofrece, basada en el principio de internacionalismo. “Amor con amor se paga”, afirmó, subrayando que, en este momento complejo, Cuba cosecha los frutos de más de 60 años de solidaridad internacionalista.

La doctora Tania Margarita Cruz Hernández, viceministra primera del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), explicó que el proceso de recepción es totalmente transparente y se realiza de manera directa en las instituciones. Las donaciones incluyen desde analgésicos y antibióticos, imprescindibles en salas de hospitalización y terapias intensivas, hasta medicamentos para programas líderes como la atención materno infantil.

“Hablábamos hoy de las afectaciones que tenemos para el tratamiento de la quimioterapia y la radioterapia en nuestros pacientes”, explicó Cruz Hernández, quien puso como ejemplo el impacto del bloqueo en los niños con cáncer. “Esa madre, ese familiar, cuánto agradece este medicamento solidario que llega”, expresó.

Los donativos han beneficiado a hospitales emblemáticos como el Ginecobstétrico Eusebio Hernández, los pediátricos, el Instituto de Oncología y Radiobiología, así como centros de cardiología, neurología y ortopedia. También se han recibido insumos para el programa de VIH, como antirretrovirales y reactivos para pruebas de carga viral.
En cuanto a equipamiento de alta tecnología, Cuba ha recibido tomógrafos que ya se distribuyen en las provincias de Matanzas, Granma y Santiago de Cuba, además de ultrasonidos y otros recursos. Sin embargo, Cruz Hernández subrayó que el sistema necesita mucho más para mantener los indicadores de primer mundo que históricamente lo caracterizan.

Frente a este desafío, el Sistema de Salud ha comenzado a recibir sistemas fotovoltaicos mediante donaciones, destinados a garantizar la soberanía energética en instituciones sensibles.

Al respecto, manifestó que se han priorizado áreas de atención primaria como Policlínicos, Casas de Abuelos y Hogares de Ancianos. Y a futuro, se trabaja en proyectos para extender esta solución a salones de operaciones y terapias intensivas en hospitales e institutos.

La viceministra primera concluyó que el bloqueo genocida de Estados Unidos, va encaminado a afectar las necesidades más perentorias del pueblo cubano en alimentación, salud y educación. Sin embargo, destacó la inventiva de la nación y la solidaridad de personas y gobiernos de todo el mundo, como elementos esenciales para seguir enfrentando el desafío. “Ahí está la capacidad de Cuba y también la ayuda solidaria de muchas personas en otras partes del mundo”, agregó.

Betsy Díaz Velázquez, titular de Comercio Interior, explicó que el ministerio, “a través de su sistema empresarial”, tiene la responsabilidad de recibir y distribuir los donativos, a partir de planes elaborados en base a determinados factores.

En este proceso también se tiene en cuenta la aparición de planes de emergencia, en situaciones tales como un evento climatológico.

Durante su intervención, la Ministra abordó algunos de los determinantes en la distribución de los insumos. Refirió que puede depender de las cantidades registradas, de la voluntad de los donantes e incluso, de un principio de territorialidad.

“Otra mirada en la distribución tiene que ver con los niños, personas mayores de 65 años, embarazadas, individuos o familias que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social identifica como ‘vulnerables’ y también niños que tienen una prescripción médica certificada por Salud Pública”.

Aclaró que “la principal herramienta en la distribución de los donativos, o cualquier otro producto controlado es la libreta de abastecimiento”.

“China está donando al país 60.000 toneladas de arroz. Anteriormente se anunciaron unas 30.000 toneladas, de las que ya recibimos los dos primeros envíos, con 4800 toneladas”.  Esto permitió beneficiar a más de 6 millones de consumidores en ocho provincias.

Por otro lado, afirmó que “los 35 municipios afectados por el huracán Melissa, en el oriente del país, siguen recibiendo ayuda”. Tras el levantamiento a las afectaciones del recurso “colchón”, el 49,6 % de lo entregado provino de donativos y el resto, de los esfuerzos del país.

Además, se brinda apoyo alimentario a las embarazadas que, generalmente, consiste en una entrega, cada dos meses, de arroz, granos y aceite.

“Nuestro sistema tiene un gran reto: recibir, transparentar y que llegue a cada consumidor lo que para él se destina”, concluyó Díaz Velázquez.