La discusión de un aplazamiento. Covid-19: La persistencia de un mal escenario. Beneficios sociales: Proyectos en agenda.

Equipo “El Siglo”. 27/03/2021. La discusión de un aplazamiento

La posibilidad del aplazamiento de las elecciones del 10-11/A se convirtió en la amalgama perfecta entre crisis sanitaria y debate político. Un criterio preponderante, en todo caso, es que si sigue el crecimiento en la ola de contagios (varios días con más de 7 mil diarios y predicciones de que en abril podría haber 8 mil diarios), la condición sanitaria impondrá un cambio de fecha, también con un factor de incertidumbre.

Varios actores del ámbito de la Salud y la medicina, del legislativo, de los partidos políticos, candidatas y candidatos presidenciales, y analistas, se inclinan por la postergación de los comicios, con una mirada negativa de lo que está ocurriendo con la pandemia. Otros actores apuntan a que con las medidas sanitarias comprometidas, la orientación a las y los ciudadanos, y la información existente, es factible efectuar el proceso electoral, además de que su aplazamiento traería muchas complicaciones, sin tener la certeza de que las condiciones de la pandemia realmente mejoren.

No hay que soslayar los cuestionamientos al gobierno y en particular al Ministerio de Salud por haber llegado a este escenario, con decisiones erróneas y poco precisas, como los permisos de vacaciones, haber recurrido antes a las cuarentenas, relajamiento en confinamientos y movilidad, y aperturas que ahora se consideran apresuradas. Esos elementos, junto al factor de nuevas características del virus, apuntan como causa de una situación que tiene en vilo a las elecciones de abril.

El martes próximo se reunirán comisiones del Parlamento con la participación del Ministerio Secretario General de la Presidencia, la presidenta del Colegio Médico, el Ministro de Salud y el director del Servel, y se supone que de allí podría salir una decisión.

Todo esto, innegablemente distorsiona mucho el proceso electoral y las campañas. Un costo alto sería un abstencionismo no deseado por amplios sectores políticos. De hecho, ya se alertó del beneficio que podrían tener las fuerzas de derecha si se aplazan los comicios, porque el tiempo les ayuda y cuentan con mayores recursos financieros para enfrentar una prolongación; por cierto, habrá que ver qué pasaría con las campañas y las franja electoral, si se alargan o se dejan hasta el plazo del 8 de abril.

Como sea, todo apunta a un redoblamiento de los esfuerzos y trabajos de las fuerzas y candidaturas antineoliberales, transformadoras y de izquierda, donde se aparece la creatividad y compromiso como elementos decisivos en estas semanas.

Covid-19: La persistencia de un mal escenario

Nadie discute que se abrió y prolongó un mal escenario respecto a la pandemia del Covid-19, pese a que el número de vacunados superó los seis millones de personas, un porcentaje ya con la segunda dosis aplicada. Más de 7 mil casos diarios de contagiados, colapso de camas críticas y atención en centros hospitalarios públicos y privados, condiciones difíciles en muchas regiones y problemas de efectividad respecto a movilidad y medidas de resguardo.

Lo peor es que este escenario tiende a prolongarse y varios expertos hablaron esta semana de que abril será un mes malo, con aumento de contagios, persistencia de crisis hospitalaria y compleja situación sanitaria. Chile, finalmente, se sumó a un cuadro negativo que se produce en Brasil, México, y países europeos. Autoridades mundiales de Salud pusieron como ejemplo a nuestro país en cuanto a que tener un buen índice de vacunación no garantiza que los contagios no aumenten.

Todo esto tiene un efecto negativo para la economía, el empleo, el comercio, las pequeñas y medianas empresas, la educación, la cultura, el deporte, la salud física y mental de la población. Sobre todo, le da continuidad a un cuadro negativo para millones de chilenas y chilenos con suspensión o eliminación de sueldos, despidos y cesantía, baja en los ingresos, problemas de subsistencia, afectaciones a la salud, inadecuadas condiciones para el estudio, sumado a factores como hacinamiento, pobreza, delincuencia, inseguridad, empelo informal e incertidumbre.

Un contexto que se extenderá al menos por dos meses más, con las críticas recurrentes al gobierno y el sector empresarial por deficiencia en los apoyos a la población e implementación de planes sociales de mayor envergadura y alcance.

Beneficios sociales: Proyectos en agenda

En medio de todo continúan sobre la mesa proyectos que podrían tender a paliar los efectos negativos de la pandemia en millones de familias y personas, aunque resulten insuficientes o no respuestas de fondo a los serios problemas que enfrenta la población.

En ello aparece como decisivo el tercer retiro del 10% desde las AFP que volvería a ser un mecanismo de ayuda a cientos de miles de familias, aunque sea a costo de sus dineros previsionales. Sin olvidar que ya hay ciudadanos que no tienen fondos que retirar o que son ínfimos.

Salieron algunos bonos y beneficios de parte del gobierno para sectores de la población, que podrían significar una ayuda eventual y parcial. Por eso en el Parlamento y desde sectores legislativos, sociales y sindicales se insiste en que esos apoyos sean más extensivos, menos engorrosos en sus accesos y más permanentes.

Las exigencias de apoyos a los adultos mayores, Pymes pequeñas y medianas, mujeres, jóvenes, sectores pobres de la población, tenderán a intensificarse y se espera que haya compromisos desde el mundo político y legislativo y que el gobierno se abra a posibilidades que hasta ahora aparecen cerradas.

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