“Cuba ha sido el mejor aliado de las causas más nobles del mundo”: Lautaro Carmona

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El presidente del Partido Comunista valoró múltiples aportes de la isla a otros pueblos, en el 67 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana y llamó a redoblar la solidaridad con el pueblo cubano en horas de nuevas amenazas, sobre todo después del ataque de Estados Unidos a Venezuela. “Es una obligación humana con un pueblo que lo ha dado todo y vive horas muy difíciles” afirmó y planteó que “en ese propósito los comunistas chilenos también estamos y lo hacemos desde nuestras orgánicas y militancias y participando en múltiples iniciativas. La solidaridad con Cuba es un deber ético de todo aquel que se considere patriota y latinoamericanista”. El dirigente sostuvo que “es claro que en la lucha por transformaciones profundas no existen modelos, no existen calcos ni copias, todo es construcción creativa de acuerdo con la particularidad en que la política se desenvuelve. Pero sí existen las referencias que estimulan, y la experiencia cubana es una de esas que por sus valores de humanidad potencian la decisión de luchar por cambios de acuerdo con la realidad e historia propia de cada pueblo”.

“El Siglo”. Santiago. 7/1/2026. El siguiente es el texto íntegro del discurso de Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, en el acto de celebración del aniversario 67 del triunfo de la Revolución Cubana:

Estimadas y estimados compañeras, compañeros, amigas y amigos representantes de Partidos y movimientos de Amistad y Solidaridad. Hoy compartimos un nuevo aniversario del histórico y heroico triunfo de la Revolución Cubana.

Hoy reivindicamos este aniversario, en medio de una profunda crisis internacional, que pone en peligro la paz, la coexistencia pacífica entre distintas naciones, el peligro se cierne sobre la normalidad de existencia de los pueblos, en particular de los más humildes.

Este estremecimiento tiene origen en la política intervencionista y despliegue militar de Estados Unidos  sobre territorio venezolano. Todavía no hay precisión sobre la cantidad de personas que en esta operación criminal perdieron la vida.

Con respeto y la mayor solemnidad rendimos homenaje a los 32 patriotas cubanos que en cumplimiento de su deber resistieron y cayeron en combate desigual frente a las fuerzas que invadieron las dependencias de soberanía venezolana.

Alerta hoy es el petróleo, las reservas de oro y otras riquezas de Venezuela, mañana puede ser el cobre y el litio si estiman que nuestro país ejerce soberanía económica sobre sus riquezas, o las de cualquier país que según Trump pone en riesgo su negocio.

No podemos retroceder, debe imponerse el multilateralismo y el legítimo derecho al desarrollo de cada país.

Hace 67 años, los rebeldes con Fidel, el Che, Camilo y todo el pueblo que los apoyaba en su heroísmo y entrega, lograban lo que parecía una hazaña imposible. Derrocar a un dictador apoyado por la potencia de sus vecinos norteamericanos, cumplir el sueño e ideal de José Martí y comenzar un proceso que continua hasta el día de hoy.

La Revolución Cubana significó una profunda alegría para su pueblo. El camino de Fidel desde Santiago de Cuba hasta su entrada en La Habana el 8 de enero de 1959, son una prueba de aquello, pero ese apoyo no quedó allí, relacionado sólo a ese momento histórico, ha sido la piedra angular de todo el camino de la revolución hasta hoy.

Eso explica porque la Cuba revolucionaria haya transitado por estos 67 años.

Con apoyo popular navegando en medio de tantas dificultades nacidas del criminal acoso que ha significado la agresión militar directa, el bloqueo económico, la aplicación de legislación norteamericana extraterritorialmente a todo el mundo, su inclusión en la lista de países que promueven el terrorismo y, el sábado pasado, Trump con la amenaza directa de proceder de manera similar a Venezuela.

¿En qué radica ese apoyo a un proyecto revolucionario y socialista que ha sufrido un acoso tan sistemático y grosero?

Simplemente en el valor de la autodeterminación y la continuidad histórica de un proceso que antecede al triunfo de la Revolución Cubana. Fidel recordaba a menudo que, a Cuba, a diferencia del resto de los países de Latinoamérica, con la excepción de Puerto Rico, le correspondió luchar sola por su independencia contra todo el poder económico y militar de España. En esa larga lucha de más de treinta años, brego en sus condiciones de isla, apelando a lo que tenía y podía disponer en su propia tierra y recabando la solidaridad de aquellos que sintieron su causa como propia y acudieron a solidarizar como parte de un compromiso bolivariano de latino americanismo.

Fidel con esa visión tan clara de las cosas entendió que los problemas de una Cuba dependiente no podían resolverse sin sacudirse de ese poder y entendió que, en la causa de esa independencia frustrada, del combate a una forma de gobierno corrupta y voraz, estaba la llave para construir una gran mayoría que le diese a Cuba su ansiada independencia, soberanía y justicia social.

La historia de Cuba desde enero de 1959 es una historia de perseverancia y resistencia, de éxitos y desafíos, de pruebas muy duras como fueron la invasión de Playa Girón, La Crisis de los Misiles, el derrumbe de la Unión Soviética, el recrudecimiento del bloqueo económico y ahora, una vez más, la agresividad sin límites de quienes no le perdonan a Cuba y a los revolucionarios de ese país haber triunfado y continuado en condiciones históricas de máxima adversidad y haber vencido una y otra vez todas las estrategias en contra de ella.

Fidel en su capacidad de definir lo más complejo, dijo que la revolución es el arte de sumar y sin esta premisa nada se hubiese logrado. En esa suma, logró sumar a su pueblo, y a muchos pueblos en distintas partes del mundo. La humanidad de hoy no sería lo que es, sin la revolución cubana. Fue la fuerza del ejemplo de que se puede vencer la que alentó a millones en todo el mundo a creer que luchar es necesario y que para hacerlo hay que poner en movimiento a todo el pueblo, con un sentido de unidad muy amplio, y con la convicción que sin ello es imposible.

Nelson Mandela expresó sobre Cuba y su significado para la humanidad: “Hemos venido hoy aquí reconociendo nuestra gran deuda con el pueblo cubano. ¿Qué otro país tiene un historial de comportamiento altruista como el que Cuba ha demostrado hacia el pueblo africano? ¿Cuántos países se benefician de los profesionales de la salud y los educadores cubanos? ¿Cuántos de estos voluntarios se encuentran ahora en África? ¿Qué país ha necesitado alguna vez la ayuda de Cuba y no la ha recibido? ¿Cuántos países amenazados por el imperialismo o que luchan por su libertad han contado con el apoyo de Cuba?”

Hay quienes por distintos motivos soslayan esto y desconocen que durante décadas Cuba ha sido el mejor aliado de las causas más nobles del mundo. Son los médicos cubanos los que combaten el virus del Ébola en África, los que concurren a cualquier tragedia sin importar si el gobierno que rige ese país es de izquierda o no. Lo vivimos en Chile tras el terremoto del 2010, la brigada Henry Reeve vino por meses a ayudar a sobre llevar los efectos de esa tragedia y se granjeo la consideración y respeto de miles de chilenos y chilenas que fueron atendidos por esos profesionales que cumplen con esa práctica martiana y fidelista de que Patria es Humanidad. Luego para el aluvión de Atacama de nuevo Henry Reeve se hizo presente con su solidaridad como valor de humanidad.

Nunca podremos olvidar la solidaridad de Cuba con Chile. El apoyo al gobierno de la Unidad Popular con el suministro de toneladas de azúcar cedida de las cuotas de los propios cubanos para palear el proceso de desabastecimiento promovido por los opositores a la UP, prueba que Cuba no comparte lo que le sobra sino lo que tiene, aun cuando sea escaso. La formación de centenares de médicos chilenos en las escuelas médicas cubanas comenzó con el ofrecimiento de Fidel de que decenas de jóvenes chilenos estudiaran becados en la isla durante el gobierno popular. En todo está presente la amistad de revolucionarios que forjaron Fidel y Allende.

Jamás olvidaremos que, sin Cuba, la capacidad para oponernos a la dictadura de Pinochet nunca hubiese alcanzado las capacidades que logramos. Fue su apoyo material, político y humano el que también contribuyo a ese inquebrantable sentimiento de rebeldía que se expresó en la preparación e implementación de todas las formas de lucha contra el dictador y su régimen. Nunca olvidaremos cuanto aporto a nuestro acervo formativo. Si alguien lo hace deberá cargar con el peso que habla del olvido que olvida la historia y de cómo llegamos a este día.

Estará por siempre marcando nuestra historia de reconocimiento por  la delicadeza, preocupación al detalle y generosidad hasta la emoción por todo lo que hizo la revolución en la batalla por la salud que libró nuestra querida Gladys.

Caminamos con determinación al próximo 13 de agosto en que los pueblos celebran el centenario de Fidel. Debemos disponernos a formar un comité nacional preparatorio de las actividades que implemente creativa y ampliamente iniciativas en todo el país.

El pueblo de Fidel y Martí, el que lucho en soledad en contra España, el que mantuvo su causa por su independencia, el que ha vivido la primera experiencia socialista en este hemisferio, el que derroto invasiones, el que ayudo al fin del apartheid en Sudáfrica, el que sobrevive y lucha a noventa millas de un imperio voraz, le corresponde la tarea principal de impedir y a nosotros la de ser partícipes de esa resistencia con nuestra solidaridad concreta.

Las campañas para asistir que se despliegan deben necesariamente alcanzar un mayor compromiso y anchura. Es una obligación humana con un pueblo que lo ha dado todo y vive horas muy difíciles en condiciones de vida. En ese propósito los comunistas chilenos también estamos y lo hacemos desde nuestras orgánicas y militancias y participando en múltiples iniciativas. La solidaridad con Cuba es un deber ético de todo aquel que se considere patriota y latinoamericanista.

Hoy con esta nosotros esta René González, uno de los cinco compañeros que debieron pagar con cárcel en territorio norteamericano su compromiso con la Cuba que aman y de la que son parte. En el caso de René es doblemente destacable, nacido en territorio del Estados Unidos, abrazo un país que también por sangre le es suyo, participó en misiones por la independencia de Angola y tomó en la aviación su pasión de vida. Como ven, René es literalmente un gigante y estamos muy felices que este aquí hoy con nosotros.

Es claro que en la lucha por transformaciones profundas no existen modelos, no existen calcos ni copias, todo es construcción creativa de acuerdo con la particularidad en que la política se desenvuelve. Pero si existen las referencias que estimulan, y la experiencia cubana es una de esas que por sus valores de humanidad potencian la decisión de luchar por cambios de acuerdo con la realidad e historia propia de cada pueblo.

Por eso que Cuba es para muchos una referencia que dice que luchar es posible, que es posible también perseverar y resistir siempre involucrando ampliamente al pueblo.

Estamos en este acto de aniversario de la Revolución Cubana, a días de una criminal intervención imperial sobre Venezuela, la que repudiamos y exigimos el respeto a su soberanía autodeterminación e independencia y al derecho internacional. La decisión de Trump, del imperialismo norteamericano de invadir militarmente territorio venezolano para secuestrar a Nicolás Maduro y su compañera Cilia Flores debe ser denunciado y repudiado como una violación directa a la convivencia en la comunidad internacional. Los organismos internacionales hacen crisis, son impotentes frente a prepotencia de la fuerza de las armas.

Se desenmascaró el verdadero propósito de la intervención imperial. En su crisis necesitan el control de nuestras riquezas naturales como el petróleo, Trump con desparpajo provocador acusa que va a rescatar el petróleo que le robaron. Queda demostrado que el supuesto tráfico, al igual que la motivación democrática solo son pretexto para intentar justificar el quiebre de la convivencia.

Hemos denunciado la imposición de la llamada doctrina Monroe, es decir, “América para los americanos”.

Debemos actuar resguardando que nuestra región sea zona de paz, y que los conflictos se resuelvan con soluciones políticas.

Se está inaugurando una nueva era de pillaje, de la ley del más fuerte, la proclaman sin complejos, evocan doctrinas vergonzosas que no nos reconoce como países libres y nos pretenden reducir a meros espacios proveedores de recursos para su dominio, si en ese espacio latinoamericano los patriotas que valoran la independencia de nuestros pueblos no estamos unidos, podremos ser derrotados uno por uno.

De los que hicieron posible nuestras independencias debemos aprender que luchar juntos es la única forma en la que podemos luchar y que esa hermandad se construye desde el afecto y compromiso sincero y en la conciencia de que somos una historia común, enfrentados a problemas que nos hermanan y a desafios que nos juntan.

Desde la tierra de Salvador Allende y de Gladys Marín nuestro compromiso con Cuba, su pueblo y su revolución, nuestro apoyo y solidaridad en esta hora difícil y en la convicción que estaremos juntos suceda lo que suceda. Somos hijos del mismo continente, de la misma historia y de una misma causa.

Debemos asumir como orden del día multiplicar los comités, centros, coordinación y o agrupaciones por la Paz.

Que expresen los valores antiimperialistas con centralidad en la lucha por la Paz, Amistad y Solidaridad.

Viva la Revolución Cubana

Viva Fidel.

A detener la agresión imperialista.  ¡Venceremos!.