“No se está garantizando que las violaciones a los DDHH no se van a repetir”: Carmen Hertz

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Así la afirmó la diputada y abogada de derechos humanos, quien enfatizó que “la garantía de no repetición el Estado no la está proporcionando. El ‘Nunca más’ no pasa de ser una frase retórica”. Eso en el marco de “una ineficacia realmente intolerable” del Poder Judicial para procesar 300 denuncias de abuso sexual, ocho mil casos de lesionados, más de 400 casos de trauma ocular y más de dos mil querellas por violaciones a los derechos humanos en el marco de la revuelta ciudadana de 2019. La congresista dijo en entrevista que desde la derecha negaron los crímenes de la dictadura y “hoy los vuelven a negar o a relativizar respecto al 2019”. Expresó que ocultar y relativizar las vulneraciones a derechos civiles y humanos e imponer el relato de la violencia, “tiene un objetivo: trastocar profundamente los valores de la sociedad chilena”. Enfatizó que en este marco, “Carabineros de Chile, siguen adoctrinados en lo que se llama la doctrina del enemigo interno”.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 10/2022. El dirigente de Renovación Nacional, Mario Desbordes, declaró que el Presidente de la República expresó una “mentira” cuando dijo que durante la revuelta social hubo abusos sexuales de parte de agentes del Estado. Y un grupo de diputadas de la UDI afirmaron que eso nunca existió.

Todo eso es un agravio más de esa gente en contra del Presidente de la República y una vez más mienten, porque efectivamente hubo al menos 300 denuncias de violencia sexual a partir de la revuelta popular del 18 de octubre de 2019 y una sola condena. ¿Por qué? Porque una de las debilidades que tenemos como sociedad es precisamente la actuación del Ministerio Público cuando se trata de causas que investiga en relación a violaciones a derechos humanos.

El Ministerio Público bajo la dirección de Jorge Abbott, fue cuestionado en un informe del Centro de Justicia para las Américas que depende de la OEA (Organización de Estados Americanos) donde se señaló que el Ministerio Público chileno, en cuanto a violaciones a los derechos humanos, no cumplió con ninguno de los estándares internacionales que se le exige al rol de una Fiscalía, que significa, entre otras cosas, investigar, actuar de oficio, actuar en forma diligente. Nada de eso ocurrió. Por tanto, lo que tenemos respecto a las 300 causas de violencia sexual, y las causas por lesiones y traumas oculares, es un porcentaje mínimo de agentes del Estado procesados y condenados.

En esa medida, las diputadas de la UDI, legisladores del ultraderechista Partido Republicano y otros personeros, dicen que si no hay condenas, las violaciones a los derechos humanos y los abusos sexuales no existieron.

Es el típico negacionismo de este sector. Dijeron los mismo cuando se referían a los crímenes de exterminio de la dictadura, que no existían y no había responsabilidad de nadie mientras no hubiera condena o sentencia ejecutoriada.

Para ser precisos. A partir del 18 de octubre, a Chile llegaron cinco importantes organismos internacionales de protección a los derechos humanos. El Alto Comisionado de Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Human Rights Watch, Amnistía Internacional, junto al trabajo e informes del INDH (Instituto Nacional de Derechos Humanos). Todos esos organismos, de primer nivel, hicieron visitas in situ y recopilaron antecedentes, y emitieron cada uno de ellos, unas 20 recomendaciones, que apuntaban en primer lugar a la necesidad de una reforma profunda y estructural de Carabineros, y al monitoreo de cada una de sus actividades. Se pidió que se tomaran todas las medidas para terminar en forma inmediata con el uso desproporcionado de la fuerza por parte de Carabineros, que usaba armas letales, que lanzaba perdigones y bombas lacrimógenas a la parte superior del cuerpo de los manifestantes, a los rostros, dejando más de 400 traumatismos oculares graves, excediendo esa cantidad de casos los de conflictos bélicos en el mundo. Todas las instituciones que te menciono, y específicamente Amnistía Internacional,  indicaron que lo que se pretendía por parte de Carabineros y del Ejército desplegados en ese momento, era dañar, actuar con la intención de dañar y castigar a la población que se manifestaba y desincentivar la protesta social.

Eso tiene que ver con algo central que no podemos dejar de mencionar y es que Carabineros de Chile, como no ha sido reformado de manera estructural como lo pidieron todos los organismos internacionales, siguen adoctrinados en lo que se llama la doctrina del enemigo interno, lo que significa que los manifestantes, son vistos como enemigos y a los enemigos se les puede hacer cualquier cosa.

Entonces, te diría que otras de las falacias que se han dicho por parte de la derecha y otros sectores, es que en Chile no hubo violaciones sistemáticas a los derechos humanos, lo que es falso. En Chile hubo violaciones graves, violaciones generalizadas y violaciones sistemáticas de derechos fundamentales de las personas. Lo de violaciones sistemáticas está claramente establecido incluso por nuestra legislación interna.

Llama la atención que en la gran mayoría de los balances que se hicieron estos días en medios tradicionales y en ámbitos políticos, se enfatizó la destrucción de supermercados y comercios, las barricadas, el incendio de estaciones del Metro, la destrucción de espacios públicos, el vandalismo contra cosas materiales, contra estructuras, pero prácticamente no hubo reportajes, notas y vocerías sobre las 440 personas con trauma ocular, los miles de heridos, la treintena de muertos, las golpizas que costaron la vida a dos trabajadores, en fin. ¿A qué atribuyes ese relato que se impuso?

Pero mira, ese relato es el de la hegemonía mediática, de la derecha y otros sectores interesados, que responde a objetivos precisos y que hoy se hace en función de desestabilizar al Gobierno del Presidente Gabriel Boric, evidentemente. Los medios, sobre todo esos escritos, página tras página colocan ese relato de violencia, de la destrucción, no hablan de violaciones a los derechos humanos e incentivan esta campaña de desestabilización del Gobierno. En eso tuvo que ver la persecución a funcionarios públicos de confianza del Presidente, insistiendo y machacando lo de ciertos tuit que se emitieron, como si algunos de esos tuit hubiera dejado ciego a alguien, o haya lesionado de por vida a alguien como el trabajador Mario Acuña, o haya asesinado a alguien como el caso de Álex Núñez en Maipú. Y dale y dale con los tuit, con un condicionamiento permanente.

¿Se estaría apuntando intencionadamente a omitir, a ocultar las violaciones a los derechos humanos del 2019?

Por supuesto, si esta gente de la derecha son los herederos de quienes propiciaron las políticas de exterminio durante la dictadura. Así como negaron los crímenes de esa época, hoy los vuelven a negar o a relativizar respecto al 2019. Siguen en una actitud contumaz de negar las violaciones a los derechos humanos y la violencia sexual ejercida por agentes del Estado. Negar una y otra vez, es el relato que pretenden instalar en todos los espacios políticos y sociales, y en algunos les resulta. Pretenden instalarlo en el Congreso, en los medios masivos, entre algunos partidos políticos. Eso tiene un objetivo: trastocar profundamente los valores de la sociedad chilena. Y coincide con los objetivos de la ultraderecha global. Hoy no están en condiciones de ir a golpear la puerta a los cuarteles militares para dar un golpe de Estado o hacer asonadas militares, hoy utilizan la hegemonía mediática, la instalación de un relato de violencia, el desconocimiento de vulneraciones de derechos.

¿Existe la posibilidad de que en los casos de las 300 denuncias de abuso sexual, las más de dos mil querellas por violación a los derechos humanos, los 440 casos de trauma ocular, finalmente no haya procesados ni condenados, que todo quede en nada en cuanto a investigación y trabajo del Poder Judicial? ¿Hay que dar por perdida la posibilidad de justicia?

Las denuncias por lesiones son más de ocho mil. Lesiones de distinto tipo ocasionadas por los Carabineros y en algunos casos por militares. Son ocho mil. De eso tenemos el 0,1 por ciento con algún agente del Estado formalizado. Entonces hay una tendencia que no sé cómo se va a revertir, una tendencia del Ministerio Público de una ineficacia realmente intolerable, y una demora en la investigación por parte del Poder Judicial, que hace que la famosa garantía de no repetición de violaciones a los derechos humanos a que está obligado el Estado de Chile, por ser una sociedad traumada por crímenes de exterminio, no se está cumpliendo, la garantía de no repetición el Estado no la está proporcionando. El “Nunca más” no pasa de ser una frase retórica. En eso hay responsabilidad de todos los poderes del Estado, porque es el Estado en su conjunto el que les debe asegurar a las y los ciudadanos la no repetición, cuestión que no hace.

¿O sea que a la deuda en derechos humanos durante la dictadura, se agregaría una deuda en derechos humanos a partir de la revuelta ciudadana de 2019?

Así es, hay una deuda. Y no se está garantizando que las violaciones a los derechos humanos no se van a repetir, no se está garantizando la no repetición, el que los agentes del Estado no van a repetir esas violaciones. El número de muertos, lesionados y de personas con trauma ocular a partir del 18 de octubre, es inmenso y no hay respuestas de justicia.

 

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