El jefe del Comando Sur del Ejército de EU, Alvin Holsey, afirmó que “la presencia e influencia del Partido Comunista chino en el Cono Sur tiene consecuencias de gran alcance, donde líneas de comunicación marítimas vitales, como el Estrecho de Magallanes y el Paso Drake”, en tanto el secretario adjunto de Defensa Nacional y Asuntos Hemisféricos del Departamento de Defensa, Roosevelt Ditlevson, indicó que la presencia china “es una amenaza a la soberanía y a la seguridad” y que “trabajaremos para prevenir las amenazas en la región”. Todo eso mientras se constata el interés de EU en la zona, poder avanzar en controles e influencias allí, buscando alianzas con el gobierno argentino para, entre otras cosas, instalar una base militar estadounidense en el área austral. Hay que recordar que el jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, sugirió al exmandatario argentino Mauricio Macri “conquistar” territorio chileno para “acceder a ambos océanos”. Holsey tuvo reuniones privadas con el ministro de Defensa de Argentina, Luis Petri y con el jefe del Estado Mayor Conjunto argentino, Xavier Isaac, con quienes habría avanzado en concretar acuerdos militares. Las versiones de una alerta de la Armada de Chile ante este cuadro.
Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 08/2025. El jefe del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos (EU), Alvin Holsey, fijó el interés que tiene ese país por el Estrecho de Magallanes, una zona estratégica que es parte del territorio chileno.
Junto con eso, quiso establecer que el peligro en esa zona lo constituye el Partido Comunista de China. Ya ni siquiera el gobierno chino.
El oficial estadounidense declaró que “la presencia e influencia del Partido Comunista chino en el Cono Sur tiene consecuencias de gran alcance, donde líneas de comunicación marítimas vitales, como el Estrecho de Magallanes y el Paso Drake, funcionan como cuellos de botella estratégicos que podrían ser utilizados por el Partido Comunista chino para proyectar, interrumpir el comercio y desafiar la soberanía de nuestras naciones o la neutralidad de la Antártica”.
“La presencia e influencia del Partido Comunista chino en el Cono Sur tiene consecuencias de gran alcance, especialmente en áreas como el Estrecho de Magallanes, un punto de estrangulamiento clave para el comercio global y la seguridad marítima” indicó Holsey.
De paso, y hablando más como político que militar, indicó que “China busca exportar su modelo autoritario y extraer recursos estratégicos, mientras establece una presencia que podría alterar el equilibrio del poder en el hemisferio”.
Reforzando los dichos del jefe del Comando Sur, el secretario adjunto de Defensa Nacional y Asuntos Hemisféricos del Departamento de Defensa de EU, Roosevelt Ditlevson, habló de los peligros de la presencia china en el Cono Sur y manifestó que la potencia asiática “es una amenaza a la soberanía y a la seguridad. No buscamos la guerra con China. Sin embargo, trabajaremos para prevenir las amenazas en la región”.
Las autoridades militares estadounidenses están preocupadas por la sólida presencia de China en América Latina y El Caribe, fundamentalmente desarrollando el comercio, negocios y colaboración, lo que rebaja la incidencia de Estados Unidos como país que durante décadas promovió golpes de Estado, derrocamientos de gobiernos, injerencias políticas y dominios comerciales y financieros en la región.
Las declaraciones públicas -obviamente no se conocieron afirmaciones en privado de los jefes militares y diplomáticos estadounidenses en sus diálogos con autoridades latinoamericanas- se produjeron en la Conferencia de Defensa de Sudamérica 2025 (SOUTHDEC 25), realizada en Buenos Aires, Argentina, los días 20 y 21 de agosto. Asistieron además de los representantes de EU, ministros de Defensa, jefes militares y personeros de gobiernos de la región, representantes de Canadá, Francia, el Reino Unido y organizaciones como la Junta Interamericana de Defensa y el Centro William J. Perry en calidad de observadores.
En la reunión en la capital argentina, los militares y funcionarios de EU buscaron acercamientos con representantes de ministerios de Defensa del Cono Sur -incluido Chile- con vista a ir frenando el supuesto uso predominante de China del Estrecho de Magallanes y frenando la presencia de esa nación en América Latina y El Caribe. “Necesitamos socios competentes que refuercen nuestra capacidad de respuesta frente a amenazas emergentes en el espacio y en el ámbito marítimo”, afirmó el general Stephen Whiting, comandante del Comando Espacial de Estados Unidos.
Hay que recordar que la antigua jefa del Comando Sur, generala Laura Richardson, siempre mostró interés por el Estrecho de Magallanes e inquietud por el tránsito de barcos chinos por ahí, así como por la presencia de China en la zona austral chilena. Ella quiso ir a Ushuaia, ciudad argentina, para conocer de cerca el Canal Beagle, y tener información de cómo se opera allí, todo en el objetivo de instalar una base militar estadounidense en esa área.
Tensiones geopolíticas y el Estrecho de Magallanes
Según informes de prensa, las declaraciones del jefe del Comando Sur de Estados Unidos“resonaron especialmente en la delegación chilena, dado el rol crítico de este paso marítimo (Estrecho de Magallanes) para la conectividad y la seguridad de Chile”.
Es sabido -quizá no tanto como se esperaría en ámbitos chilenos- la importancia estratégica de esa zona para el tránsito marítimo y la comercialización de productos de varias características. Es por ello, además de los temas de soberanía y seguridad, que la Armada de Chile tiene una especial dedicación a la vigilancia y cuidado en el Estrecho de Magallanes.
Luis Andrés Lautaro en “Defensa.com” escribió que“la preocupación por la influencia china en el Estrecho de Magallanes no es nueva para Chile. En los últimos años, el gobierno ha implementado medidas para proteger esta vía marítima, incluyendo la modernización de la infraestructura naval en Punta Arenas y el fortalecimiento de la presencia militar en la región”.
Según publicó, Chile “ha buscado diversificar sus alianzas comerciales y de seguridad para reducir la dependencia de actores externos en áreas estratégicas.A medida que las tensiones geopolíticas globales se intensifican, el Estrecho de Magallanes se consolida como un punto de interés no solo para Chile, sino para toda la región”.
En este marco se constata el interés de Estados Unidos en la zona, poder avanzar en controles e influencias allí, buscando alianzas con el gobierno argentino, lo que sería más factible en la coyuntura actual que pretender concordancias con la administración chilena. Algo que podría cambiar si el próximo año Chile tiene un gobierno de derecha o extrema derecha como el de Argentina.
Inquietud por acercamiento de EU con Argentina
Desde la Armada no se habla mucho. Pero de acuerdo con fuentes diplomáticas, existen versiones de que la fuerza militar naval chilena está preocupada de acercamientos y acuerdos que podrían ocurrir entre Estados Unidos y Argentina destinados a socavar el control y presencia de Chile en el Estrecho de Magallanes y otras zonas fronterizas. Habría un alerta permanente del alto mando de la Armada de Chile.
Hay que recordar que el jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, sugirió al exmandatario argentino Mauricio Macri “conquistar” territorio chileno para “acceder a ambos océanos”. Macri contó eso en un seminario de la derecha en España y recordó que mirando un mapa de Argentina, Trump indicó un área que correspondía a territorio chileno y ahí planteó “conquistarlo”. Y posteriormente, Trump incentivó a Javier “El loco” Milei, actual mandatario argentino, a instalar una base militar estadounidense en la zona austral de Argentina, algo en que se estaría avanzando.
El excanciller conservador, Roberto Ampuero, en declaraciones a El Líbero, manifestó que “al mencionar el Canal de Panamá y la presencia china allí, Trump está buscando la seguridad estratégica de Estados Unidos. (…) Esa situación lleva de inmediato a cualquier estratega militar a pensar en alternativas al Canal de Panamá. Y ahí está Estrecho de Magallanes, donde Chile tiene una presencia que está establecida muy claramente en los acuerdos internacionales. No podemos estar ausentes de esto”.
Entrevistados por Sputnik, en una nota sobre el tema, el analista internacional chileno Iván Witker, indicó que “Chile tiene para ofrecer una vía bastante expedita de aproximadamente 600 kilómetros, con una anchura que llega a superar los 30 kilómetros y una profundidad de 1.000 metros” y el sociólogo argentino e investigador en geopolítica Sebastián Schulz, sostuvo que “el estrecho de Magallanes tiene hasta el día de hoy una relevancia geopolítica estratégica, tanto por su cercanía y proyección a la Antártida, como por ser el único paso natural entre el Atlántico y el Pacífico”.
Schulz enfatizó que el Estrecho de Magallanes se vuelve particularmente relevante dentro de “un nuevo orden internacional” en el que se ha producido “un desplazamiento del centro de gravedad de la economía mundial desde el Atlántico hacia el Pacífico”, con un creciente comercio entre los países latinoamericanos y potencias emergentes como China y Rusia, entre otras. “Chile tiene un desafío estratégico en asegurar la soberanía sobre el estrecho de Magallanes”, apuntó.
En los días de la Conferencia de Defensa de Sudamérica, Alvin Holsey, jefe del Comando Sur, tuvo reuniones privadas con el ministro de Defensa de Argentina, Luis Petri y con el jefe del Estado Mayor Conjunto argentino, Xavier Isaac, con quienes habría avanzado en concretar acuerdos militares, convenir tratamiento a zonas como el Estrecho de Magallanes y el Paso Drake, analizar el tránsito marítimo en esas zonas y estar vigilante ante la presencia de China.
Holsey le dio continuidad a los planes que estableció con Argentina la exjefa del Comando Sur, generala Laura Richardson, quien varias veces hizo referencia a cuidar “nuestros” recursos naturales y estratégicos como el litio, el agua y el petróleo en áreas como el Cono Sur.
Quizá en el gobierno chileno y en el alto mando de las Fuerzas Armadas de Chile se tiene archivada la afirmación de Milei en cuanto a que “el mejor recurso para defender nuestra soberanía es la alianza con Estados Unidos”.
En este marco, enterado de las declaraciones de militares y funcionarios de EU, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, declaró que “América Latina y el Caribe no son el patio trasero de nadie”, y afirmó que las expresiones de personeros como el jefe del Comando Sur “no representan nada más que una narrativa desgastada y divorciada de la realidad”, que refleja una mentalidad de confrontación y de Guerra Fría que persiste en ciertos círculos de Estados Unidos.
Guo Jiakun recalcó que EU “no ha escatimado esfuerzos durante muchos años para interferir y controlar América Latina y el Caribe” e instó a ese país a cesar de “sembrar discordia”. El vocero apuntó a que la cooperación de China con la región se ha orientado a satisfacer las necesidades de desarrollo mutuo, fomentando el crecimiento económico y social, lo que ha sido recibido positivamente por los países latinoamericanos.
Escasa información y comentarios en Chile
Llamó la atención de diplomáticos y analistas la escasa información que dio la prensa chilena sobre la SOUTHDEC 25 realizada en Buenos Aires, la poca cobertura a los dichos del jefe del Comando Sur, los cuestionamientos a la presencia china en zonas marítimas chilenas, y el interés estadounidense por el Estrecho de Magallanes.
Tampoco hubo comunicaciones desde el Ministerio de Defensa Nacional y al buscar en su Portal Web no hay a la mano mucha información sobre lo que hicieron o dijeron altos mandos militares o funcionarios de esa cartera en la Conferencia de Defensa de Sudamérica.
Sólo en el espacio del Estado Mayor se publicó una nota de tres pequeños párrafos donde lo más que se dice es que “la Conferencia de Defensa Sudamericana es una oportunidad para generar un diálogo sobre inquietudes compartidas en materias de seguridad, permitiendo instancias de cooperación entre naciones del Cono Sur y Estados Unidos”.
En algunos medios de prensa argentinos e internacionales, se informó que en Argentina estuvo por Chile, el contraalmirante Oscar Manzano, Director de Operaciones y Conducción Conjunta del Estado Mayor Conjunto, quien habría tenido al menos un encuentro con el jefe del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, Alvin Holsey. No se sabe en Chile lo tratado por ambos oficiales.
El temor o preocupación que existe en algunos ámbitos militares, diplomáticos y políticos es que se estén desarrollando acuerdos y acercando posiciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Argentina que puedan afectar a Chile, su soberanía sobre zonas marítimas y terrestres, al tiempo que se busquen fórmulas para evitar o disminuir la presencia china en zonas como el Estrecho de Magallanes. Son las pugnas silenciosas de las cuales se está aportando escasa información y que pueden terminar en conflictos de alcance nacional y regional.