El encuentro de la extrema derecha y el neofascismo en un hotel de México

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En un hotel de barrio Santa Fe se juntarán representantes de Trump y Bolsonaro, personeros como José Antonio Kast, Lech Walesa, Santiago Abascal, Gergely Gulyás y Ted Cruz, y dirigentes de organizaciones ultraderechistas de América Latina, Asia y Europa. “El futuro de la derecha en América” es uno de los temas a tratar y se planteará enfrentar a “las dictaduras en Cuba, Venezuela y Nicaragua, el avance socialista en Argentina y la violencia desatada en Chile y Colombia”. Hay inquietud porque muchas de estas organizaciones protagonizaron o ampararon hechos de violencia y antidemocráticos, como el asalto al Capitolio o la exigencia de golpe de Estado hecha a los militares brasileños.

Equipo “El Siglo”. Agencias. Ciudad de México. Santiago. La Habana. 18/11/2022. Desde este día y durante el fin de semana se juntarán en un lujoso hotel en el exclusivo barrio de Santa Fe de la Ciudad de México, representantes de la extrema derecha y de posiciones neofascistas, nacionalistas y racistas, que provienen de América Latina, Europa y Asia, en la continuidad de encuentros para coordinarse, intercambiar ideas y buscar formas de organización a nivel internacional.

Un punto a tratar entre ellos es cómo enfrentar a los gobiernos progresistas y de izquierda en la región, cómo implementar política anticomunistas y seguir avanzando en una fuerza electoral de la ultraderecha, incluso ganando presidencias en varios países, como ocurrió hace un par de meses en Italia.

Esta vez, la reunión fue convocada por la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), que desde 1974 opera como articuladora de sectores de extrema derecha.

Asistirán a la cita personeros ultraconservadores de Estados Unidos, América Latina, Europa y Asia. El activista mexicano de ultraderecha, Eduardo Verástegui, dirigente del Movimiento Viva México, está a cargo de la organización, como dirigente de la CPAC, y se espera la llegada de Steve Bannon, el estratega del ex presidente Donald Trump y señalado como instigador del violento asalto al Capitolio en enero de 2021; el legislador brasileño Eduardo Bolsonaro, hijo del ultraderechista presidente de ese país, Jair Bolsonaro; el ultraconservador ex presidente de Polonia, Lech Walesa; Jay Aeba, presidente de la Unión Conservadora Japonesa; José Antonio Kast, ex candidato presidencial de la extrema derecha en Chile y cabeza del ultraconservador Partido Republicano; Santiago Abascal, líder del partido Vox de España; Mark Green, congresista estadounidense; Cristian Badillo, director general de Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa; Larry Rubin, presidente de The American Society y representante del Partido Republicano en México; Gergely Gulyás, Ministro de Gobierno de Hungría; Valerie Huber, presidenta del Institute for Women’s Health; el senador estadounidense y reconocido anticomunista, Ted Cruz. Juan Ángel Soto, director del Área internacional de la Fundación Disenso; Mario Duarte, fundador y presidente de la Unión Conservadora de Guatemala; Eva Sara Landau, presidenta de Global Human Rights League; el diputado argentino Javier Milei, de La Libertad Avanza, entre varias y varios representantes de la extrema derecha mundial.

De acuerdo con los organizadores, en la reunión expondrá la diputada Chiara Barchiesi, presentada como fundadora del ultraderechista Partido Republicano de Chile, quien trazará los contenidos políticos de la extrema derecha chilena. Ella es activista “pro vida”, contraria al derecho al aborto, ultrarreligiosa, vinculada a la Unión Demócrata Independiente (UDI) y ex integrante del Movimiento Gremialista a nivel universitario.

Según se sabe, los representantes de extrema derecha van a tratar temas como “Pensemos conservador”, “La lucha de la sociedad civil por los valores conservadores”, “Ser un gobierno conservador”, “¿Hay derecha en la política mexicana?” y “El futuro de la derecha en América”.

También se refrendarán posiciones contra el aborto, de corte anticomunista, contrarias a gobiernos progresistas y de izquierda en la región, contra “la cultura de género” y antimigrantes. Algunos de los grupos que llegarán al encuentro de la ultraderecha, son “anti vacunas” y están porque la gente no se vacune contra el Covid-19, en la línea de posturas que tuvieron Trump y Bolsonaro ante la pandemia. Otros representan el neofascismo y tienen origen en la historia fascista de Italia, Brasil, Francia, Austria y otros países

“Estaremos aquí, defendiendo la libertad de América”, dice una frase promocional del evento a realizarse en la capital mexicana. “En este lugar, se hará escuchar la voz de México, de toda América y de todos los defensores de la libertad y la democracia en nuestros países” se indicó desde la CPAC.

Parece clara la intención de encontrar una agenda política común de estos sectores y reforzar su alianza continental y extraterritorial.

El presidente de la CPAC aseveró que “la izquierda promueve agendas radicales, pasando por encima de la familia y la Iglesia”.

La Conferencia Política de Acción Conservadora está ligada a la Unión Conservadora Estadounidense, a la Asociación Nacional del Rifle, a Human Eventets, Young America’s Foundation y el Partido Republicano de Estados Unidos. Tuvo apoyos de los expresidentes George Bush y Ronald Reagan. También tiene vínculos con la Unión Conservadora Japonesa, el partido ultraconservador de España, Vox, Partido Libertad de Corea del Sur, CPAC de Hungría, Partido Republicano de Chile, entre otros.

En el evento ya se alertó sobre “la expansión del socialismo en América Latina”, en especial “las dictaduras en Cuba, Venezuela y Nicaragua, el avance socialista en Argentina y la violencia desatada en Chile y Colombia”.

 

Nexos con grupos extremistas y episodios de violencia

Algunos analistas consideran que no es gratuito que la extrema derecha y los neofascista se junten en México, en medio del proceso que lleva adelante el Presidente Andrés Manuel López Obrador, caracterizado por reformas estructurales, transformaciones profundas, políticas sociales de corte antineoliberal, y que tiene una postura crítica ante “los conservadores”. Es presumible que en la declaración final de los ultraderechistas haya una condena al mandatario mexicano.

El Presidente López Obrador calificó a los asistentes al encuentro de la extrema derecha de “racistas, clasistas, discriminadores, corruptos, sin escrúpulos morales, partidarios de la violencia”.

También hay inquietud porque muchas de estas organizaciones protagonizaron o ampararon hechos de violencia y antidemocráticos, como el asalto al Capitolio o la exigencia de golpe de Estado hecha a los militares brasileños, tienen conexiones con grupos paramilitares y que promueven acciones violentas contra migrantes, población de la diversidad sexual, contra indígenas y migrantes.

“Muchas veces en estos organismos amparados en la ley, individualmente o en grupo se encuentran extremistas quienes además pertenecen a otros grupos radicales, clandestinos o semi clandestinos que muchas veces tienen nexos y reciben del exterior recursos para realizar acciones ilegales” escribió el analista René Ortíz en Nodal.

En entrevista con Pie de Página, la filósofa Diana Fuentes, expresó que en estas fuerzas de ultraderecha hay “una convicción profunda que la democracia es un peligro, y que es un peligro porque es la agenda progresista. Ahí está la clave. En realidad, cuando observas quiénes son los convocados, te das cuenta que eso es lo que tienen en común: un espíritu profundamente antidemocrático, porque ven en la democracia una amenaza a los valores tradicionales, entre los cuales estarían los registros más tradicionales del conservadurismo: defensa de la familia, rechazo al aborto, a que las mujeres decidamos sobre nuestra maternidad, a la agenda LGBT. Incluso algunos llegan a decir que hay un remplazo del mundo religioso por la ciencia”.

El Frente Antifascista de Bolivia difundió un pronunciamiento público advirtiendo los alcances de esta conferencia de la CPAC, la más rancia extrema derechista y promovida por Estados Unidos. “El evento en la Ciudad de México, organizado en apariencia por un personaje abiertamente conservador, ‘pro-vida’ y antifeminista, cuenta con el patrocinio y complicidad de los sectores más recalcitrantes y rancios de la derecha mexicana y se apresta a reunir a representantes de la extrema derecha mundial”, se dijo en un comunicado.

 

 

Declaración de la Casa de las Américas: Una cumbre neofascista en Nuestra América

Ante el triunfo en la América Latina de gobiernos progresistas aupados por la fe en cambios reales y el descontento hacia políticas devastadoras impulsadas por sus contrincantes, era de esperar que la derecha emprendiera el contrataque.

Como parte de este, los días 18 y 19 de noviembre -convocada por la Conferencia Política Acción Conservadora (CPAC)- tendrá lugar en México una cumbre de derrotados en la que brillarán Mauricio Macri, José Antonio Kast, Keiko Fujimori y Eduardo Bolsonaro (hijo del destronado Jair), y en la que no desentonarán personajes como Luis Fernando Camacho, Steve Bannon y Lech Walesa.

Basta mirar los nombres para darse cuenta de que no se trata hoy de rivalizar con aquella derecha ilustrada que enarbolaba los llamados valores liberales; sino de enfrentarse a la más desembozada reacción, e incluso al neofascismo.

La derecha en Latinoamérica y el Caribe, lo sabemos bien, es celosa guardiana de la democracia cuando las reglas del juego la favorecen. Pero si teme perder más que unas elecciones, algunos privilegios, echa mano sin pudor al más amplio espectro de la violencia, incluidos golpes de Estado (militares o judiciales) y, llegado el caso, también a torturas, desapariciones, masacres. Solo una vez consolidado su poder, vuelve a mostrar un rostro en apariencia más amable, hasta tanto las circunstancias no la lleven a apelar de nuevo a su costado feroz.

Hoy el mundo es testigo de un alarmante crecimiento de esa extrema derecha racista y xenófoba que atiza el odio desde los medios y las redes sociales y abomina lo mismo de inmigrantes y minorías que de moderados reformistas. La mentira como arma pretende barrer lo que la historia y la cultura han construido a lo largo de siglos.

Las esperanzadoras victorias de la izquierda en los últimos años en nuestra región deben ser defendidas. Nos corresponde desenmascarar todas las trampas y conjuras que amenazan los esfuerzos por expandir la justicia social y la reivindicación de los pobres de la tierra.

Roberto Fernández Retamar, en el último texto que escribió, “Notas sobre América”, se preguntaba qué destino podría esperarse para un mundo sumido en la barbarie por quienes consideran inferiores a otros seres y como tales los tratan, de modo similar a como actuaban los nazis.

Para evitar que esa barbarie se naturalice y prevalezca, la Casa de las Américas convoca a sus amigos del Continente, a todas las personas honestas de los más disímiles signos políticos, a unir sus voces para denunciar esta nueva ofensiva fascista, por nuestros más elementales derechos, nuestra dignidad y nuestras vidas.

 

Reunión de la derecha mundial en México ¿Para qué?

Fernando Buen Abad Domínguez. “Rebelión”. 13/11/2022. A falta de líderes emblemáticos para el presente, la derecha se reúne a reciclar ataques contra la Humanidad. Hablarán, en nombre de Dios, sobre cómo reprimir a los pueblos, imponer reformas laborales y fortalecer sus armas de guerra ideológica. Hablarán en nombre de la Libertad y de la Democracia. Reciclarán sus “valores” -o antivalores- porque les preocupan los “populismos” que inquietan al idilio burgués mientras la realidad, cruda y dura, reacomoda todo. Comenzando con la ideología de la clase dominante que se asusta, y se desespera, cuando pierden poder sus elixires y sus chantajes. Cada día les es menos fácil esconder los muertos y la miseria que el capitalismo fabrica. Y están organizando, lo sabemos, cosas peores. ¿Cómo lo disfrazarán sus mass media?

Se reunirán, con su instinto monopólico a cuestas. Congregarán sus contradicciones mientras el mundo acusa estragos de fracaso civilizatorio. Ellos saben que no hay manera de defender al capitalismo que se encargó de destrozar toda posibilidad de prosperidad para la humanidad entre guerras, debacles económico-políticas, pandemias y devastación de la dignidad humana. Compartirán discursos de ambigüedad salivosa y, entre manotazos de ahogado, tratarán de organizar su idea de Democracia de élite, con su “pluralismo de soliloquios”, para asegurarle lugar al “discurso único” de endeudar a todos y asegurar la renta de unos cuantos. A cualquier precio.

Se reúnen para organizar su sobrevivencia, en el escenario electoral próximo, y porque saben que ya no son capaces de mangonear a sus anchas, ni siquiera en los campos semánticos de sus intereses. Saben que entró en crisis su “inteligencia” y su misticismo escapista. Por eso se pertrechan con más armamentos legalistas y leguleyos, financian la “guerra judicial” en su laberinto histórico, arman guerras contra los trabajadores disfrazadas de reformas laborales, reordenen el mapa del saqueo de los recursos naturales, y reorganizan sus fuerzas represoras de cuerpos e ideas…todo eso con alharacas por la “corrupción” y la “inseguridad” mientras promueven todas las baratijas del neo-fascismo. Exhibirán, sin pudor, una moral monopólica que requiere la desaparición de toda competencia. ¿Y nosotros qué hacemos mientras tanto?

Ellos advierten su derrumbe y se disponen a cerrar toda salida hacia una nueva sociedad. Se devanan los sesos para lograr modificaciones en las más rancias manías del control y el reformismo. Se reúnen para consolidar blindajes a su modelo económico, desde las bases de sus estructuras jurídicas y militares…su pérdida de “ideas” y de futuro en la espiral descendente y abismal de su decadencia. También repasarán el instructivo imperial protocolizado por la “derecha madre” que recrudece su cada día más mediocre decisión de refugiarse en el reino de la mediocridad mediática. No es un “juego de palabras” es el relato de una decadencia que, cuanto más se hunde, más farándula se vuelve y más peligrosa puede resultar si nos descuidamos. Su reunión contendrá nichos de obsecuencia y ridículo entre vahos de intransigencia individualista sin importar cómo se llamen. Y, mientras, serán aplaudidos por sus “teles”.

Eso que les queda como agenda político-económica, será dirimido a tirones de egolatrías lenguaraces domesticadas para fabricar eufemismos que camuflan, de mil maneras, el odio de clase burgués. Sus más conspicuos representantes tienen la tarea infausta de idear ilusiones rentables para sus jefes…crearles espejismos sobre sí mismos y sobre su destino mesiánico. Sus mejores “ideas” se pudren en el caldo irracional de sus planes de ganancias y sus modelos de negocios. Ya veremos cuántos gobiernos se hacen cómplices de cada “acuerdo” pergeñado en esta reunión. Por eso fundan reinos de espionaje desesperado y procaz como neo-estrategias para reprimir y, especialmente, para sembrar pruebas falsas a quien se les antoje sacrificar en sus campos de guerra judicial. De sus aulas y laboratorios de pensamiento sólo emergen proyectos de usura, evasión, fraude y desfalco.

No es mala idea tomarse en serio lo que se discuta en éste y otros encuentros. Observarlo de cerca, decodificar sus mensajes patentes y latentes. Saldrán con la consigna de impregnarnos su optimismo y convencernos de que ellos son lo mejor que pudo pasarnos. Avanzarán hacia la radicalización de sus protocolos de saqueo y explotación, con modalidades retóricas “nuevas” cargadas con campañas mediáticas y hacia un modelo de control que les crece desigualmente. Hoy les vemos el rostro, con mayor nitidez histórica y les vemos su declinación que, no sin amenazas, encierra la advertencia de una época peor. No todo en el derrumbe del capitalismo es “noche y silencio”. Por el contrario, para los pueblos es claridad y fortaleza porque nace, firme, la certeza de que otro mundo es posible, necesario y urgente. Si atendemos nuestras debilidades como se debe.

 

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