Iniciativa del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz incluye un Estatuto de Transparencia, la Rendición de Cuentas, televisar los debates y la posibilidad Revocación de Constituyentes. Todo debería estar contenido en el Reglamento de la entidad que redactará la nueva Carta Magna, según el centro de estudios del Partido Comunista.

Equipo “El Siglo”. Santiago. 25/03/2021. El Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL) dio a conocer una propuesta de mecanismos a considerar dentro del funcionamiento de la Convención Constitucional (CC) para “garantizar la participación ciudadana” en la redacción de la nueva Carta Magna, así como la transparencia y probidad de los convencionales que resulten electos.

Desde el ICAL se planteó la necesidad de crear una Secretaría de la Participación dentro de la Convención, que reciba opiniones y propuestas desde la ciudadanía que estará discutiendo temas en asambleas y cabildos durante el proceso constitucional. El director del centro de estudios del Partido Comunista, César Bunster, sostuvo que se trata de “promover y garantizar la participación del pueblo en ese proceso” y el abogado Carlos Arrúe enfatizó que “no hay que temer a la participación de la gente, hay que evitar la formulación de una nueva Constitución dentro de cuatro paredes”.

Además, se indicó la necesidad de que la CC contemple la Rendición de Cuentas, “económica y política” de parte de sus integrantes, la televisación de los debates “para que la Convención sea una caja de vidrio donde se vea lo que se discute y se vota”, así como un Estatuto de Transparencia, y la Revocación de Convencionales que violen la ética, que no den cuenta de las propuestas ciudadanas y que alteren el proceso constitucional.

Los expertos del ICAL advirtieron que todo eso se debe debatir y decidir en torno del Reglamento que regirá para la Convención y que, por lo tanto, “será una batalla” en aras de garantizar “un proceso realmente democrático y participativo”. Ese Reglamento debe ser aprobado por la mayoría de los integrantes de la instancia que redactará la Carta Fundamental, por tanto se vaticina un debate político de envergadura.

Bunster argumentó que “el foco principal es promover la participación y que se escuche la voz del pueblo en todo proceso social y político, lo que no excluye este proceso constituyente, más si se considera que es producto de la movilización del pueblo, de millones de personas en las calles”.

Arrúe dijo que “tiene que haber una participación de la ciudadanía en contacto con la Convención Constitucional, y una Secretaria de la Participación sería la encargada de garantizar ese vínculo, a través de una guía metodológica que permita hacer llegar las opiniones y las propuestas. Será una vía de acercamiento entre la Convención y la ciudadanía y de la ciudadanía con la Convención”.

En concreto, la idea del ICAL es que exista formalmente un mecanismo mediante el cual se pueda hacer llegar a la CC las ideas, propuestas y opiniones que la gente discuta en cabildos, asambleas y espacios de participación en torno de contenidos de la nueva Constitución.

“Hay que rodear a la Convención con propuestas ciudadanas”, recalcó Carlos Arrúe.

César Bunster insistió en que “no basta con que la gente vote en el plebiscito de entrada y salida, sino que también el pueblo pueda participar en la redacción” de la Carta Fundamental.

Apoyo de candidaturas a la Convención

La iniciativa contó con el respaldo de los candidatos a la Convención, Valentina Miranda (por el Distrito 8) y Bastian Bodenhofer (por el Distrito 12), quienes coincidieron en que es fundamental que se escuche la voz de la gente a la hora de concebir el nuevo texto constitucional.

Valentina Miranda manifestó que este proceso “no se hubiera conseguido sin movilización social” y por eso “sería negativo excluir a la ciudadanía ahora, y que la Convención se convierta al final en un segundo Congreso, eso sería un error”. Apuntó que en un escenario de desconfianza de la gente en la política, “hay que democratizar y transformar la política, promover la participación, hay que garantizar que la gente pueda exigir y proponer”.

Planteó que la iniciativa de ICAL “es muy buena, porque garantizar la participación ciudadana es muy importante” y recalcó que en la Convención “habrá que dar una pelea grande en la creación del Reglamento” con mecanismos democráticos”.

Bastian Bodenhofer apuntó que “participación es la palabra clave” en el proceso constitucional y llamó a “promover la información, la educación cívica, hacer una labor pedagógica en este tema”.

Indicó que “una Secretaría de la Participación es algo muy necesario para posibilitar que se escuche la palabra y la voz del pueblo en las etapas de discusión de la nueva Constitución”.

 

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