Se pasó de 47 mil a 81 mil familias viviendo en esos asentamientos irregulares, muchas veces sin agua, luz, baños, alcantarillado y pavimentación. Hay casi mil campamentos en todo el territorio nacional, donde vive gente afectada por malas condiciones económicas y laborales. “El aumento explosivo de las familias viviendo en campamentos vuelve a poner de manifiesto la profunda desigualdad de nuestro país” indicó documento del Centro de Estudios Socioterritoriales (CES) de TECHO-Chile.  Desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo siguen prometiendo cierre de esos lugares, pero sin que se vea una política habitacional efectiva y con acciones represivas como la ocurrida en Renca hace unas semanas.

Santiago. 27/03/2021. Lo que está ocurriendo con el gran aumento de campamentos y gente viviendo en ellos a lo largo de todo el país, es parte del rostro de la pobreza y la vulnerabilidad que prevalece en Chile.

El Catastro Nacional de Campamentos elaborado por TECHO-Chile y Fundación Vivienda, reveló que este año se pasó de 47 mil familias viviendo en campamentos, a 81 mil 643 familias en esa condición, un aumento del 73%. Viviendo sin acceso a una casa, hacinadas, muchas veces sin agua ni baños, sin luz, sin alcantarillo o zonas pavimentadas.

Hace unos años el promedio de familias en esa situación era de 77 y ahora, el 2021, es de 139. Desde 2005 a la fecha, se pasó de 24 mil a 81 mil núcleos habitando en campamentos, en casi todas las regiones del territorio nacional.

El Centro de Estudios Socioterritoriales (CES) de TECHO-Chile, indicó a través de un estudio, que en Chile hay 969 campamentos, y de ellos, 77 se generaron entre 2019 y 2020. Es decir, en el país lejos de ir decreciendo la cantidad de esos asentamientos precarios, van aumentando. No solo un fracaso claro en las políticas públicas y privadas de vivienda, sino reflejo de las incapacidades dentro del modelo económico prevaleciente y de las políticas sociales de apoyo a los sectores pobres, a lo que se suman factores de aumento del desempleo y baja o corte de sueldos. Todo potenciado por un sistema que se ve sobrepasado en medio de la pandemia del coronavirus.

Precisamente en esa línea, el director ejecutivo de TECHO-Chile y Fundación Vivienda, Sebastián Bowen, explicó que dentro de las causas del inmenso aumento de gente viviendo en condiciones precarias radican en problemas económicos y laborales.

Esto demuestra la persistencia de un importante porcentaje de la población en situación de hacinamiento, de allegados, de arriendos irregulares, y sin seguridad habitacional.

En los campamentos desde este 2021 viven 57 mil 384 niñas y niños menores de 14 años. 93% de las familias que habitan esas zonas no tiene agua potable y “no cuentan con acceso regular a -al menos- uno de los servicios básicos (servicio sanitario, agua potable y/o energía eléctrica) y se encuentran en situación irregular de tenencia del terreno”, de acuerdo con el estudio de TECHO-Chile.

El organismo indicó que “el aumento explosivo de las familias viviendo en campamentos vuelve a poner de manifiesto la profunda desigualdad de nuestro país y la fragilidad de miles de familias ante eventos que puedan afectar sus condiciones económicas”.

Las regiones que concentran mayor número de campamentos son Valparaíso con un aumento de 110%,  Metropolitana con un crecimiento del 220%, La Araucanía un 315% y notables crecimientos de asentamientos irregulares en Arica y Parinacota.

Las palabras y promesas del Minvu

Desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo siguen prometiendo cierre de esos lugares, pero sin que se vea una política habitacional efectiva y con acciones represivas como la ocurrida en Renca hace unas semanas.

El ministro de Vivienda y Urbanismo, Felipe Ward, prometió, como se hizo desde este gobierno al inicio de su gestión, ir solucionando este tema cerrando campamentos. Pero a pesar de las cifras e intenciones oficiales, los campamentos aumentan.

El titular de la cartera declaró a la prensa que “estamos proponiendo una nueva política habitacional que sea capaz de entregar soluciones en mucho menos tiempo, y mejores soluciones, con mejor superficie, y viviendas emplazadas en los mejores suelos de Chile. Tenemos además un plan en funcionamiento, que es plan 100Más100, que nos permite gestionar soluciones habitacionales para 200 asentamientos precarios al año».

Además, aseguró que “comenzamos la gestión de cierre de 100 campamentos y entregaremos habitabilidad a otros 100. Desde el 2018 se han cerrado 231 campamentos y hemos entregado solución habitacional a más de 15 mil familias».

En la línea de las promesas, Felipe Ward declaró que se implementará “una nueva política habitacional, acortando plazos para entrega de soluciones definitivas, modernizando procesos de acceso a la vivienda, agilizando la gestión de suelo público comprando terrenos bien ubicados y fortaleciendo la política de arriendo”.

 

 

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