Familia Morris ante sentencias por crímenes de lesa humanidad. Huerta cumplía actualmente la tarea de Secretario Político en la célula Raúl Sánchez de La Ligua. Además era un reconocido y destacado profesional. Muñoz, “proveniente de una familia muy humilde, fue un hombre de una profunda conciencia social, decidido a luchar por los pobres”.

Equipo El Siglo. 19/02/2021. Hasta la redacción de El Siglo llegaron los siguientes mensajes:

Declaración ante sentencia por condenas en causa de Pisagua

La noticia llegó rauda por varios medios. Creíamos estar preparados, pero no fue así, leer íntegramente la Sentencia de la Corte Suprema que condenó a seis integrantes del ejército de Chile y a uno de Carabineros por crímenes de lesa humanidad de once compañeros prisioneros del campo de Concentración de Pisagua, entre los cuales se encontraba nuestro MARIO MORRIS BARRIOS,  nuevamente nos conmovió con pena y rabia  en lo más profundo por tanta inhumanidad y bestialidad que hasta los chacales se espantarían y por otro lado, nos produjo cierta satisfacción, pues se hacía justicia, aunque demasiado tardía a 48 años de los crímenes y más de 30 años de las primeras querellas que se presentaron, sin éxito por la justicia militar, cuando el médico y compañero entrañable, Alberto Neumann Lagos y Nelson Muñoz, notable Juez de Pozo al Monte, descubrieron en Junio de 1990 la Fosa Común clandestina en el desierto, cerca del antiguo cementerio de Pisagua. A ellos, QEPD, nuestro tributo.  En esta Fosa del oprobio, que espantó al mundo, se encontraron los restos de varios de los asesinados que se incluyeron en esta querella y que culminó con la Sentencia Definitiva de la Corte Suprema.

Nada de lo logrado, ni siquiera esta justicia tardía, ha sido regalado o graciosamente concedido. Todo ha sido producto de interminables años de lucha, de dolores, de incertidumbres de las once familias de los asesinados en Pisagua, a los que siempre honramos y reivindicamos como luchadores político-sociales y dignos hijos de nuestra tierra y que los auténticos criminales y terroristas eran los genocidas por fin condenados. Este es el mejor homenaje a nuestros seres queridos asesinados y hoy reivindicados.

Sin embargo, no podemos dejar de señalar  que la tardanza en hacer justicia significó que los principales autores intelectuales de los crímenes de lesa humanidad, el fascista General Carlos Forestier, Comandante de la VI División del Ejército, el Coronel Ramón Larraín, sádico comandante del Campo de Concentración de Pisagua y el Narcotraficante nombrado Fiscal Militar, Mario Acuña, murieran durante sus procesamientos sin que pudieran ser condenados, produciéndose lo que se conoce como impunidad biológica. Pero, para nuestro pueblo serán siempre criminales de lesa humanidad.

También, en este largo proceso, murieron Olga, madre de Mario, nuestra madre y su nieto Francisco José, en Hamburgo, nuestra hermana Olga y nuestro hermano Oscar que, paradojalmente, estos dos últimos fueron los titulares de la querella por parte de la familia al poder regresar a Chile. Ellas y ellos no pudieron conocer este momento único por el que tanto sufrieron y lucharon. Para ellas y ellos nuestro profundo y emotivo recuerdo. Sus luchas no fueron en vano e inspiran a las actuales y futuras, por un Chile digno.

Como familia expresamos que, esta larga, compleja y desigual lucha contra el olvido, el silencio, la mentira, el negacionismo y especialmente,   contra la impunidad, no habría sido posible sin el apoyo y la solidaridad, que nos fortalecían a cada instante, de las muchas y variadas Instituciones, de las Agrupaciones de Familiares, de Organizaciones políticas, de  trabajadoras y trabajadores, entre ellos, de la Cultura y las Artes, de tantas compañeras y compañeros, de vecina/os, amiga/os y personas anónimas que nos acompañaron y dieron una palabra de aliento. Mención especial se merecen los abogados de derechos humanos que batallaron en los tribunales por esta Sentencia.

También, señalamos que la falta de voluntad política de todos los gobiernos post dictadura ha sido un gran obstáculo para construir la Memoria, establecer la Verdad y aplicar la plena Justicia. El Estado y sus Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial -salvo honrosas excepciones- no han cumplido a cabalidad con los Instrumentos Internacionales de Derechos Humanos que ha suscrito y ratificado. Después de casi cincuenta años de iniciado el genocidio tenemos la inequívoca convicción que la Gran Causa de los Derechos Humanos por Verdad y Justicia, ha sido y es considerada por el Estado y el Poder Judicial, como un Problema Residual a resolver. Esto ha permitido que la indolencia y la impunidad se extiendan y la sociedad chilena continúe enferma y seguirá sufriendo hoy, sus consecuencias y repitiendo las mentiras y la impunidad del pasado.

Expuesto lo anterior, existe un aspecto más grave, peligroso e impresentable para nuestro país, que el Estado de Chile no contribuya a construir la Memoria, a establecer la Verdad para exigir y realizar la plena Justicia. No cumple, de ninguna manera el compromiso y la obligación contraída ante la Comunidad Internacional en Derechos Humanos, de tomar todas las medidas necesarias para que no se repita otro genocidio como el sufrido por nuestro pueblo a manos de la dictadura cívico militar de la derecha fascista y sus lacayos, durante 17 años.

Por último, manifestamos que seguiremos con la misma fuerza y entrega en esta lucha por la Dignidad de Chile, para que ninguna víctima y sus familias queden sin Justicia y ningún criminal quede impune.

Familia Morris

con todas sus ramas

Febrero 2021

Days Huerta Quintero

El Comité Central de Partido Comunista de Chile Comunica el doloroso deceso del compañero DAYS HUERTA QUINTERO, ocurrido ayer miércoles 17 de febrero de 2021, producto de un accidente automovilístico en la carretera de La Ligua, ciudad donde desarrollaba su vida de militante junto a su compañera Tahis Olguín y cumpliendo actualmente la tarea de Secretario Político en la célula Raúl Sánchez de La Ligua. Además era un reconocido y destacado profesional.

Hijo de nuestros/as queridos/as  compañeros/as Richard Huerta y Nancy Quintero, sobrino de uno de los internacionalistas caído por la soberanía de Nicaragua, Days Huerta, en 1979.

Days, kinesiólogo de 35 años, fue un joven humilde y respetuoso crecido en los cerros de Valparaíso, estudió en el histórico Liceo Eduardo de la Barra, donde ingresó a militar a la Jota mostrando siempre su compromiso y disposición con las tareas partidarias y aportes a la causa popular; participando en trabajos voluntarios, protestas del 21 de mayo y en las jornadas de propaganda, entre otras actividades.

Entregamos nuestras condolencias a su familia, compañeros/as y amigos/as.

¡¡HONOR Y GLORIA AL COMPAÑERO HUERTA QUINTERO. MIL VECES VENCEREMOS!!

Santiago, 18 de Febrero del 2021.

Luis Muñoz Ortiz

Talagante ha perdido a uno de sus mejores hombres: don Luis Muñoz Ortiz (QEPD). Era uno de esos personajes poco reconocidos, caballero, quitado de bulla, noble, íntegro, consecuente, que actuaba sin aspavientos.

De oficio gásfiter, de amistades políticas muy profundas, nunca quiso aprovecharse de esas circunstancias para obtener un trabajo. Prefería hacer un “pituto por aquí o por allá” antes que aceptar una “pega” que le significara un compromiso político, porque su convicción era obrar consecuentemente, conforme a sus ideas. De hecho, en más de alguna ocasión me confesó que tal o cual alcalde le ofreció hacerse cargo de la mantención de los baños de las escuelas, pero él declinó.

En 2004 tuve la oportunidad de hacer un video llamado “Las viejas buenas costumbres de los viejos políticos nunca pasan de moda”. Él, por supuesto, era uno de sus protagonistas. Me quedo tranquilo por aquello, porque le expresé que eso era un reconocimiento a una trayectoria intachable.

Proveniente de una familia muy humilde, fue un hombre de una profunda conciencia social, decidido a luchar por los pobres, y contra las injusticias, tanto así que apenas siendo un niño fue hecho prisionero durante la Ley Maldita de González Videla, porque fue sorprendido lanzando panfletos en una plaza de San Felipe. Su padre también cayó preso.

Llegó a Talagante a mitad del siglo XX, oficiando de niño lustrabotas en la Plaza rotonda de la ciudad.

En una sociedad conservadora como la de los ´50, fue de esos pocos que se atrevieron a apoyar al entonces candidato presidencial Salvador Allende durante una marcha con no más de una decena de personas desde la línea del tren hasta la Plaza de Armas.

Militante ejemplar del Partido Comunista, se convirtió en su gran figura política al erigirse como su regidor en 1971, cargo en el cual nuevamente fue detenido y luego liberado en los días fúnebres de la dictadura militar.

Y la historia que él protagonizó con su progenitor, se repitió con él como padre. Aunque fue liberado desde el Complejo Químico, su mayor sufrimiento fue ver partir a su hijo Luchín en 1973, que era apenas un niño.

Después de buscarlo incansablemente, porque se le negó información sistemáticamente, logró localizarlo en un campo de concentración en el árido norte. Apenas pudo estar con el muchacho unos minutos y se regresó con la desesperanza, la pena y la impotencia de dejarlo a manos de una furia que no respetaba ni siquiera las vidas de los niños. Recuerdo en ese momento en que hice el video, como sus ojos se llenaron de lágrimas cuando me contó que su hijo había aparecido en la puerta de su casa en vísperas de una Navidad.

En los ’80, en su condición de hombre público y reconocido opositor, no temió arriesgarse para luchar contra el régimen autoritario y participó activamente en la recuperación de la democracia. En los ’90 y 2000 se le veía por las calles de Talagante, con su paso firme, su estampa de caballero y sus largas conversaciones. Era un hombre con pocos estudios pero inmensamente culto. A veces también se le podía apreciar junto a un kiosco jugando una partida de ajedrez con algún amigo.

En los últimos años la vida le siguió golpeando fuerte junto a su compañera de vida. Perdió una hija y su querido Luchín, que partió luego de su prisión a las frías tierras europeas, también tuvo problemas serios de salud, lo que fue apagando la vida de un auténtico guerrero, un hombre de esos que, sin duda, pueden llamarse IMPRESCINDIBLES.

Pido al Alcalde de Talagante y a sus concejales que se le tribute un homenaje a su memoria con el nombre de alguna calle importante, porque él si lo merece con creces.

Buen viaje a la eternidad don Lucho, gracias por su testimonio, por sus conversaciones, por su amabilidad y su ejemplo.

(Mensajes enviarlos a: elsiglo.cl@gmail.com)

 

 

 

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