Sólo algunos de los sugerentes episodios anticomunistas recientes

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Parlamentarios y dirigentes de los partidos de derecha, grupos como “Yo Apoyo a Carabineros”, Inteligencia de las FFAA y la PDI, editoriales de medios de prensa, protagonizaron en estas semanas afirmaciones y actitudes muy agresivas y sensibles contra dirigentes y militantes del Partido Comunista y de izquierda. ¿Reviviendo escenarios como los de 1973?

Patricia Ryan. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 02/10/2022.  Veamos resumidamente algunos episodios recientes.

Un diputado de derecha afirmó que el Gobierno de Salvador Allende fue ilegal y que la actual administración de Gabriel Boric ama al comunismo, llamando a defender al país de esas posiciones.

Un ex presidente de la UDI estableció que el Partido Comunista está en el extremo del arco político y no tiene espacio para participar en el nuevo proceso constituyente.

Voceros de la extrema derecha difundieron que la izquierda está por abortos a los 8 o 9 meses de embarazo y por expropiar casas y fondos previsionales.

Un vicealmirante de la Armada se sumó a una colecta para ayudar a presos de Punta Peuco condenados por crímenes de lesa humanidad y aseveró que ellos cumplieron con su deber al torturar, ejecutar y desaparecer a militantes comunistas y de izquierda.

Editoriales y notas de los diarios conservadores instalan que el PC y colectividades del Frente Amplio son de “extrema izquierda”, al margen del razonable centro político donde sí ubican a la UDI.

Se supo por distintas vías de las rápidas y agresivas presiones de senadores, diputados y dirigentes de los partidos políticos de derecha y ultraderecha para evitar que un militante comunista asumiera en la Subsecretaría de Interior.

El hackeo de correos electrónicos del Estado Mayor Conjunto, desnudó que las entidades de las Fuerzas Armadas y la PDI realizan espionaje y seguimiento a dirigentes y militantes comunistas y de movimientos sociales.

Van varias marchas, muchas de ellas organizadas por el grupo YAAC (Yo Apoyo a Carabineros), donde se defiende y reivindica la acción de Carabineros procesados por violaciones a los derechos humanos, abusos sexuales y causar traumas oculares. Manifestaciones donde se apoya al ex Capitán de Carabineros, Patricio Maturana, quien dejó ciega a la trabajadora y actual senadora, Fabiola Campillai y al ex carabinero, Claudio Crespo, procesado por los disparos de proyectiles que dejaron ciego el estudiante Gustavo Gatica. En estas actividades de justifica y defiende el accionar represivo de la policía uniformada y se ven y escuchan posturas anticomunistas y en contra de las protestas sociales.

Son algunos de muchos episodios que revelan que en el país se mantiene una actitud y una acción de odio, intolerancia, hostilidad y persecución de la derecha hacia chilenas y chilenos de izquierda, particularmente comunistas.

A eso se suma la insistencia represiva, persecutoria y amedrentadora de las FFAA, Carabineros y PDI contra la población identificada con la izquierda, y que participa de la protesta social.

Es un libreto escrito hace décadas en base a mentiras, invenciones, estigmatizaciones, odio, intolerancia y fanatismo, y que puede generar cuadros de alta peligrosidad como el ocurrido a partir de septiembre de 1973, con miles de torturados, ejecutados y desaparecidos.

Hay una tesis destinada a endemoniar y deshumanizar a las y los comunistas y gente de izquierda, merecedores entonces de crueles castigos y la violación de derechos humanos.

Esto puede parecer exagerado, pero experiencias anteriores indican que minimizar, ridiculizar y relativizar palabras, declaraciones, acusaciones, marchas, falacias y manifestaciones de carácter anticomunista, agresivas, estigmatizadoras, llega a tener negativas consecuencias.

En un contexto de debates intensos y fundamentales en el país, como una nueva Constitución y reformas profundas, se vuelven a aparecer actitudes y declaraciones anticomunistas, contra representantes de izquierda y en contra de organizaciones sociales y populares, en una línea de sacar a esos sectores del escenario político, desacreditarlos, deslegitimarlos, marginarlos, e inclusive señalarlos como ciudadanas y ciudadanos que no merecen tener derechos civiles.

 

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