En estos momentos, casi todos los dirigentes profesionales del Partido a nivel municipal y provincial nacieron después del triunfo de la Revolución. El promedio de edad de todos los cuadros de la organización política hoy es de 42,5 años.

Granma. La Habana. 03/2021. En estos momentos, casi todos los dirigentes profesionales del Partido a nivel municipal y provincial nacieron después del triunfo de la Revolución. El promedio de edad de todos los cuadros de la organización política hoy es de 42,5 años.

La obra emancipadora de la Revolución cubana siempre ha contado, en todas sus etapas, con manos jóvenes para sostenerla y continuarla, atemperada a cada circunstancia histórica, pero sin apartarse un ápice de las esencias, de lo genuino y lo inquebrantable.

Fueron jóvenes, por solo citar un ejemplo, aquellos de la Generación del Centenario, quienes encendieron la llama de la Revolución triunfante de 1959. Ellos fueron los iniciadores, con Fidel al frente, de lo hecho en estos 62 años.

Por tanto, identificar, responsablemente, esas fuerzas continuadoras, ponerles rostro y nombre, o lo que es lo mismo, llevar adelante un proceso de renovación paulatina y ordenada de los cuadros, en especial del Partido Comunista de Cuba (PCC), ha recibido una atención permanente durante el proceso revolucionario, acrecentada luego de la celebración, en 2012, de la Primera Conferencia Nacional de la organización política.

Entre los objetivos aprobados en ese evento, y que fueron ratificados en el 7mo. cónclave partidista, figuró, justamente, el de renovar a los cuadros en sus cargos, tarea trascendente y, al mismo tiempo, natural.

Coherentemente, y como expresión exacta de lo sensible y estratégico del proceso, en los informes centrales presentados al 6to. y 7mo. Congresos, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido, alertó sobre los efectos negativos de la improvisación, así como de la falta de previsión y de sistematicidad. Insistió, además, en la necesidad de preparar compañeros capaces de proseguir la obra de la Revolución y de asumir los principales cargos de la nación.

La existencia, sin duda, de un potencial de mujeres y hombres, entre ellos jóvenes, con perspectivas de desarrollo y compromiso para cumplir diferentes tareas, ha permitido avanzar en ese empeño, en cuya concreción también ha sido determinante la capacidad del Partido para enfrentar y superar retos.

Pero labrar la continuidad sigue siendo un ejercicio de todos los días, asumido, pese a sus complejidades, desde la seguridad en el porvenir, pues, como expresó el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en su condición de Primer Secretario del Comité Central del PCC, durante la clausura del 5to. Congreso: “El Partido no puede darse el lujo de que un día falle su dirección, porque el precio es impagable”.

Que el seguimiento comience desde la base

El devenir de la Revolución cubana, y las complejas condiciones en que se desenvuelve, permiten avizorar, como ya se ha dicho en otras oportunidades, un escenario aún más complejo y retador para los próximos años.

No obstante, haber contado en esta etapa de tránsito con la presencia activa, conducción y ejemplo de lealtad y consagración de la generación histórica, ha allanado el camino.

La ratificación, durante el 7mo. Congreso, de límites de permanencia en los cargos por tiempos y edades, y el establecimiento de un vínculo laboral previo, de no menos de cinco años, como requisito para ser promovido a cuadro profesional del Partido, también sentaron las bases para garantizar el imprescindible rejuvenecimiento de la militancia en cargos decisivos.

Ha sido prioridad, además, que los promovidos se caractericen por su modestia, sencillez, humildad, compromiso, fidelidad a la Revolución, sin vestigios de elitismo, ambiciones, autosuficiencia ni vanaglorias.

Con estas premisas como brújula, la dirección del Partido lleva adelante una evaluación sistemática del proceso de renovación, que incluye recorridos por todas las provincias del país, intercambios con los primeros secretarios, análisis sobre las proyecciones de movimientos a realizar a corto y mediano plazos, así como la identificación de los compañeros que por sus cualidades y desempeño pueden ocupar responsabilidades superiores.

Los procedimientos de trabajo también conciben la celebración de encuentros con las direcciones nacionales de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y las organizaciones de masas, actividades que reciben un seguimiento constante.

El empleo de estos y otros mecanismos de control sistemáticos, así como la aplicación de las medidas de renovación aprobadas, han posibilitado avanzar en esta importante área y las estadísticas vienen a corroborarlo.

En estos momentos, casi todos los dirigentes profesionales del Partido a nivel municipal y provincial nacieron después del triunfo de la Revolución. Por tanto, el promedio de edad de todos los cuadros de la organización política, hoy de 42,5 años, manifiesta una tendencia decreciente. Con menos de 40 años existen 1 501.

Otra línea de trabajo ha sido la aplicación de la rotación selectiva de estos compañeros por diferentes responsabilidades partidistas, administrativas y gubernamentales, como complemento de su formación integral. A ello se suma que el 76,5 % de estos funcionarios poseen menos de cinco años en sus cargos, y con más de 10 solo el 6,9 %, concentrado en el nivel nacional.

La búsqueda de una composición por color de la piel, género y edades, en correspondencia con las características de la sociedad cubana actual, también resulta prioritario. En ese sentido, el 54,2 % de los cuadros del Partido son mujeres y el 47,7 % negros y mulatos. Además, existen 75 primeras secretarias de comités municipales y distritales, para el 42%.

Asimismo, se estableció que todos los compañeros promovidos reciben una preparación, al igual que cuando pasan a desempeñar responsabilidades superiores dentro de la organización.

Por consiguiente, quienes poseen potencialidades para ocupar los cargos principales cursan, como parte de su formación, diplomados o determinadas especialidades.

Actualmente, el 81% de los cuadros partidistas tienen nivel universitario, al tiempo que otros aprovechan las capacidades existentes, en las escuelas provinciales, de la carrera universitaria Licenciatura en Ciencias Sociales.

Otro aspecto de interés ha sido el aporte creciente de la UJC a la labor profesional en el Partido, lo que ha permitido la promoción de 470 compañeros en los últimos cinco años. De forma general, el 23,5 % de los cuadros profesionales provienen de la organización política juvenil y varios de ellos han transitado a responsabilidades superiores.

Que el 47, 6% de los funcionarios que han salido del Partido en estos últimos cinco años hayan pasado a cargos de dirección del Estado, el Gobierno y las organizaciones de masas en los diferentes niveles, constituye, igualmente, un resultado alentador.

En el tránsito de la generación histórica a otra, capaz de conducir los destinos del país, hay mucha responsabilidad y, a su vez, confianza, porque la continuidad echó raíz en todo lo conquistado desde 1868 y se sabe su salvaguarda.

El Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político, insistió este viernes en la pertinencia de evitar el esquematismo en el manejo de la política de cuadros, así como en el cuidado que es preciso tener, para que nadie ocupe una responsabilidad sin una trayectoria que demuestre sus capacidades, sin una etapa de tránsito que le haya servido como formación previa.

Al intercambiar con delegados de La Habana al 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, en la jornada de estudio y trabajo en comisiones para analizar los documentos del evento, el mandatario afirmó que no se puede dar lugar a la improvisación en la política de cuadros, y resaltó la necesidad de que cada directivo tenga un seguimiento coherente.

Política de Cuadros, crucial para el destino de la nación

En el debate, el general de división (r) Ramón Pardo Guerra argumentó que un cuadro se forma paulatinamente, y en ese proceso resulta imprescindible la capacitación; una conclusión que él mismo aprendió, gracias a la oportunidad, dijo, de haberse formado bajo el ejemplo del Che y de Camilo, y por haber tenido el privilegio de ver crecer a los nuevos dirigentes.

Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Comité Provincial del Partido en La Habana, aseveró que no vale desesperarse en la formación de los cuadros, que sobre sus cualidades debe prevalecer la preparación política, además de las habilidades en el ejercicio de la dirección y sus valores humanos. Subrayó, además, que la mejor manera de probarlos es con la asignación de tareas concretas.

Entre las observaciones acerca del trabajo político-ideológico, el general de división José Antonio Carrillo, presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, destacó que los jóvenes deben recibir un aprendizaje activo, que los involucre y haga partícipes, nunca limitarlos al rol de simples receptores.

Miguel Barnet, por su parte, valoró la importancia de fortalecer el Programa Nacional de Desarrollo de la Cultura, el fomento de la identidad, salvaguardar el patrimonio, y propiciar la vida literaria y artística. Insistió en no perder de vista los nuevos escenarios de la dinámica cultural, la capacidad para apreciar el arte, así como promover y potenciar el trabajo comunitario para satisfacer las necesidades espirituales y de recreación.

Pidió vigorizar la defensa de los valores de nuestro socialismo ante el impacto de la industria cultural hegemónica, la expansión de las tecnologías de la información y la comunicación, y las transformaciones socioeconómicas.

Sobre este punto, el general de brigada Jorge Luis Méndez de la Fe, jefe de la Dirección Política de las FAR, resaltó la necesidad de un marco jurídico a fin de contrarrestar los intentos subversivos para desmontar nuestra historia y sus símbolos.

El miembro del Secretariado del Comité Central, Víctor Gaute López, subrayó que en la batalla ideológica en el ciberespacio tenemos que ser más efectivos, incluso desde las instituciones. “Para lograrlo, la primera labor que hay que hacer es político-ideológica. Propongamos formas prácticas para organizarnos mejor y estructurar bien nuestra estrategia”.

El también jefe del Departamento Ideológico del Comité Central convocó a producir y gestionar más contenidos, pero con el reto de que prevalezca la calidad, a fin de proponernos pasar a una etapa cualitativamente superior.

En ese propósito, Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político, enfatizó en que las organizaciones logren visibilizarse y multipliquen la generación de contenidos, a partir de la articulación de relaciones más orgánicas, por ejemplo, entre Cultura, Educación, el ICRT…, de modo que nuestros mensajes prevalezcan por su calidad.

Tras dos días de fructíferos análisis e intercambios acerca de los documentos que regirán el debate de las comisiones de trabajo en el 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, también este viernes se reunieron, en sesiones plenarias, los delegados de las provincias de Villa Clara, Guantánamo, Artemisa y Cienfuegos, y los del municipio especial Isla de la Juventud, quienes realizaron aportes y valoraciones a los textos que serán sometidos a la consideración del cónclave partidista.

Proyectar el futuro de la nación, con la unidad como premisa

Durante la fecha, en la que también aconteció la segunda jornada de estudio en las provincias de Matanzas y La Habana, se ratificó el rol del Partido como garante de la unidad de nuestro pueblo.

La necesidad de fortalecer la labor del Partido en las actuales circunstancias fue reconocida por la primera secretaria del Partido en Villa Clara, Yudí Rodríguez Hernández, quien destacó la riqueza de los debates realizados, en los cuales se reafirmó que solo con una militancia comprometida con el presente y el futuro de la Patria, podrán cumplirse los objetivos trazados por la dirección del país.

Félix Duartes Ortega, primer secretario del Partido en la provincia de Cienfuegos, consideró que “pudimos brindar nuestras consideraciones, al adicionar, suprimir o sugerir nuevos elementos que pueden enriquecer los documentos”.

Anticipó que los mismos representarán una plataforma de trabajo para poder enfrentar los retos de la Revolución; al tiempo que darán nuevos niveles de responsabilidad al Partido, al Gobierno, a la UJC, a las organizaciones de masas y a nuestro pueblo en general.

A juicio del delegado Rafael Pérez Fernández, al frente de la organización política en la provincia de Guantánamo, “los debates fueron al detalle, sobre todo en aspectos que en la sociedad y la economía tenemos que transformar, sin dejar resquicio a ningún tipo de ambigüedades en lo que discutamos”.

La delegada Zunilda García Garcés, primera secretaria del Partido en el municipio especial Isla de la Juventud, destacó cómo en los análisis realizados se subrayó la resistencia del pueblo y sus líderes, lo que constituye una coraza para desafiar obstáculos y no renunciar al desarrollo sostenible al que aspira la nación cubana.

Por su parte, Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular, destacó, en Villa Clara, la necesidad de que cada uno de los documentos y preceptos que se aprueben por el Congreso del Partido estén en correspondencia con la letra y el espíritu de la Constitución de la República, lo cual les dará mayor fuerza ante el pueblo.

Sobre el papel de los militantes y los núcleos del Partido, se pronunció, en Villa Clara, Omar Ruiz Martín, miembro del Secretariado del Comité Central, quien criticó que haya lugares en los que el funcionamiento de la organización esté signado por la formalidad y la apatía, ante lo cual se impone buscar nuevos métodos de trabajo e incorporar a los mejores a la membresía.

Por un mejor país, con la inteligencia y el aporte de todos

“No se concibe que haya lugares donde no existan núcleos del Partido, cuando en la práctica uno observa que hay excelentes trabajadores, jóvenes capaces de cumplir los planes productivos, y gente humilde y comprometida con la Revolución”, señaló Ruiz Martín, quien añadió que, en esos casos, lo que falla es el trabajo político e ideológico con las personas.

En la provincia de Artemisa, el miembro del Buró Político del Partido, Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, llamó a priorizar el crecimiento a las filas en el sector no estatal de la economía, ocupado por un 35 % de jóvenes, lo que forma parte de la política de atención del Partido, la UJC, la CTC, entre otras organizaciones. «Debemos conducir mejor esta fuerza, en función de los intereses del país y los encadenamientos productivos con el resto de los actores de la economía», afirmó.

Joan Cabo Mijares, primer secretario de la organización política en el municipio de Artemisa, refirió que la continuidad histórica de la Revolución es palpable en el traspaso gradual de la dirección histórica a la nueva generación de cuadros y dirigentes, lo cual se expresa en muchos rostros bisoños que ocupan responsabilidades significativas.

Acerca del rol de la militancia en el enfrentamiento firme y enérgico a lo mal hecho, se pronunció, también en Artemisa, Olga Lidia Tapia Iglesias, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, quien dijo que esa plataforma económica, política e ideológica que ahora se discute, y que será analizada por el Congreso, contiene temas sobre los cuales el Partido debe desempeñar su papel rector.

Ana Teresa Igarza Martínez, directora general de la Oficina de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, abogó por mayor agilidad en la aprobación de normas jurídicas y procedimientos que estimulen el desarrollo de la inversión extranjera y las distintas formas de asociación económica, en aras del bienestar colectivo.

El director del periódico Juventud Rebelde y miembro del Consejo de Estado, Yoerky Sánchez Cuellar, se pronunció, en Villa Clara, por el perfeccionamiento de los mecanismos de comunicación como un componente esencial de la gestión del gobierno a todos los niveles. Sobre el rol de la ciencia en las actuales circunstancias, la delegada Liz Belkis Rosabal Ponce, directora del Laboratorio de Combustión de Cienfuegos, se refirió a la necesidad de acelerar el cumplimiento del programa aprobado hasta 2030 para el desarrollo de las fuentes renovables y el uso eficiente de la energía, para lo cual urge aprovechar las capacidades científicas creadas en el país.