“Nuestra América Convoy To Cuba” llevará a la isla caribeña “alimentos, medicinas, suministros médicos y bienes esenciales”. La activista sueca Greta Thunberg apoyó esta iniciativa “porque la solidaridad internacional es la única fuerza lo suficientemente poderosa como para hacer frente a figuras imperiales como (Donald) Trump y (el primer ministro israelí Benjamin) Netanyahu”.
Agencias. La Habana. 20/02/2026. Un convoy internacional con ayuda humanitaria para Cuba, que enfrenta una grave crisis económica agudizada por el bloqueo petrolero de Washington, llegará a La Habana el 21 de marzo, anunciaron este jueves sus organizadores.
“Nuestra América Convoy To Cuba” llevará a la isla caribeña “alimentos, medicinas, suministros médicos y bienes esenciales”.
“En respuesta a la abrumadora solidaridad mundial con Cuba la Flotilla se ha convertido en un convoy coordinado por aire, tierra y mar, que convergerá en La Habana el 21 de marzo” se indicó.
La flotilla es promovida por “una coalición internacional de movimientos, sindicalistas, diputados, organizaciones humanitarias y figuras públicas”.
La activista climática sueca Greta Thunberg, que participó en 2025 en la Flotilla Global Sumud organizada para llevar ayuda a Gaza desafiando el bloqueo marítimo de Israel, dio su apoyo a la iniciativa solidaria con Cuba. “Apoyo este convoy a Cuba no solo porque su pueblo necesita toda la ayuda que el convoy puede llevar”, sino “porque la solidaridad internacional es la única fuerza lo suficientemente poderosa como para hacer frente a figuras imperiales como (Donald) Trump y (el primer ministro israelí Benjamin) Netanyahu”.
El activista político estadunidense David Adler, que organiza el convoy, destacó que persiguen el mismo objetivo que el año pasado con su flotilla a Gaza: “Desafiar un bloqueo que estaba matando de hambre a la población civil”.
En el sitio de la Flotilla en el portal de la Internacional Progresista se indica: “Navegamos hacia Cuba, llevando ayuda humanitaria esencial para su pueblo. La Administración Trump está asfixiando a la isla, cortando el suministro de combustible, vuelos y bienes esenciales para la supervivencia. Las consecuencias son letales, tanto para recién nacidos y sus madres y padres, como para los ancianos y los enfermos. Por eso lanzamos la Flotilla Nuestra América, que zarpará desde el Mar Caribe en solidaridad con el pueblo cubano. Y pedimos su apoyo, para preparar la misión y adquirir los alimentos y medicinas que llevaremos al pueblo cubano. Juntas y juntos, podemos romper el cerco, salvar vidas y defender la causa de la autodeterminación de Cuba”.

Entre las figuras que respaldan esta iniciativa se encuentran también el exlíder del Partido Laborista británico Jeremy Corbyn y la congresista estadounidense Rashida Tlaib, del sector de izquierda del Partido Demócrata.
Rashida Tlaib señaló que “la Administración Trump está asfixiando al pueblo cubano. Esta política de crueldad no representa al pueblo de los Estados Unidos.
“Nos preparamos para navegar hacia Cuba por la misma razón que viajamos en la Flotilla Global Sumud a Gaza: romper el cerco, llevar alimentos y medicinas, y demostrar que la solidaridad puede cruzar cualquier frontera o mar”, declaró David Adler. “Las consecuencias del cerco estadunidense sobre Cuba se miden en las farmacias vacías, los vuelos cancelados y las familias sin electricidad ni combustible”, añadió.
El objetivo de la misión no solo es llevar ayuda, sino “transmitir el mensaje de que el pueblo cubano no está solo”, aseguró Thiago Avila, uno de los impulsores de la Flotilla Global Sumud a Gaza, destacó que, tanto en la Franja de Gaza como en Cuba, es la población civil “la que sufre las consecuencias del castigo colectivo”.
La diputada colombiana María Fernanda Carrascal, de la alianza progresista Pacto Histórico, y la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también respaldan esta iniciativa. “Espero que esta flotilla pueda ser una chispa para un movimiento global lo suficientemente fuerte como para impulsar a nuestros gobiernos a poner fin al bloqueo”, dijo Colau. Por su parte, Carrascal subrayó que “cuando a uno de nuestros países hermanos se le niega combustible, medicinas y alimentos, la solidaridad se convierte en un deber”.
