El presidente del PC abordó en entrevista el episodio del fracaso de primaria conjunta. Indicó que el PPD “no fue vetado, sencillamente no era el acuerdo”. Sostuvo que, ante planteamiento de sumar al acuerdo tema de la lista parlamentaria, “tampoco era posible aceptar esa condicionante”. No quiso entrar a descalificaciones o “faltas de respeto” y advirtió que “en la segunda vuelta, gane en la primera vuelta Narváez, o Boric, o Jadue, seguramente será necesario conversar”. Frente a la primaria en que van Daniel Jadue y Gabriel Boric, el timonel comunista planteó que “lo principal es poner en movimiento toda la fuerza política, social y electoral que ganamos el 15 y 16 de mayo”.

Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 20/05/2021. Sereno se le veía al presidente del Partido Comunista (PC), Guillermo Teillier, en el momento de comenzar una entrevista en torno de un tema que tiene a muchos intranquilos y enojados. No es menor lo que ocurrió este miércoles con el fracaso de primarias donde irían las candidaturas presidenciales del PC, el Frente Amplio (FA) y el Partido Socialista (PS). El timonel dijo que no quería entrar en “faltas de respeto”, aclaró ciertas cosas como los apoyos mutuos en elecciones pasadas, y planteó que no se ha construido “un muro” en el vínculo con los socialistas y que en el futuro probablemente haya que conversar. Y entregó su versión de lo ocurrido.

La primera pregunta es la evidente. ¿Realmente el Partido Comunista y específicamente Daniel Jadue, vetaron al PPD y a Nuevo Trato? ¿Qué pasó si ya tenían acordada la primaria incluido el Partido Socialista?

No fue vetado, sencillamente no era el acuerdo. El acuerdo era el ingreso del PS con su candidata a primarias. No con el PPD ni otros partidos. El PS llegó a última hora a exigir inclusión del PPD aduciendo que Heraldo Muñoz se bajó y le entregó apoyo a Paula Narváez. Nos dijeron, si en un minuto no nos responden afirmativamente nos vamos, creo que con algo de prepotencia. Eso no era posible, les pedimos esperaran. No había acuerdo en el conglomerado. Pero ellos se fueron casi de inmediato y antes de terminar nuestra reunión ya Paula Narváez había deshauciado el posible acuerdo. Nosotros no teníamos problema si el PPD le entregaba su apoyo a Narváez, incluso si lo hacían el PR y la DC. Pero no como firmantes del acuerdo. Hacía una semana que el PPD había anunciado la imposibilidad de ir a una primaria con nosotros y nadie del PPD se acercó a conversar otra posibilidad. Era como si entraran por la ventana.

¿Es cierto que desde el PPD y otros partidos quisieron meter el tema de elección parlamentaria para suscribir la primaria?

El PS lo ponía como condición, lista única. Tampoco era posible aceptar esa condicionante. En otras presidenciales fuimos con dos listas. No nos cerramos a discutir lista única, pero no era el momento, pues estábamos firmando un acuerdo político y no repartición de cargos.

Desde el punto de prensa en que avisó que no iría a la primaria con el PC y el Frente Amplio, Paula Narváez estaba muy enojada y después se ha visto a un Álvaro Elizalde harto agresivo. Que ustedes no son de confianza, que no dan gobernabilidad, que los engañaron, que a ellos hay que respetarlos, que son el partido de Salvador Allende. ¿Cómo se lo toma?

Nunca le hemos faltado el respeto. Podríamos hablar de las faltas de respeto, pero no viene al caso. Sobre lealtades, el PS sabe de nuestro comportamiento en gobiernos de Salvador Allende y Michel Bachelet. De una alta lealtad. No fuimos nosotros los que tras la derrota de la Nueva Mayoría quebramos las relaciones, nos dejaron fuera sin aviso. A pesar de ello y de lo ocurrido ayer, nos interesa tener una buena relación con el PS y también con su candidata. En la segunda vuelta, gane en la primera vuelta Narváez, o Boric, o Jadue, seguramente será necesario conversar.

En este tono de enojo, Paula Narváez aseguró que Daniel Jadue se asustó. Y que ella estaba recibiendo muchos apoyos. Se entiende que de directivas de partidos.

Si estaba tan segura de ganar por qué entonces no aceptó el acuerdo tal como estaba y pusieron un condicionante tan perentorio de última hora.

¿Se enteró y qué le pareció una lluvia de insultos, agresiones, descalificaciones de personeras y personeros socialistas al PC en redes sociales? Hasta dicen que gracias a ellos usted fue diputado y que Michelle Bachelet les hizo el favor de sacarlos de la exclusión.

La prepotencia nunca es buena consejera. Sólo recordar que Ricardo Lagos fue presidente con votos del PC. Y Michel Bachelet, en su primer mandato, con nuestro acuerdo de votar por ella en segunda vuelta, obtuvo la presidencia. Después de eso vino un pacto instrumetal, en que elegimos tres diputados, pero a cambio de casi toda nuetra votación a favor de candidaturas de la ex Concertación y su candidato presidencial en segunda vuelta el 2016. Además entramos a competir, y en mi caso con un diputado en ejercicio, y le gané.

Dado lo que había pasado el fin de semana, con un objetivo triunfo de fuerzas antineoliberales y de izquierda, con un candidato presidencial posicionado, pero además con diferencias políticas que se venían dando, ¿no fue un error entrar a esas negociaciones con el PS?

No. Una parte del FA y también (Gabriel) Boric estaban convencidos de ello. Nosotros llegamos hasta donde podíamos llegar en el acuerdo, en el convencimiento de que había fuerzas en el PS que están por avanzar hacia compromisos distintos a los de  la ex Concertación.

Boric dijo que podrá haber otro momento de encuentro con los socialistas. ¿Usted lo ve factible? ¿Podría darse para la elección parlamentaria?

Sí, nadie ha puesto una lápida o construido un muro.

Como sea, ya se inscribió la primaria del Apruebo Dignidad. ¿Cuál es su valoración de eso?

Una gran valoración, la veo como una victoria popular, impulsada por los nuevos vientos de justicia social que corren en Chile y no por acuerdos meramente cupulares.

Ahora vendrá la campaña para que gane Daniel Jadue  y sea el candidato presidencial de este sector. ¿Cómo están viendo el carácter de esa campaña?

Lo principal es poner en movimiento toda la fuerza política, social y electoral que ganamos el 15 y 16 de mayo, afianzarla como una campaña del pueblo, participativa, transversal y de la mayor apertura hacia el movimiento social y también el político consecuente con las demandas de nuestro pueblo.

 

 

Por El Siglo

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