Las afirmaciones que quedaron de Mazzucato y Stiglitz en sus pasos por Chile

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Declaraciones de los dos economistas, de destacado perfil internacional, trajeron polémicas y reflexiones, todo centrado en la posibilidad de la muerte del modelo neoliberal en el país.

Equipo “El Siglo”. Santiago.01/11/2022. “Somos muchos economistas en el mundo que estamos mirando a Chile como un experimento (quiso decir “experiencia”) muy importante para matar al neoliberalismo”, afirmó la economista Mariana Mazzucato. En tanto, el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, sostuvo que “el neoliberalismo debería haber muerto muchas veces  antes, y parece muy difícil enterrarlo”.

Ideas que provocaron una polémica de intensidad y que apuntaron al carácter neoliberal del modelo económico chileno -cuestionándose que sea un modelo de desarrollo sustentable-, una de las matrices de la armazón estructural del país. Que también dejaron una estela de ideas para la reflexión sobre un asunto pocas veces abordado en su dimensión; la existencia y hegemonía del modelo neoliberal en Chile.

 

Mazzucato y el neoliberalismo

En entrevista con el periódico El Mercurio, la economista Mariana Mazzucato, un referente internacional en materia de políticas económicas con sentido social y público, afirmó que “somos muchos economistas en el mundo que estamos mirando a Chile como un experimento muy importante para matar al neoliberalismo que no funciona para el crecimiento y, de seguro, no funciona para enfrentar las desigualdades”. (Luego aclaró que la traducción precisa era “experiencia” y no “experimento”, lo que no alteraría la esencia de su afirmación).

En esa línea, y abordando las realidades y opciones en otros países, además de Chile, la académica sostuvo que hay que pensar en cómo los problemas sociales “pueden ser resueltos con colaboración intersectorial (lo que) ayuda a ser una economía más diversificada y colaborativa, con un propósito público al centro, en lugar de solo ser un Estado subsidiario”, como es el caso chileno.

En contrapunto con lo que sostienen grandes empresarios y defensores del modelo neoliberal, la directora del Instituto para la Innovación y Propósito Público (IIPP) en el University College London, sostuvo que los Estados muestran experiencias de desarrollo y avances en políticas públicas, en materias como innovación e inversiones, que son claves en los procesos internos.

En varias entrevistas y presentaciones en su paso por Chile, planteó la necesidad del vínculo y colaboración entre el Estado, con sus políticas públicas, y el sector privado, con sus realidades propias. Enfatizó que “se requiere un nuevo tipo de asociación entre lo público y privado”, en un esquema distinto al existente con el modelo neoliberal.

En ese marco sostuvo en tono crítico que “países como Chile, Argentina o Colombia han crecido principalmente extrayendo recursos y no agregando valor a esos recursos. Saco cobre y lo vendo, saco litio y lo vendo, saco petróleo y lo vendo. Esa no es la forma de tener un crecimiento guiado por la innovación que se distribuya a través de la economía”.

En la presentación de su libro “El Estado Emprendedor” (sólo con esa frase va implícita la crítica un concepto neoliberal de funcionamiento), en la Universidad Diego Portales (UDP), Mazzucato indicó que “el Estado emprendedor tiene la idea de sacar la metodología de esa imagen caricaturesca del sector privado, lo interesante, lo creativo, y redistribuirlo”.

Para la polémica, aseveró que “lo que digo en el libro es que necesitamos un Estado estratégico orientado y que haga inversiones en forma anticipada antes que el sector privado esté interesado, porque eso es lo que ha llevado a muchos cambios revolucionarios”.

En una idea de contrasentido a las políticas neoliberales, la economista afirmó que “debemos ser ambiciosos con el sector público tal como lo somos con el sector privado. Sabemos que el sector privado crea valor y pensamos que el sector público simplemente está ahí para arreglar las fallas del mercado y redistribuir el valor creado por el sector privado. Esa es la narrativa de la redistribución, la regulación, administración, reparar las fallas del mercado, capacitar, quitar el riesgo, y nos quedamos dormidos con estas palabras, pero debemos pensar en las capacidades necesarias para co-crear valor en el sector público”.

En una conferencia en la Universidad de Chile, anotó: “¿Qué significa poner el propósito público en el centro del diseño de las políticas? Debemos comenzar con un nuevo diseño, y no en términos de arreglar las fallas del mercado, sino que tiene que ver con co-crear y modelar los mercados”. Y agregó que “el bien común es un objetivo, el bien público es un objetivo. ¿Cómo se gobierna la inteligencia colectiva?, ¿cómo se comparten los riesgos y las recompensas?, ¿cómo se aborda de una manera pre-distributiva? y ¿cómo se rige un sistema para llegar a estos objetivos públicos en vez de estar mirando el mercado de valores?”.

En una mirada a lo que está y se viene, Mariana Mazzucato expuso que “Latinoamérica enfrenta desafíos a largo plazo y, por supuesto, para el corto y mediano plazo. Hay que unirse, no se trata de reaccionar solamente a las crisis más recientes: la financiera, la climática, Covid, la geopolítica. Hay una crisis tras otra, y al reaccionar ante las crisis hay que ser proactivos, pensando bien los mecanismos del gobierno, pero también enfrentando los desafíos de largo plazo. Por ejemplo, en la productividad que bajó enormemente, y que bajó también por una falta de inversión del mundo privado”.

 

Stiglitz y el neoliberalismo

“El neoliberalismo fue una de las malas exportaciones de los Estados Unidos. Debemos disculparnos por la exportación de ideas de los Chicago Boys al resto del mundo. Y me disculpo por ellos. Pero finalmente en los Estados Unidos ya ha comenzado la discusión sobre cómo se verá el mundo después del fin del neoliberalismo”. Así lo expresó Joseph Stiglitz,  Premio Nobel de Economía, al participar en un encuentro convocado por la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.

Afirmó que “en América Latina, a menudo se hace referencia a la influencia de los Chicago Boys y, como saben, su Presidente (Gabriel Boric) en una de sus grandes declaraciones de campaña, que me encantó, fue que si Chile es el lugar donde nació el neoliberalismo, Chile sería el lugar donde sería enterrado. Entonces, una de las razones por las que estaba tan entusiasmado de venir a Chile es para ver el entierro y estar en el funeral”.

Pero, apuntó que “lamentablemente, hay un dicho que dice que tiene nueve vidas. El neoliberalismo debería haber muerto muchas veces antes, y parece muy difícil enterrarlo. Y eso parece ser cierto incluso en Chile”.

El Premio Nobel de Economía, en todo caso, no dejó de precisar que “la justicia social no estaba en la agenda, pero sí la eficiencia. Los vaticinios del neoliberalismo resultaron no ser ciertos”.

Ejemplificó con la potencia del norte. “La promesa de un mayor crecimiento económico que beneficiara a todas las clases sociales, no fue real. Si bien la mayoría de los estadounidenses no han visto ningún aumento en sus ingresos en mucho, mucho tiempo, a los que se encuentran en el 1% superior les ha ido muy bien. Así que cuando dices que Estados Unidos es un país muy próspero, es un poco discutible”.

Stiglitz también comentó que “el neoliberalismo se ha convertido en un término que es bastante ‘fashionable’ tanto en Europa como en Latinoamérica. En Latinoamérica se habla de la influencia de los Chicago Boys”.

Como sea, durante su estada en Chile, se recordaron frases del economista en cuanto a que “la reputación del neoliberalismo ha empeorado mucho” y que “este experimento de 40 años con el neoliberalismo tendría que acabar ya”.

En su momento, Joseph Stiglitz, sostuvo que desde el neoliberalismo todo se basa “ en la noción de que los mercados son eficientes, estables, sin ningún tipo de influencia y sabemos que eso no es cierto”.

En sus charlas, como la de la Universidad de Chile, el Premio Nobel ha difundido su idea de una “economía progresista” o “capitalismo progresista”, sosteniendo que “la creencia de que el progreso es posible y que está en nuestras manos realmente construir un sistema económico social que pueda hacernos avanzar y que pueda mejorar nuestro nivel de vida y nuestra justicia social”.

Manifestó que “podría llamarse una democracia social rejuvenecida o revigorizada y habla de un contrato entre el Estado y la sociedad civil”, y que, finalmente, “es una opción muy importante, ya que no divide la sociedad entre el gobierno por un lado y las firmas y empresas que ganan dinero por el otro, sino que es una ‘ecología’ mucho más completa”.

“El capitalismo progresista nace como una gran reforma y sus elementos principales pasan por reescribir las reglas de la economía, escritas por el neoliberalismo”, enfatizó Stiglitz.

Particularizando algunas situaciones, el economista expresó que es muy importante la educación y la innovación en la búsqueda de alternativas, y que “si se quiere tener gastos públicos se tienen que financiar de alguna manera y eso requiere de un sistema justo y eficiente de impuestos”.

El Premio Nobel de Economía llegó a un punto eje de todos estos temas. “Cualquier sistema político o económico tiene como objetivo final el bienestar de los ciudadanos y eso incluye la dignidad, las nociones de autonomía y la expresión de las personas”.

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