En la tarde del 04 de junio de ese año, en Iquique, Barros Arana N°6 Sede de la Federación Obrera de Chile, se reunían 25 personas entre un bullicioso murmullo de obreros, talabarteros, cocheros, comerciantes, sastres, imprenteros, obreros del salitre, eran la mayoría de raigambre proletaria y algunos de la pequeña burguesía, pero los unían los mismos objetivos.

Patricio Barra. 03/06/2021. El año 1912 tiene para la familia mucha significación.

En la tarde del 04 de junio de ese año, en Iquique, Barros Arana N°6 Sede de la Federación Obrera de Chile, se reunían 25 personas entre un bullicioso murmullo de obreros, talabarteros, cocheros, comerciantes, sastres, imprenteros, obreros del salitre, eran la mayoría de raigambre proletaria y algunos de la pequeña burguesía, pero los unían los mismos objetivos. Se distinguían también entre todos los obligados sombreros y el humo de los cigarrillos de los varones, algunas mujeres que querían estar presentes.

Esta era una reunión que citaba el líder Luis Emilio Recabarren para manifestar su desacuerdo con las formas que estaba tomando el Partido Demócrata del cual la mayoría era parte y ya no estaban conformes.

Entre sus más cercanos colaboradores estaba Salvador Barra Wöll, y se plantearon la fundación de un partido realmente revolucionario, el Partido Obrero Socialista, que interpretara fielmente los intereses de la clase obrera. Recabarren ensalzó la necesidad de salir de los demócratas, que se estaban aliando con un gobierno de los ricos y dueños del país y en contra de los obreros.

Salvador tenía 24 años y después de aceptada la propuesta, salieron todos a vocear la buena noticia gritando y cantando por las calles de Iquique, alumbrada tímidamente por lucecillas de los faroles de gas.

Clarita como siempre estaba esperándolo, en la casa de 21 de Mayo N°94, ella tenía cinco meses de embarazo y esperaba a Carlos, que sería el tercero de sus hijos y que nacería el 11 de Octubre de ese año.

Mientras tanto Clarita preparaba la comida, trataba a la vez de hacer dormir a Pedrito de casi 6 años el que inquietamente jugaba con Salvador que apenas balbuceaba y recién comenzaba a caminar cumpliendo un añito, era para ella un día muy azaroso.

La vida en Iquique era muy inquieta, Salvador padre trabajaba como dependiente de la Mercería “El Candado” y oficiaba de periodista, profesión que en esos años todavía no existía formalmente, ayudando en las publicaciones para los obreros a Luis Emilio Recabarren, lo que los llevó a crear luego el diario “El Despertar de los Trabajadores”, el principal diario obrero de las salitreras.

La situación estaba cada día más caldeada y salían constantemente a recorrer las salitreras y a los meetings con los sindicatos…

(En recuerdo de ellos cuando se cumplen 109 años).

 

Por El Siglo

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