Desde la isla se materializaron apoyos médicos, en alimentos y otros rubros bajo los gobiernos de Jorge Alessandri, Salvador Allende, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. Las ayudas llegaron ocurridos los terremotos de 1960 y 2010 que afectaron distintas zonas del país dejando miles de víctimas y damnificados, y los aluviones en Atacama el 2015. La primera ayuda médica internacional proporcionada por la Revolución Cubana fue a Chile en 1960. Entre 1972 y 1973 el pueblo cubano solidarizó donando 40 mil toneladas de su azúcar a la población chilena ante operaciones de Estados Unidos y el empresariado local para afectar el abastecimiento alimenticio. “No podemos permitir que el pueblo chileno sea asfixiado” dijo en su momento Fidel Castro. Un rol importante ha cumplido la Brigada Médica Internacional Henry Reeve. Cuando se produjo el sismo de 2010, Jaime Mañalich, ministro de Salud, luego de conocer las condiciones de funcionamiento del hospital de campaña en Rancagua instalado por personal cubano, pidió públicamente al gobierno cubano que enviara otro hospital de ese tipo. En otras acciones solidarias, la nación caribeña educó como médicos a más de 600 jóvenes chilenos.
Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 15/2/2026. Durante seis décadas Cuba ha dado apoyo humanitario a Chile con diversidad de acciones y en distintos momentos.
Las ayudas de la isla llegaron en tiempos de los gobiernos de Jorge Alessandri, Salvador Allende, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera, en un gesto que evidenció la voluntad de apoyo independientemente de la corriente política de quien gobernara, y abarcaron distintos ámbitos. Nunca el régimen político existente en Chile fue impedimento para Cuba para dar apoyo al pueblo chileno.
Mucho del apoyo tuvo la característica de llegar a regiones a través de brigadas médicas, insumos de salud, alimentos, atención a miles de pacientes chilenas y chilenos, e incluyó áreas como la formación de centenares de jóvenes como médicos.
El inicio
Hay una foto histórica en la escalinata de un avión, donde aparecen el senador Salvador Allende, el embajador de Chile en Cuba, Emilio Edwards, el embajador cubano en Chile, Juan José del Real, y el presidente del Colegio Médico de Cuba, comandante Oscar Fernández Mell. Fue con motivo del envío de ayuda desde la isla a Chile, para atender a los damnificados del terremoto del 22 de mayo de 1960 que afectó dramática a la zona sur del país y principalmente a Valdivia.
Sabido en Cuba del terremoto y tragedia, reaccionaron los dirigentes de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), organizando el acopio de insumos en la escalinata de la Universidad de La Habana para apoyar a las víctimas chilenas. Se sumaron a la recolección de aportes la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), la Federación Nacional de Trabajadores Azucareros (FNTA) y la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), y se constituyó el Comité Pro Ayuda a Chile.
La información llegó a las oficinas del comandante Fidel Castro, quien de inmediato orientó planificar el apoyo al pueblo valdiviano. Se realizó una conferencia de prensa en La Habana, donde estuvo Fidel, Raúl Castro como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), los embajadores de ambas naciones y otras autoridades.
Ahí, el ministro interino de Relaciones Exteriores de Cuba, doctor Regino Boti, leyó un comunicado que en alguna de sus partes decía: “Ahora, cuando las convulsiones de la naturaleza se ceban en Chile, un compromiso sagrado de solidaridad, continental inspira el llamamiento por el cual el Gobierno de Cuba lanza, la iniciativa de auxilio inmediato al pueblo chileno, para aliviar la triste suerte de millares de familias de aquel país. Y confía en que este llamamiento a los Gobiernos de América y del mundo encontrará en cada uno de sus pueblos la acogida esperada”.

Partió un barco cubano con la ayuda a los damnificados en Chile y Fidel concurrió a darle la despedida a su tripulación y reiterar la voluntad del gobierno revolucionario de apoyar a chilenos y chilenos. También se dispuso el envío de un avión con doctoras y doctores cubanos para colaborar en la atención de víctimas. Las FAR envió en un avión C-46 un helicóptero desarmado con su piloto para cooperar en las labores de rescate y auxilio.
La Revolución Cubana había triunfado un año atrás.
Allende, entonces presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado chileno, dio el agradecimiento emocionado del pueblo chileno al gesto del pueblo cubano.
De acuerdo a un informe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX), de Cuba a Chile se enviaron “15,000 libras de víveres, ropa, vacunas, antibióticos, plasma, y sueros…”. Fueron enviadas 30 toneladas en medicinas. “Viajaron a Chile los médicos cubanos Oscar Fernández Mell, presidente del Colegio Médico Nacional, Esdras López Perdomo, cirujano ortopédico de las FAR, y Roberto Guerra Valdés, profesor titular de Cirugía de la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana, entre otros funcionarios y técnicos de la salud”. Un despacho de la agencia cubana de noticias Prensa Latina indicó que fueron enviadas a Chile “piezas de ropas de mujer, 22,000; de hombre 13,000; de niño 9,000; frazadas, sábanas y fundas de almohadas 3,000; zapatos 5,500 pares; 4,000 grandes cajas de medicinas; 600 ruedas de cigarros; 16,500 sacos de azúcar; 200 sacos de café y cientos de cajas de alimentos: jugos, galletas, chocolate, carnes y vegetales en conserva, así como $50,000 dólares en efectivo”.
En esa nota de Prensa Latina se indicó que “el matutino El Siglo dedica hoy la mayor parte de su edición a informar sobre la tragedia: Un maremoto y nuevo terremoto en el sur. La gente huye en todas partes a los cerros, dice a todo ancho de su primera página…En un artículo editorial y bajo el título de: “La solidaridad de los cubanos’, expresa: ‘Cuba ha dado ayer una demostración de solidaridad que Chile entero debe agradecer en toda su honda y tierna magnitud’…’El Gobierno Revolucionario ofreció a Chile el envío inmediato de un avión con ropas y medicamentos para los damnificados. Cuba fue el primer país en ofrecer la ayuda’”.
En esas semanas, en una actividad pública, Fidel Castro dijo, en referencia a la ayuda humanitaria enviada a Chile, que “este hermoso ejemplo es la semilla más fecunda que pueda sembrarse en América, esta solidaridad honesta y verdaderamente desinteresada, esta prueba de amor y de hermandad, ésta prueba de compenetración entre los pueblos”.
Es así que se considera que la primera ayuda médica internacional proporcionada por la Revolución Cubana fue a Chile en 1960. Tres años más tarde habría una misión de ayuda médica a Argelia. Los dos hechos se ven como cuna de lo que años más tarde sería la constitución de una brigada médica internacional del país caribeño.
Ese año, era Presidente de Chile, Jorge Alessandri Rodríguez.
Ante el terremoto de 2010
Medio siglo después, otro terremoto azoló Chile, en febrero de 2010, y como ocurrió 50 años antes, la Revolución Cubana dispuso el envío de ayuda médica para atender a damnificados chilenos y damnificadas chilenas.
Un colectivo de la Brigada Henry Reeve (Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias) partió raudamente a territorio chileno.
La Brigada Henry Reeve fue formada, bajo la supervisión de Fidel Castro, en 2005, para otorgar ayuda a Estados Unidos, particularmente a toda la zona afectada por el destructivo huracán “Katrina”. Desde aquel año, los médicos cubanos de ese colectivo han estado en más de medio centenar de países prestando atención de salud. Por cierto, Henry Reeve fue un Brigadier del Ejército de Liberación de Cuba, de nacionalidad estadounidense, lo que le da un valor al sentido histórico y solidario de la Revolución Cubana al recordar su nombre en la brigada médica internacional.
La Brigada estuvo alrededor de 8 meses en Chile, laborando en Rancagua y Chillán con 23 médicos, 21 licenciados en enfermería y 34 técnicos médicos; 78 especialistas en total. El fuerte sismo fue el 27 de febrero y los cubanos llegaron entre el 1 y el 15 de marzo. Atendieron a 79 mil 137 pacientes chilenas y chilenos, de ellos, 8 mil 312 niñas y niños, y al menos 8 mil 305 adultos entre 50 y 59 años, junto a adolescentes y adultos de otras edades. El 66% de los atenidos fueron mujeres. El 2010, los médicos cubanos realizaron más de 3 mil operaciones quirúrgicas, 2 mil 559 de cirugía mayor. Se realizaron 108.483 procedimientos de enfermería, con un promedio diario de 4.027.

Esos datos dan cuenta de la disposición y profesionalismo del personal cubano de salud y del sentido de oportunidad de llegar en apoyo a la población chilena. Hay decenas de testimonios recogidos en medios de prensa chilenos, cubanos e internacionales, sobre la valoración, gratitud y cariño de ciudadanas chilenas y ciudadanos chilenos por la atención de cubanas y cubanos. “Gracias hermanos cubanos” fue una de las frases que se vieron en carteles de reconocimiento a la ayuda recibida en Rancagua y Chillán.
En una nota de la revista Punto Final, se señaló que “la organización y equipamiento del hospital y la capacidad profesional de los médicos y paramédicos cubanos fue reconocida por el nuevo ministro de Salud, Jaime Mañalich, exdirector de la lujosa Clínica Las Condes, que luego de conocer las condiciones de funcionamiento del hospital de campaña en Rancagua pidió públicamente al gobierno cubano que enviara otro hospital de ese tipo, para atender la emergencia en Chile”.
Una información de Cubadebate indicó que “la respuesta del gobierno cubano fue instantánea. Dos días después de esta solicitud arribaba a Chile un segundo hospital de campaña cubano y, como el otro, equipado con quirófano, terapia intensiva, sala de hospitalización, laboratorio, sala de imágenes, etc. Si se cortaba la energía eléctrica, se activaba automáticamente un generador y el hospital seguiría funcionando normalmente”.
Este episodio de ayuda humanitaria se produjo en las últimas semanas del gobierno de Michelle Bachelet y los primeros meses de la administración de Sebastián Piñera.
Otros hitos de la ayuda cubana
Durante el gobierno del Presidente Salvador Allende, Chile se vio en medio de agresiones y bloqueos de Estados Unidos y operaciones del gran empresariado para hacer colapsar la economía nacional y provocar problemas a la población, entre otros, de abastecimiento de alimentos. Particularmente había déficit de azúcar, producto vital para el consumo de la gente.
Sabido esto, el comandante Fidel Castro, en un acto masivo, planteó que las y los cubanos que recibían 4 libras de azúcar como cuota, donaran media libra para ser enviada al pueblo chileno, y los que recibían de 5 a 6 libras de cuota, renunciaran a una libra para Chile. El respaldo fue total. Se podía concretar esa ayuda humanitaria que beneficiaría a chilenas y chilenos. “No podemos cruzarnos de brazos. No podemos permitir que el pueblo chileno sea asfixiado por el imperialismo” afirmó Fidel.
En total, esa ayuda humanitaria se fijó en 40 mil toneladas de azúcar. En abril de 1973, salió de puerto cubano el barco mercante “Sierra Maestra”, llevando 11.400 toneladas del producto. Uno de los tripulantes dijo a El Siglo, en aquel año, que “para nosotros fue una alegría traer azúcar para el pueblo” chileno. Rápidamente comenzó la distribución a lo largo del país.
Cuando se produjo el gigantesco incendio en la Región de Valparaíso, Cuba ofreció apoyo. Hubo una concreción en la labor de la asociación de cubanos residentes en Chile, llamada “Raíces Cubanas”. También se activó un arduo trabajo de médicos chilenos graduados en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de La Habana, que se desplazaron por Villa Independencia, de la comuna de Achupallas, en Viña del Mar, entre otros lugares, dando atención de salud. Estos médicos han participado en varias situaciones de desastre en el país, como los recientes incendios forestales en Ñuble y Biobío.

Por cierto, una de las acciones solidarias notables de la Revolución Cubana con el pueblo chileno, fue darle la oportunidad a jóvenes chilenas y chilenos, de distintos sectores socioeconómicos y regiones, para que estudiaran medicina, algo imposible para muchos por los costos en Chile.
Esto derivó en que entre 2005 y 2021 se graduaron como médicos 649 jóvenes chilenas y jóvenes chilenos en la ELAM. Se ha destacado que en el plan de formación del pregrado se imparte una asignatura de Desastres, lo que no ocurre en Chile, lo que ha permitido potenciar la labor de egresados de la ELAM ante desastres ocurridos en el país.
En marzo de 2015 se produjeron inmensos aluviones en la Región de Atacama, provocando víctimas y damnificados en casi todas sus comunas. La noticia llegó a La Habana y de inmediato se planteó el objetivo de prestar ayuda.
Así, viajó a Chile un grupo compuesto por nueve médicos, cuatro enfermeros y dos expertos en higiene y epidemiología. El equipo se puso de inmediato a disposición de las autoridades chilenas para instalarse en Atacama.
Se calcula que por efecto de la instalación de la dictadura en Chile a partir septiembre de 1973, salieron al exilio entre 200 mil y 300 mil ciudadanos. De ellos varios miles llegaron a Cuba. Ese país les dio protección, seguridad, vivienda, trabajo, estudio, alimentación, en lo que debería considerarse una acción de ayuda humanitaria a miles de chilenos, niños y adultos, que eran perseguidos y fueron expulsados del país.
Decenas de chilenos y chilenas llegaron a la isla con afectaciones de salud, lesiones graves y traumas producto de la tortura, y fueron atendidos en centros de salud cubanos. No hay una cifra oficial de cuánto dinero gastaron los cubanos en las diversas atenciones y apoyos que entregaron a miles de chilenas y chilenos.
Años más tarde, y producto del avance de las ciencias médicas en la nación caribeña y el surgimiento de instituciones como el Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), la isla dio tratamiento a pacientes provenientes de Chile, incluidas hijas e hijos de personeros políticos de distinta afiliación y de empresarios, proporcionando una atención humanitaria y profesional de alta calidad.
Es parte de una historia de sesenta años de ayuda humanitaria y solidaria del pueblo cubano al pueblo chileno.
