“El próximo Parlamento tiene que ser reflejo de ese Chile que cambió”

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Lorena Pizarro, candidata a diputada por el Distrito 13 indicó que el Congreso que será elegido el 21 de noviembre “debe hacerse cargo de las transformaciones que va a presentar esta nueva Constitución”. La también presidenta de la AFDD dijo que en la instancia legislativa deberá ser central el tema de los derechos humanos y evitar la impunidad.

 Equipo “El Siglo”. Santiago. 08/11/2021. Lorena Pizarro Sierra, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) y candidata a diputada por el Distrito 13 en la zona sur de Santiago, (Pedro Aguirre Cerda, San Miguel, Lo Espejo, San Ramón, El Bosque y La Cisterna) conversó con ElSiglo.cl. sobre su postulación a la Cámara Baja, analizó los hechos políticos recientes y las violaciones a los derechos humanos en Chile.

¿Qué la motivó a este desafío de llegar a la Cámara de Diputadas y Diputados?

Creo que particularmente como pueblo -o pueblos- estamos viviendo un momento trascendental de conquistas y transformaciones, que por décadas han sido postergadas. La revuelta popular, y la demanda masiva de avanzar hacia una democracia verdadera, se materializó en un hecho clave: hoy tenemos una Convención Constitucional que está redactando una nueva Constitución; estamos terminando con la herencia del dictador y su régimen autoritario  cívico-militar, que ha aplastado las demandas populares y maltratado por más de 48 años a los pueblos que habitan nuestro territorio.

El próximo Parlamento debe hacerse cargo -entre otras cosas- de las transformaciones que va a presentar esta nueva Constitución. Este nuevo Parlamento debe ser uno que refleje en él la presencia del Chile verdadero, y no de esa élite política que se ha dedicado a legislar para una minoría político-económica, que nos ha arrebatado, incluso, el derecho a una vida digna. En este Parlamento tenemos que llevar la demanda del pueblo, y hacer las transformaciones que nos han sido arrebatadas.

Usted es una histórica luchadora por los derechos humanos en el país. ¿Piensa llevar con fuerza ese tema al Parlamento?

 El centro de la lucha del pueblo ha estado en la lucha por el respeto a los derechos humanos, que significa vivir una vida que nos permita desarrollar a plenitud nuestra única existencia en comunidad, con dignidad. Hablar de los derechos humanos es hablar de garantías de no repetición, y también del derecho a una vida digna. Sin duda, la presencia en el Parlamento de esta candidatura busca poner en el centro y en el debate que el respeto, la defensa y promoción de los derechos humanos, deben ser parte fundamental de cualquier país que se dice democrático y, por lo tanto, las nuevas leyes que se hagan en función de lo que va a hacer la Constitución, y todo lo que signifique avanzar en iniciativas legislativas, tienen que tener su centro allí: en el respeto, defensa y promoción de tales iniciativas.

La experiencia que hemos vuelto a vivir en cuanto a violación sistemática de los derechos humanos (a partir de la revuelta popular del 18 de octubre, pero también a partir de la década de los 90, de manera sostenida) es la militarización de Wallmapu y la agresión contra el pueblo mapuche, que ha ido en escalada y estalla con la ocupación de la Macrozona Sur, por el criminal Estado de Excepción Constitucional, decretado por el Presidente Piñera en una guerra imaginaria.

Debe poner en el centro la imperiosa urgencia de asegurar garantías de no repetición, y para eso tendremos que desarrollar diversas iniciativas legislativas, que se transformen en leyes que permitan a las personas que habitamos este territorio, asegurar primero una vida en dignidad y calidad, garantizando derechos tales como la educación, la salud, la vivienda. Y también trabajar para que la impunidad no sea la respuesta que garanticen a futuro -como lo hemos visto en la historia de nuestro país- de forma sistemática, la agresión de la derecha política y económica, quienes recurren a las Fuerzas Armadas y a las policías para detener el avance de los procesos liberadores de un pueblo que busca -ni más, ni menos- vivir finalmente en una verdadera democracia  cimentada en la justicia social, los derechos humanos, el respeto a la vida. Sin duda, una defensa férrea es lo que yo me propongo. Quiero agregar algo que me parece muy importante: la primera, es que van a estar en el centro de la demanda, verdad y justicia para los crímenes de la dictadura, pero también para los crímenes de hoy, la libertad de las y los presos políticos. Lo segundo: importante también es detener el avance de negacionistas, de ideologías como el fascismo, que agreden al pueblo y que son un peligro. La sola posibilidad de que se les permita articular y generar con su ideología la posibilidad, por ejemplo, cierta que hoy día tenemos de de que vuelva a gobernar una derecha tan extrema como la que representa José Antonio Kast, cuando el país no ha legislado en favor de la vida de los derechos humanos…nos enfrentamos a aberraciones como esta.

 ¿Dónde se sitúan los principales problemas y demandas en su Distrito 13?

 La zona sur de la Región Metropolitana, que comprende las comunas de Pedro Aguirre Cerda, San Miguel, La Cisterna, Lo Espejo, San Ramón y El Bosque, es sin duda una de las zonas más maltratadas y empobrecidas por este modelo económico, pese al gran nivel de conciencia social y de organización que hay. Uno vivencia recorriendo las comunas, cómo existe aún ese sentimiento de solidaridad, ese sentimiento de pertenencia a una comunidad, que debe luchar para avanzar en la solución de sus problemas.

En el recorrido de esta campaña, he observado un gran movimiento y una gran organización de pobladores y pobladoras, en función de la demanda por el derecho a la vivienda. El nivel de hacinamiento, la precariedad en las construcciones, sumado al difícil acceso a créditos y subsidios, ha significado que este drama con el paso de las décadas se haya agudizado, como yo también creo. Ocurre a nivel nacional, que al no ser la vivienda un derecho, sino el mercado el que dicta la capacidad de las familias para poder  adquirir una vivienda de acuerdo a sus rentas e ingresos, ahora en tiempos de pandemia e inflación, es un drama y una carencia vital que golpea directamente a las familias de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.

Además, otra de las necesidades fundamentales y prioritarias es el acceso a la salud, y salud de calidad. Al observar todas las carencias que presenta el Hospital Barros Luco, sin duda vemos que es un tema que afecta tremendamente a la comuna, organizada en comité de usuarios. En reuniones con los trabajadores y trabajadoras de este hospital, vemos que la inversión, y también la mala administración, generan enormes dificultades en la labor del servicio que proveen, donde además se han visto tremendamente exigidos como equipos de salud, más al calor de la pandemia que se ha reflejado de manera mucho, mucho más brutal.

Otro tema que está muy en el centro hoy día, tiene que ver con la construcción de la autopista en altura que va a atravesar la comuna de Pedro Aguirre Cerda y que finalmente va a dividirla en dos, trayendo consigo una serie de dificultades, primero: dividir la comuna, es segregar aún más, pero también implica el cómo afecta a la salud de quienes viven en torno a la creación de una autopista en altura. Aquí hay una demanda muy marcada de los pobladores y pobladoras, en relación a que esta construcción sea subterránea y que su material sea de hormigón.

Y por supuesto, la inestabilidad laboral y la mala condición en que están desarrollando su trabajo los trabajadores y trabajadoras. Me he reunido con trabajadores de ferias libres y persas, con trabajadores del retail, particularmente aquellos que tienen horas inhumanas de trabajo, jornadas laborales extensísimas, sobre todo en lo que respecta a las y los trabajadores de supermercados, por ejemplo.

Y también me he empapado de la realidad de las ollas comunes, ollas comunes que surgieron al calor de la pandemia, pero que algunas de ellas hoy día siguen funcionando por la necesidad que se ha visto una vez más en esta zona, en relación a la falta de trabajo, al hambre y las carencias que están sufriendo las familias de los trabajadores y trabajadoras.

 El próximo año debería plebiscitar la nueva Constitución, todo indica que habrá un Gobierno de transformaciones, seguramente habrá un movimiento social activo. ¿Qué papel le asigna al nuevo Parlamento?

 El nuevo Parlamento debe entenderse en un país que recupera la democracia, porque lo que observamos es que lo que vivíamos, era un periodo de pos dictadura donde se gobernaba. En esta democracia, entre comillas, significaba que en el caso de las y los parlamentarios sólo se daba en teoría, y se entiende el proceso democrático con el entregar el voto en la urna. Lo que aquí se ha puesto en el centro, es que la participación y la voz de las mayorías tienen que ser el reflejo de lo que hacemos o hagamos las autoridades electas. Por lo tanto, el próximo Parlamento -y si llego a estar en él- tiene que ser el reflejo de lo que uno representa. Una no debe ser una parlamentaria que vuelve cada cuatro años a pedir un voto, y que el resto del tiempo actúa de manera asistencialista, que de vez en cuando visita alguna organización, sin dar más contenido que la posibilidad de hacer un regalo o llevar una torta.

A mí me parece que el rol que tiene que jugar el próximo Parlamento popular y constituyente, es ser parte de este movimiento, de esta organización que ha dado la población al calor de la revuelta popular, de las distintas formas que demandan y que sientan que la autoridad electa le representa en el Parlamento. No me imagino que, al calor de una nueva Constitución, que debe de refrendar este Parlamento con leyes, no exista una participación activa de las vecinas y vecinos de este Distrito 13, donde plasmen estas demandas en leyes. Si bien las legislaciones son a nivel nacional, no tengo la menor duda que, salvo características particulares, las mismas necesidades de salud, de trabajo, de educación, de áreas verdes, de seguridad, lo tiene el vecino y vecina del Distrito 14, como el de Arica y Parinacota, con particularidades que deberán ser consideradas.

El próximo Parlamento también tiene que ser el reflejo de ese Chile que cambió. Ya no debe ser el Parlamento que representa a la élite política, que cree que se gobierna desde un edificio con cuatro paredes que lo rodean. Las demandas de la gente del Distrito 13 deben estar plasmadas también, y su voz debe ser escuchada en el Parlamento como forma de un país que construya de verdad una democracia participativa, donde es fundamental escuchar la voz de las mayorías.

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