Así está avanzando la posición del gobierno chileno ante los planes de la administración de Donald Trump. EU le dará un millón de dólares a la PDI. Este tipo de tratados se produce en el marco del acuerdo policial, militar y de intervención promovido a inicios de años por Trump con gobiernos de extrema derecha para el supuestos combate al crimen organizado y el narcotráfico. Sobre el convenio de tierras raras, involucra minerales estratégicos como litio, cobre, cobalto y níquel. Hay que recordar que el Presidente José Antonio Kast, a 24 horas de asumir el cargo, firmó con el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, una Declaración Conjunta para el Establecimiento de Consultas sobre Minerales Críticos y Tierras Raras. Ahora se avanzó más. Para suscribir estos acuerdos el gobierno estadounidense envío especialmente al subsecretario de Estado para el Control de Armas y Seguridad International, Thomas G. DiNanno.
“El Siglo”. Santiago. 21/4/2026. Felices se mostraron funcionarios estadounidenses y autoridades chilenas ante la firma de acuerdo que posibilita la labor en conjunto entre el FBI (Buró Federal de Investigaciones) y la PDI (Policía de Investigaciones), así como la apropiación de parte de Estados Unidos de estratégicas tierras raras que están en territorio chileno.
La que entregó la información más completa, pero sin entrar en muchos detalles, fue la Embajada de Estados Unidos en Chile, reportando más que los ministerios chilenos. En un texto publicado en el Portal Web de la embajada se indicó que “los gobiernos de Chile y Estados Unidos firmaron ( ) dos importantes acuerdos destinados a fortalecer la cooperación bilateral. El primero es una enmienda a la Carta de Acuerdo de 2001 sobre Control de Narcóticos y Aplicación de la Ley y el segundo es un Memorando de Entendimiento (MOU) para avanzar en las negociaciones sobre minerales críticos”.
Para este avance, que sobre todo le abre puertas en Chile a las policías, empresarios y autoridades de Estados Unidos, el gobierno estadounidense envío especialmente al subsecretario de Estado para el Control de Armas y Seguridad International, Thomas G. DiNanno, acompañado de un equipo de ese país. También habría llegado otros funcionarios y agentes del FBI.
Dada la importancia que el gobierno de José Antonio Kast les dio a estos acuerdos con la administración de Donald Trump, se programó que el subsecretario Thomas G. DiNanno sostuviera encuentros -de los cuales la información pública fue limitada- con el ministro de Defensa, Fernando Barros, la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, el Fiscal Nacional, Ángel Valencia, y la ministra de Ciencias y Tecnología, Ximena Lincolao.
Uno de los convenios implica la entrega de un millón de dólares del FBI a la PDI para su “lucha contra el crimen transnacional”. Se indicó que el acuerdo “permite una colaboración entre el FBI y la PDI en la investigación de organizaciones criminales, como el Tren de Aragua”.
También, de acuerdo a la nota de la embajada estadounidense, se “hace posible ampliar las áreas de cooperación para incluir el fortalecimiento de capacidades en investigaciones de lavado de dinero, decomiso de activos, protección de fronteras, prácticas de reclutamiento en centros penitenciarios, y la capacitación especializada para fiscales en casos complejos vinculados al crimen organizado”.
La ministra Trinidad Steinert, al hablar del convenio con el gobierno de EU dijo que “Chile fortalece su inteligencia y coordinación para anticiparse al delito transnacional y el prestigio de nuestras policías hace posible que esta cooperación sea fructífera. Con este acuerdo, Chile y Estados Unidos fortalecen las herramientas del Estado para enfrentar delitos complejos y fenómenos transnacionales, en línea con el objetivo de resguardar la seguridad de las personas y fortalecer la institucionalidad”.

Este tipo de tratados se produce en el marco del acuerdo policial, militar y de intervención promovido a inicios de años por Trump con gobiernos de extrema derecha para el supuestos combate al crimen organizado y el narcotráfico.
Sobre las tierras raras chilenas que entran ahora en el marco de “un acuerdo” con Estados Unidos, no se entregó mayor información y sólo se dijo que responde a “prioridades económicas”. Se sabe que el gobierno de Estados Unidos y consorcios privados de ese país tienen un interés estratégico y de apropiarse de tierras raras de otras naciones y, de paso, evitar que China llegue a acuerdos.
Lo central será la exploración, explotación y procesamiento de minerales y tierras raras, trabajo en que Estados Unidos cuenta con inversores, tecnología y planes estratégicos. No quedó muy claro cuáles serán los beneficios estratégicos y de seguridad nacional para Chile. Los productos que abarca el acuerdo con los estadounidenses incluye litio, cobre, cobalto y níquel de Chile.
Según el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, todo esto “es un paso más en la consolidación de una Política de Estado de Chile en minerales críticos, orientada a fortalecer cadenas de suministro resilientes y seguras, avanzar hacia una mayor generación de valor agregado”.
Hay que recordar que el Presidente José Antonio Kast, a 24 horas de asumir el cargo, firmó con el vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, una Declaración Conjunta para el Establecimiento de Consultas sobre Minerales Críticos y Tierras Raras. Ahora se avanzó más.
Estados Unidos suscribió en febrero acuerdos sobre minerales críticos con once países, entre ellos Argentina, Paraguay y Ecuador, en la línea establecida por mandos del Comando Sur y autoridades del Pentágono y Departamento de Estado de considerar las tierras raras y materias primas estratégicas como de alto interés y necesidad de dominio para Washington.
