Esa ayuda, que debería emanar de los gobiernos, brindaría seguridad financiera en el corto plazo y prepararía el terreno para futuras inversiones que den atención a la desigualdad sistemática de género.

Agencias. 03/2021. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) llamó a establecer un ingreso básico temporal para ayudar a las mujeres de los países en desarrollo a enfrentar los efectos de la Covid-19.

Un informe del organismo reconoció que ese financiamiento, destinado a cientos de millones de féminas con escasos recursos, podría prevenir el incremento de la pobreza y de las desigualdades de género durante la pandemia.

De acuerdo con el PNUD, la crisis económica y sanitaria ha golpeado con más fuerza a las mujeres que a los hombres, con pérdida de ingresos, una mayor tasa de salida del mercado laboral y una gran carga de cuidados, preocupándose de niños, adultos mayores y personas discapacitadas.

Esa ayuda, que debería emanar de los gobiernos, brindaría seguridad financiera en el corto plazo y prepararía el terreno para futuras inversiones que den atención a la desigualdad sistemática de género, según las apreciaciones del PNUD presentadas antes del Día Internacional de la Mujer.

El esquema de un ingreso básico temporal propuesto por el PNUD muestra que una inversión mensual del 0,07 por ciento del Producto Interno Bruto de las naciones en desarrollo ofrecería seguridad financiera a 613 millones de mujeres en edad de máxima productividad que viven en la pobreza.

Para cubrir la totalidad de los dos mil millones de mujeres en el mundo en desarrollo, el plan costará 231 mil millones de dólares.

Además de apoyarlas para satisfacer sus necesidades diarias, los autores del informe sostienen que un ingreso básico temporal específico puede achicar la brecha entre los hombres y las mujeres que viven en la pobreza, pues les otorga independencia económica y equilibrio en el control de los recursos económicos en el seno del hogar.

“La desigualdad de género persiste en la disparidad de los ingresos y la distribución desigual del trabajo y, si bien el ingreso básico temporal no es una solución a todos los problemas, sí ayuda a aumentar sus opciones justo ahora durante la crisis”, declaró Raquel Lagunas, directora del Equipo de Género del PNUD.

El ingreso básico temporal recomendado no debe entenderse como un sustituto, sino como un complemento de las políticas globales ya instauradas y debe estar acompañado de medidas a largo plazo orientadas a lograr cambios estructurales, como por ejemplo, de orden legislativo y de tratamiento de las normas sociales discriminatorias, indicó.

 

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