Los vericuetos para tener candidatos y candidatas para el Consejo Constitucional

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Hay mucha tensión, trámites e incertidumbre en los campos políticos respecto a cómo conformar las listas de postulantes al órgano que redactará el nuevo texto constitucional. En el oficialismo no se sabe si podría haber una sola lista, que se podría llamar “la lista de la dignidad” frente a la “lista del indulto” que se instaló mediáticamente, o si finalmente habrá dos. No se ha desechado que deban renunciar legisladores e integrantes del Gobierno para ser parte de las candidaturas. En la derecha hay una disputa también por establecer cómo presentarse a la elección de consejeras y consejeros constitucionales y si se presentan con una o con dos listas. Faltan unos 20 días para que estén los nombres y sólo hay versiones subterráneas, sin certezas. Entre medio, la próxima semana el Senado y la Cámara Baja deben elegir doce (cada uno) expertos o expertas para conformar el comité que estará analizando y revisando los contenidos de la nueva Constitución. Un tema no menor en cuanto a consejeros y expertos son los rostros que, finalmente, se presentarán ante la ciudadanía.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 17/01/2023. Los movimientos son subterráneos, lejos de la mirada de periodistas, sin dar grandes señales. Representantes de todas las colectividades políticas institucionales viven horas de tensión, nerviosismo, jugadas de cálculos, aproximaciones de nombres, decisiones tan complicadas como vitales, trámites de todo tipo.

Los conglomerados y partidos del oficialismo y la oposición tienen alrededor de 20 días, o menos, para decidir quiénes serán sus candidatas/candidatos al Consejo Constitucional, organismo que tendrá a cargo redactar la nueva propuesta (la segunda) constitucional. Un órgano paritario, de 50 integrantes, que debería dar espacios a representantes de pueblos originarios, y que se elegirá según el mecanismo electoral de las/los senadores.

Todo indica que nadie tiene, realmente, decidida su gente para cada circunscripción donde debe instalar una postulación al Consejo.

Las cosas van en tal punto, que en el oficialismo hay quienes están porque algunas/algunos legisladores e integrantes del Gobierno renuncien para ser candidatas/candidatos y tener postulantes electoralmente eficaces y que capten votación.

Algunos nombres de quienes podrían dejar sus puestos en el Congreso o en el Gobierno están circulando en listas de los partidos y con algunas/algunos se habría conversado.

Para los conglomerados Apruebo Dignidad y Socialismo Democrático no solo se trata de elegir personas que tengan atributos sólidos para dar las batallas que vendrán dentro del Consejo Constitucional, sino también de apuntar a muy buenas candidaturas porque en el mecanismo electoral senatorial siempre sale favorecida la derecha, en un sistema no proporcional de la representación territorial de las circunscripciones.

Se trata de una elección, con voto obligatorio, así que es insuficiente tener un o una candidata con virtudes políticas/académicas, sino que debe tener una impronta electoral, comunicacional y ojalá territorial.

Consultados algunos dirigentes, indicaron que sí hay nombres, “y son muy buenos”, pero nadie quiso adelantar. “Mira -confesó uno-, no se pueden dar porque uno, los puedes ‘quemar’, dos porque unos lo están analizando y tres, porque con algunos se está conversando. Y si salen por la prensa, lejos de ser bueno para ellas o ellos, les puede generar ruido y problemas”.

En todo caso se pudo saber que además de pensar en actuales legisladores, se está sondeando en el mundo social, cultural y académico, además de las filas militantes. En algunos partidos políticos hay preocupación/intención por llevar candidaturas indígenas e independientes.

En la derecha circularon nombres sobre todo de ex congresistas, ex ministros, ex funcionarios de Gobierno, antiguos dirigentes de los partidos, algunos profesionales y miembros de centros de estudio. Varios y varias de ellas conocidos por la opinión pública.

A la lista de unos 50 nombres que entregó el ex presidente Sebastián Piñera, se agregan listas elaboradas en RN, la UDI y Evópoli. También habría algunos independientes cercanos al sector.

Obviamente también quieren jugar con cartas ganadoras y en la interna opositora hay advertencias a no confiarse en varias regiones donde suponen tener ventaja de sobra y a potenciar candidaturas fuertes en zonas como las regiones Metropolitana y Valparaíso donde podrían propinarle una derrota al oficialismo.

Tanto en el oficialismo como en la oposición hay factores que inciden en las dificultades de elegir sus candidaturas. Por ejemplo, no pueden ser ex convencionales, y quienes sean candidatos al Consejo, no pueden ser candidatos en las elecciones municipales (2024) ni parlamentarias (2025).

Por cierto, y nada menor, habrá que ver las definiciones que adopte la Democracia Cristiana y cómo resuelve el tema de ubicación en las listas que se instalen, aunque ya el presidente de la colectividad adelantó que no iría con Apruebo Dignidad.

 

Un asunto de listas

Todo está cruzado por algo no resuelto. Tanto en Apruebo Dignidad (AD) y Socialismo Democrático (SD), como en Chile Vamos. Si sus partidos van en una lista o van en dos listas.

En el oficialismo no hay certeza. Lo claro es que los partidos Por la Democracia y Radical, que forman parte del conglomerado SD desean ir en dos listas, mientras el Partido Socialista estaría por una, y no se sabe bien la postura del Partido Liberal. En el conglomerado AD, el Partido Comunista y el Frente Amplio están por una sola lista.

En definitiva, al día de hoy en el oficialismo no se sabe si podría haber una sola lista, que se podría llamar “la lista de la dignidad” frente a la “lista del indulto” que se instaló mediáticamente, o si finalmente habrá dos. Algunas/algunos optimistas dicen que saldrá la opción de una sola, y que para unificar conceptos podría llamarse “la lista de la dignidad y la democracia”, que además calzaría con el propósito del Consejo Constitucional de dar al país un nuevo texto constitucional que consagre derechos a las ciudadanas y ciudadanos.

Hay indicios de que este viernes podría haber una reunión importante entre representantes de AD y SD para definir el tema electoral de cara a mayo, cuando se elija el Consejo, y entre los puntos fundamentales estaría determinar si habrá una o dos listas.

En la derecha, no termina de definirse si el conglomerado Chile Vamos está dispuesto a ir aliado en una lista con el ultraderechista Partido Republicano, o si ese colectivo finalmente va solo, sobre todo en la situación peculiar de que los republicanos se oponen a que haya nueva Constitución y están en contra de este proceso constitucional.

Las posturas están divididas tanto en Chile Vamos como en el PR, aunque Evópoli ya habría zanjado no ir con la ultrarderecha. Pero la política es enredada e imprevisible.

Algunas fuentes de la derecha apuntan a la próxima semana como definitoria sobre cómo encararán la elección de consejeras/consejeros.

En estas lides de negociaciones básicamente electorales, los representantes de las colectividades políticas mueven sus piezas, avanzan y retroceden, pactan y acceden, se empecinan y flexibilizan, hasta que hay luz verde para las candidaturas, no pocas veces una hora y hasta minutos antes de que venza el plazo de inscripción.

 

Las/los expertos

Como si fuera poco en este escenario, la próxima semana todas las colectividades políticas deben tener resuelto el tema de las/los integrantes que postularán a la Comisión de Expertos, y que sería proporcional a la fuerza que tienen en el Congreso. Se trata de 24 personas designadas, no electas por la ciudadanía. Doce los designa el Senado y doce la Cámara Baja.

Hay partidos como la UDI o el PS que podrían aspirar a tener dos o cuatro expertos, si se suma lo que pueden obtener en ambas Cámaras. El PC o en el Frente Amplio de repente podrían llegar en total a dos. Hay interpretaciones todavía en cómo se materializa la proporcionalidad de acuerdo a la fuerza de cada bancada parlamentaria, a lo que se agregan las negociaciones en los conglomerados para definir los nombres.

Igual hay una suerte de competencia, tensión y disputa previa, porque además los partidos van a intentar posicionar sus representaciones y van a negociar la votación en el Senado y la Cámara de Diputadas y Diputados.

Se sabe que en estos días e incluso en un trabajo del fin de semana, se va a estar decidiendo los nombre de quienes se llevarán al Congreso para designar a las/los integrantes de la Comisión de Expertos.

Hay un ingrediente no menor y es que, más allá de esfuerzos mediáticos de hacerlos aparecer como probos y neutrales, está claro que cada experta y cada experto representará una posición ideológica, un ideario conceptual, una idea país, y eso gravitará mucho en las votaciones y, claro, en la conformación de esa instancia que revisará y analizará lo que vaya saliendo de nueva Constitución. Es decir, la designación de esas personas traerá una disputa política en el Congreso.

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