En su última Cuenta Pública, Sebastián Piñera distorsionó la realidad, se adjudicó proyectos como propios, descolocó a su sector político, e intentó instalar un marco positivo de sus últimos nueve meses. A pesar de que el 90% de la población no lo aprueba y de los cuestionamientos en varios ámbitos, hizo una valoración positiva de su gestión, en este caso, en un autoengaño. Omitió profundizar en las graves y extendidas violaciones a los derechos humanos y se fue contra los jóvenes detenidos en la revuelta social.

Equipo “El Siglo”. Santiago, Valparaíso. 01/06/2021. El engaño se podrá establecer como el legado de la administración de Sebastián Piñera.

Su Cuenta Pública de este día, para muchos por suerte la última de su mandato, dio cuenta de al menos dos distorsiones que le bajan la estatura de estadista, si la tuvo.

Se apropió de una demanda de hace años del mundo de la diversidad sexual y del feminismo, del mundo de las transformaciones, y anunció que promoverá el proyecto de matrimonio igualitario. Nunca eso estuvo en la agenda de su sector político/ideológico, de la agenda de su gobierno y de hecho, durante años los partidos y legisladores que respaldan a Piñera, han estado en contra, salvo pocas excepciones. De hecho, conocido el anuncio, los representantes de su sector se le fueron encima, dijeron que eso no fue consultado ni colegiado, y el mandatario abrió otro flanco en su propio sector. En redes sociales hubo comentarios de que el matrimonio igualitario es una iniciativa que firmó la ex presidenta Michelle Bachelet y que estaba congelada por la derecha. Ahora Piñera le puso suma urgencia.

También se apropió de tomar la iniciativa para una nueva Constitución, cuando al inicio de su gestión, incluso a través de su ex ministro del Interior, Andrés Chadwick, dijo no estaba en los objetivos caminar hacia una nueva Carta Fundamental y quisieron abortar el proceso constituyente iniciado por el gobierno de la Nueva Mayoría. La frase del engaño en la Cuenta Pública fue: “…para abordar la crisis política propusimos y promovimos un Acuerdo por la Paz, la Justicia Social y una Nueva Constitución”.

Sebastián Piñera recorrió de nueva cuenta el camino del engaño, estableciendo que los jóvenes detenidos por participar en movilizaciones sociales durante 2019 no son presos políticos, sino autores de delitos, criminalizándolos a todas y todos. Para el Presidente, alguien detenido en una protesta política, en contra de su gobierno, en contra del modelo imperante, no es un preso político, es un delincuente. Pero además, en el engaño hubo omisión, porque muchos de esos jóvenes están en prisión preventiva y se les niega el debido proceso.

La Cuenta Pública se vivió en medio de un clima enrarecido, como suele ser con este gobierno. A las 15:00 horas, con medidas sanitarias de aforo pero sin mucha claridad del porqué de los que estuvieron en el salón plenario del Congreso, una Secretaría de Comunicaciones distribuyendo una pauta exitista de la gestión gubernamental, los medios proclives a La Moneda resaltando “lo positivo”, como el matrimonio igualitario, y numeroso grupo de parlamentarias y parlamentarios sin conectarse telemáticamente en repudio a las políticas de Piñera. Las diputadas comunistas Camila Vallejo y Marisela Santibáñez de conectaron con imágenes de exigencia de libertad a los presos políticos de la revuelta. Horas antes, el mandatario se sacó la “foto oficial” en La Moneda con todo su gabinete, integrado por militantes de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Renovación Nacional (RN) y Evolución Política (Evópoli), principalmente.

A pesar de que el 90% de la población no lo aprueba y de los cuestionamientos en varios ámbitos, hizo una valoración positiva de su gestión, en este caso, en un autoengaño. En definitiva quiso sacar un saldo positivo de su gestión gubernamental, en lo que fue la omisión de malas cifras en cuanto a la pandemia, la crisis social, los graves problemas en el sector empleo y no anunciar nada respecto a terminar con la secuencia de irregularidades y actos represivos de la policía.

Lo que quiere relevar el gobierno

Alrededor de las 14:00 horas comenzaron a circular unas minutas, al menos una elaborada por la Secretaría de Comunicaciones de La Moneda (Secom), y otras elaboradas en la oficina presidencial del Segundo Piso, apuntando a lo que el gobierno quiere relevar respecto a esta Cuenta del Presidente Piñera. Todo en un tono triunfalista y optimista, prácticamente sin asumir las realidades y los números negativos de millones de chilenas y chilenos.

Se apuntó que para las nueve meses que quedan se esperan situaciones como superación de la pandemia del Covid-19, apoyar a las familias chilenas y las Pymes, recuperar el empleo, fortalecer el orden público, garantizar los procesos electoral que vienen, cuidar la democracia y el diálogo, pelear contra el populismo y la demagogia.

Desde La Moneda se llamó a instalar que se debe priorizar por la amistad cívica, la confianza, la buena voluntad, evitar la intolerancia y dejar de lado la política de las trincheras.

Todo aquello tiene un tono engañador si se considera que los anuncios de gastos y medidas no dan para abordar los problemas sociales señalados y si se ve que para el gobierno y para Piñera quienes están en posiciones de aumento de recaudación fiscal, mayor gasto social, elevación real del salario mínimo, impuesto a los súper ricos, reforma tributaria profunda, son populistas y de trinchera.

Quedaron muchas dudas respecto a la eficacia de las asignaciones presupuestales y los tiempos que quedan para implementar algunos proyectos.

Reacciones

Daniel Jadue, candidato presidencial del Partido Comunista: SP “no sale de su burbuja y anuncia lo que jamás cumplirá. Nunca vi una cuenta pública tan pobre y alejada de los dolores de la ciudadanía. Sin duda en la próxima estaremos contándole al país el avance de la inmobiliaria, farmacia y óptica popular”.

Gabriel Boric, candidato presidencial del Frente Amplio: “Hay miles de chilenos que partieron producto de un mal manejo de la pandemia, hay empleos perdidos y, por cierto, violaciones gravísimas a los derechos humanos, con traumas que son irrecuperables y, por lo tanto, el legado de este gobierno son más los dolores que los aciertos”.

Paula Narváez, aspirante presidencial del Partido Socialista: “El Gobierno del Presidente Piñera no cumplió las promesas de los tiempos mejores y su legado es la desconexión total con la realidad. Su última cuenta pública no muestra avances ni transformaciones que le den dignidad a las familias…Esta cuenta pública da cierre al peor gobierno desde el retorno a la democracia”.

Yasna Provoste, presidenta del Senado: “El Presidente más allá de pedir perdón a las familias por el mal manejo que se ha hecho de la pandemia y de las ayudas sociales, no dijo y no hizo ningún aporte respecto de cómo se mejoran las ayudas a la ciudadana…Una vez más lo que hace el Gobierno del Presidente Piñera es no entender el país al que le ha tocado gobernar. No hay ayudas sustantivas para las familias que hoy día están enfrentando situaciones que son tan complejas desde el punto de vista social y sanitario. No hay medidas para el resto de las regiones de nuestro país, y más allá de haber cambiado la hora de esta cuenta pública, lo que no cambia es el desconocimiento y la falta de ayudas a las familias en nuestro país”.

Marisela Santibañez, diputada del Partido Comunista: “Desde un principio no esperábamos nada de esta cuenta pública del Presidente de la República y es por eso que decidimos que no asistiera nuestro jefe de bancada y solo hacer un seguimiento vía telemática como un acto de rechazo a un Gobierno que por su negligencia ha fracasado en el control de esta pandemia y que por su mezquindad abandonó y dejó a su suerte a los y las ciudadanas durante la crisis económica y aún así, no dejan de sorprender las delirantes declaraciones del Presidente que intenta apropiarse del plebiscito y el proceso constitucional cuando fue este mismo Gobierno el que le declaró la guerra a su pueblo, que violó los derechos humanos y que provocó cientos de traumas oculares de quienes se manifestaban a favor de una nueva constitución por lo que resulta hipócrita comprometer a esta altura una ayuda a las víctimas de la violencia policial, esto, luego de años sin justicia ni reparación para las víctimas del Estado como Fabiola Campillay…Como iluminado propone impulsar el matrimonio igualitario, olvidando que iniciativas de este tipo existen desde hace años en el Congreso y es su sector el que pone trabas para avanzar en este tipo de legislaciones…Resulta lamentable para nosotros y nosotras tener un Presidente que en su última cuenta pública siga negando la existencia de presos y presas políticas en Chile y que rechace de plano el indulto general a los presos de la revuelta cuando existen miles de jóvenes que siguen en prisión preventiva sin que hayan pruebas para condenarlos , mientras tanto las denuncias contra los funcionarios de carabineros y fuerzas armadas tienen un nulo avance en la justicia”.

El senador de Revolución Democrática, Juan Ignacio Latorre: “Los legados del Gobierno de  Piñera después de escuchar su última cuenta pública, tienen que ver con la defensa irrestricta al modelo neoliberal. El modelo no se toca con Piñera. Los súper ricos incrementan su patrimonio mientras la mayoría del pueblo de Chile se empobrece. Las y los trabajadores están pagando el costo de la crisis. La gestión de la pandemia puso a la economía por sobre el cuidado de la salud y la protección social de las familias y la población. El gobierno de Piñera llega tarde y mal…Y en la más grave crisis a las violaciones de los derechos humanos cometidas en democracia, Chile está más cerca de la impunidad que de la verdad y la justicia. No hay una reparación efectiva a las violaciones a los derechos humanos, y no hay tampoco garantías de no repetición”.

 

Por El Siglo

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