Gobierno de Kast, “es una situación muy desafiante que trae mucha autoexigencia”: Lautaro Carmona

Compartir

El presidente del Partido Comunista advirtió que “me preocupan problemas que se abren con el nuevo gobierno, que están vinculados a las políticas de Estados Unidos, como esto del cable submarino de Chile a China, la presencia de Kast en la reunión de Donald Trump con gente ideológicamente afín a la extrema derecha, y que eso no nos contagie en una centralidad de subordinación a las políticas de Trump. Y respecto al cumplimiento o no de las promesas que hizo Kast en campaña”. Sobre el balance del gobierno actual, el dirigente comunista precisó que su colectividad “va a evaluar, para sacar el máximo de enseñanzas, después del 11 de marzo, una vez cerrado el gobierno”. Eso incluirá el desempeño de sus ministras y ministros, sus subsecretarios, “el papel que jugaron militantes comunistas destacados en tareas de gobierno, pero a partir de que el gobierno lo dirige el Presidente Gabriel Boric”. Reiteró que el PC hará una Conferencia para tratar temas de coyuntura política y también “cómo hacemos síntesis de miradas que han cursado públicamente y que muestran apreciaciones distintas” en la colectividad.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 8/3/2026. ¿En su opinión, cómo está llegando a su término este período de un gobierno progresista y de izquierda?

El Partido Comunista va a evaluar, para sacar el máximo de enseñanzas, todo este proceso de cuatro años de nuestro gobierno después del 11 de marzo, una vez cerrado el gobierno. Por lo tanto, va a cumplir rigurosamente con la idea de un partido con pertenencia absoluta al gobierno y aportando con las capacidades que tiene de la forma más eficaz, pero también con un sentido crítico ante aquellas cosas que pudieron ser mejores o que no se hicieron.

¿Eso incluirá una evaluación del desempeño de las ministras, ministros y subsecretarios comunistas que estuvieron en el gobierno?

La evaluación va a incluir al partido como tal y como parte de una coalición de gobierno, porque ahí hay un tremendo espacio para evaluar. Y cabrá la pregunta de si los partidos pudimos hacer más para llevar adelante la gestión del gobierno y lograr una empatía mayor con la inmensa mayoría de la población. La pregunta que sigue es qué hacía falta para que los partidos se involucraran más. Por otra parte, está el hecho del papel que jugaron militantes comunistas destacados en tareas de gobierno, pero a partir de que el gobierno lo dirige el Presidente Gabriel Boric.

¿Comparte, en esta contingencia, que el caso del cable submarino chino, la controversia por el déficit fiscal, el portazo que le dio José Antonio Kast al trámite de traspaso de gobierno, los problemas en torno del cónclave de partidos del oficialismo, está empañando este fin de gobierno, está desviando las miradas?

Sin ninguna duda que todos los, entre comillas, bochornos que se han producido en estas semanas, están desviando la atención del tema principal y eso puede tener incidencia en la gestión del futuro gobierno. ¿De que desvían la atención? De los compromisos que sostuvo públicamente Kast respecto a políticas públicas de beneficios de mayorías, y que deben cumplirse en las primeras urgencias de la gestión del futuro Presidente de la República. Me refiero a medidas de seguridad pública, políticas vinculadas a temas laborales, a temas como lista de espera, de acceso a la educación, de resolver temas de vivienda. Hay expectativas de que eso se cumpla, de que haya gestiones en los primeros meses, pero José Antonio Kast está metiendo otros temas, otra agenda, crea tensiones políticas. Ojalá no siga con temas que no tienen que ver con sus promesas.

En esa línea, ¿cómo definiría el ciclo que se abre el próximo 11 de marzo?

Es una situación muy desafiante que trae mucha autoexigencia porque nos estamos moviendo en un planeta caliente, con posibilidades de guerra de carácter planetario, donde la política imperial de Estados Unidos junto a políticas como la de Israel, indican la crisis de lo que ellos representan y la forma que abordan la crisis, que es la forma más violenta, con manifestación comunicacional de una frivolidad indignante. En ese contexto me preocupan problemas que se abren con el nuevo gobierno, que está vinculado a las políticas de Estados Unidos, como esto del cable submarino de Chile a China, la presencia de Kast en la reunión de Donald Trump con gente ideológicamente afín a la extrema derecha, y que eso no nos contagie en una centralidad de subordinación a las políticas de Trump. Y lo que te decía anteriormente, respecto al cumplimiento o no de las promesas que hizo Kast en campaña.

En estas semanas se apunta críticamente al énfasis que coloca el Partido Comunista al papel del movimiento social y de la sociedad civil. ¿Cómo están viendo el rol que jugará el movimiento social, la sociedad civil a partir del 11 de marzo con el gobierno de Kast?

El Partido Comunista jugará el papel que le corresponde como partido político, jugará un papel en espacios como el Congreso, en gobiernos municipales, en representaciones institucionales, tendrá sus posicionamientos a través de sus dirigentes. Habrá posiciones respecto a la situación de los trabajadores, de los estudiantes, de las mujeres, de los sectores populares. El movimiento social y sindical en particular, tienen vocería propia, tienen sus objetivos propios, sus tareas propias, expresan corrientes de opinión. Por cierto, lo lógico es que el futuro gobierno atienda esas corrientes de opinión y responda a ellas con políticas públicas. El Partido Comunista, y en esto hay que ser muy preciso, no suplanta a los movimientos sociales ni al movimiento sindical. Además, en esos movimientos están presentes personas de todos los partidos políticos, de todas las opiniones políticas, y por eso tiene tanta fuerza escuchar sus planteamientos. Nosotros estaremos atentos a lo que ellos planteen, seremos solidarios con ellos, pero jamás vamos a suplantar.

Usted decía que luego vendrá la evaluación del gobierno, supongo que del proceso electoral presidencial, hay pendientes como si habrá o no renuncia de Jeannette Jara a la colectividad, se han ventilado problemas internos entre dirigentes, y se ha mencionado que habrá una Conferencia del Partido Comunista. ¿En lo interno, cómo enfrenta el Partido Comunista este nuevo ciclo político?

Lo primero es que en el evento partidario que tengamos, una Conferencia, trataremos de tener información muy actualizada sobre este nuevo gobierno, de qué se trata, para que dentro del cuadro político de análisis esté presente nuestra posición al respecto. Eso, entonces, tiene que ver sobre el momento en que se haga la Conferencia. Algunos imaginan una Conferencia con cuenta pública relacionando esto con el aniversario del partido, otros con fecha que se asocia a la conmemoración de los 50 años de la desaparición de las directivas clandestinas del partido y la Juventud Comunista, con detenidos desaparecidos. El momento se está viendo en la dirección y el Comité Central. Lo más importante es que haya cursado un tiempo de ejercicio del próximo gobierno porque todo evento partidario por más que tenga dirección de fortalecimiento de partido, de fortalecimiento de políticas sectoriales y otros temas, siempre estará relacionado con el contexto político. En ese plano, en ese camino, está ver cómo hacemos síntesis de miradas, desde el partido, que han cursado públicamente y que muestran apreciaciones distintas en cuestiones de fondo y que tienden a confundir de cuál es la posición de los comunistas, y tenemos que hacer síntesis sobre ellas, como en política internacional, política hacia la clase trabajadora, política respecto a los derechos humanos. Creo que para llegar a tener posición en un evento, hay que hacer que los intercambios previos hayan cursado en los niveles correspondientes del partido y con los incumbentes del caso.