Dispusieron de cien millones de pesos para asesinarla, en un continuo de amenazas desde bandas criminales. Y es que la jefa comunal desarrolló todo un plan de combate al crimen organizado, el narco y la delincuencia en esa comuna popular. Le dio un tono social recuperando espacios públicos, demoliendo “narcos mausoleos”, fortaleciendo la educación pública, apoyando a colectivos de vecinas y vecinos. “Muchas veces se dice que a los proyectos de izquierda nos cuesta el tema de la seguridad y yo creo que eso de alguna manera lo vamos desmitificando, mostrando que la seguridad tiene un componente comunitario esencial” afirmó. No sólo el enfrentamiento a la delincuencia es su tema, desarrollando varios proyectos para mejorar la calidad de vida de los más de cien mil habitantes de Lo Espejo. “Estamos hablando de un empoderamiento de una comuna que representa fielmente a los sectores populares y que ha hecho un esfuerzo desde todo punto de vida, por salir adelante”, indicó la jefa comunal.
Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 15/2/2026. Dispusieron cien millones de pesos para asesinarla. Luego de eso llegaron nuevas amenazas violentas a través de correos electrónicos. Las advertencias de agredirla llevan un par de años por redes sociales y están en el ambiente en zonas peligrosas y entre bandas criminales. En una ocasión, mientras se realizaba un bingo, estuvo en medio de una balacera.
Y es que la alcaldesa de Lo Espejo, una de las comunas más vulnerables y populares de la Región Metropolitana y quizás del país, decidió, desde que asumió el cargo el 2021, encarar al crimen organizado, el narcotráfico y la delincuencia que acechaban a la comuna, sobre todo recuperando espacios públicos y mejorando las condiciones sociales de sus habitantes.
El perfil de una gestión
Javiera Reyes Jara, 36 años, ingeniera comercial con mención en economía graduada en la Universidad de Chile, destacada nadadora, vicepresidenta de la FECH (Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile) cuando era estudiante, desde joven se comprometió en actividades políticas y sociales y se instaló en el Distrito 13, que comprende las comunas de El Bosque, La Cisterna, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda, San Miguel y San Ramón, de las más populares del país.
Desde que llegó a la alcaldía se trazó objetivos como el plan “Buen Vivir” para mejorar la calidad de vida de las y los habitantes de Lo Espejo (tiene más de cien mil habitantes), insistir en la llegada del Metro a la comuna, invertir en infraestructura y tecnología para la educación pública, avanzar en materia de cuidados, dinamizar la entrega de medicamentos a vecinas y vecinos, mejorar la atención en los centros de salud, apoyar a las mujeres jefas de hogar, promover el deporte e implementar los planes sociales promovidos desde el gobierno.
“Estamos hablando de un empoderamiento de una comuna que representa fielmente a los sectores populares y que ha hecho un esfuerzo desde todo punto de vida, por salir adelante” dijo hace tiempo en una entrevista con ElSiglo.cl.
Su gestión llevó a que en la última elección municipal, el 2024, obtuviera más del 57% de la votación, subiendo 34 puntos, del 23% que sacó la primera vez que fue electa jefa comunal en 2021.

La decisión de combatir al narco, el crimen organizado y la delincuencia
Una gestión que tuvo que estar marcada por el combate al crimen organizado, el narcotráfico y la delincuencia que campeaba por Lo Espejo después de cuestionadas y deficientes gestiones municipales.
Una comuna donde se reproducía lo que pasa en muchas zonas pobres y postergada del país: la llegada y despliegue del narco, el micro tráfico de droga, de bandas criminales, de variados tipos de delito, muchas veces penetrando grupos de habitantes y copando territorios.
Javiera Reyes se planteó objetivos como demoler los llamados “narco mausoleos”, cerrar lugares de promoción de la droga, perseguir al narco, implementar una eficaz política comunal de seguridad pública, combatir “la apología a la violencia”, implementar planes como “Calles sin Violencia”, concretar órdenes de aprehensión vigentes contra delincuentes que seguían caminando por la comuna (se llegó a arrestar alrededor de cien).
Eso marcado no por una concepción represivo-autoritaria del combate al crimen, sino un tono social. Es así que la alcaldesa priorizó por la recuperación de espacios públicos, de áreas de recreación para niños y adolescentes, reforzamiento de la educación y afrontar la deserción y ausentismo escolar, apoyo a colectivos deportivos, culturales y de adultos mayores.
Ahí está el origen de la reacción de bandas delictivas contra la jefa comunal, llegando a plantearse asesinarla. Durante estos años ocurrieron muchos episodios de amenazas, de agresiones y de reacciones buscando amedrentar y dañar a Javiera Reyes.
Toda esta situación puede adquirir una connotación especial, si se considera que ella es militante de Partido Comunista, al que ingresó después de estar un par de años en las Juventudes Comunistas. Colectividad a la que la derecha y la extrema derecha suelen acusar de no tener capacidad de gestión, de no saber interpretar las necesidades de la población, no atender la seguridad pública y de “ideologizar” los problemas.
Específicamente en el asunto de combate a la delincuencia y el narco, Javiera Reyes dijo a ElSiglo.cl que “muchas veces se dice que a los proyectos de izquierda nos cuesta el tema de la seguridad y yo creo que eso de alguna manera lo vamos desmitificando, mostrando que la seguridad tiene un componente comunitario esencial y que hoy en día requiere que hagamos mucha escucha de las necesidades de nuestra población y de aquellos sectores abandonados por años, porque el abandono también se produce cuando se toman los espacios públicos y se delinque a vista y paciencia de todos y nadie hace nada”.

Comentando las amenazas recibidas, en entrevista con el vespertino La Segunda indicó que son una reacción “frente a las acciones que estamos haciendo” y que “dan cuenta que hemos tomado decisiones y acciones acertadas”.
Mencionó como ejemplos “la demolición del club deportivo (Varsovia) y otras acciones, como los retiros de cámaras de seguridad en casas particulares y portones que dan cuenta de búnkers para vender drogas y permitir acciones de narcotráfico. La sede que se demolió ya no tenía foco deportivo”.
Javiera Reyes está en la última etapa de embarazo y el temor podría ser obvio. Sin embargo, en la entrevista en La Segunda afirmó que “la verdad es que, por el contrario, estar embarazada me ha dado más valentía respecto de las acciones y decisiones que tomo y las dimensiono mejor porque tienen un cariz distinto, desde la posición que tengo de ser alcaldesa y de convertirme en madre”.
