Afirmación del secretario general del PC ecuatoriano, Winston Alarcón, frente a intentos de no llegar a la segunda vuelta con el previsible triunfo del candidato de la izquierda Andrés Arauz. Hay maniobras de las otras candidaturas, del Consejo Nacional Electoral, prensa conservadora y de la embajada de Estados Unidos, apuntando a que no estarían claros los resultados, pese a la ventaja del postulante ligado al ex presidente Rafael Correa. Viene una semana decisiva.

Hugo Guzmán. Periodista. 19/02/2021. Pese a que el candidato Andrés Arauz de Unión por la Esperanza (UNES), que agrupa a Revolución Ciudadana y Centro Democrático, obtuvo el 37.2% de los votos y marcó una diferencia de más de un millón de votos con el postulante que lo siguió en la elección presidencial de Ecuador. De inmediato quedó colocado para pasar a segunda vuelta. Pero se desató un enjambre de confusiones y, al parecer, maniobras, que impidieron dilucidar con claridad, quién pasaría con Arauz a segunda vuelta; el empresario conservador Guillermo Lasso (19,74%) o el candidato de un segmento indígena, Yaku Pérez (19,38%).

Lo más tenso del asunto, es que de inmediato se comenzó a hablar de “fraude” y de “irregularidades” en el conteo de la votación, con un papel bochornoso y oscuro nada más y nada menos que del Consejo Nacional Electoral, que aparece cuestionado por diversos sectores de la sociedad ecuatoriana.

El tema es que “el caos” electoral se fijaría en la disputa entre Lasso y Pérez por quién pasa a segunda vuelta, pero desde el oficialismo, la prensa conservadora dentro y fuera de Ecuador, y según denuncias la embajada de Estados Unidos en ese país, se está maniobrando para que se anulen o descarten los comicios, con el objetivo de dañar el triunfo de Andrés Arauz, que representa a sectores progresistas y de izquierda, aliado del ex presidente Rafael Correa.

Fuerzas de izquierda están “muy pendientes”

En este marco, el secretario general del Partido Comunista del Ecuador (PCE), Winston Alarcón, en una conferencia de prensa on line desde Quito, la capital ecuatoriana, indicó que están “muy pendientes” de los pasos que dé el Consejo Nacional de Electoral (CNE), las organizaciones de derecha, los funcionarios estadounidenses y otros sectores conservadores, en la línea de querer desconocer el proceso electoral que favoreció a Andrés Arauz. Alarcón dijo que es inminente el triunfo de Arauz en segunda vuelta y por ello “están buscando tirar abajo las candidaturas (para) que no haya segunda vuelta”.

Contó que incluso se quiso acusar al candidato de Unión por la Esperanza de recibir apoyo del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia y que autoridades colombianas participaron de ese montaje que fue desmantelado. También sostuvo que funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Ecuador “muestran preocupación” por el triunfo de las fuerzas populares y “meten las manos en el CNE y el proceso electoral” ecuatoriano.

Sin embargo, el secretario general del PCE manifestó que “todas las trampas que están poniendo se les vienen abajo” a los sectores oficialistas y conservadores del país. Enfatizó que el pueblo ecuatoriano se da cuenta de “todas esas farsas” y la candidatura de Arauz crece ante estas maniobras.

Winston Alarcón indicó en la conferencia de prensa telemática que “el pueblo ecuatoriano está dando una respuesta acertada” ante la elección presidencial y las opciones políticas. “Se manifestó firmemente en llevar de Presidente a Andrés Arauz, vinculado a las fuerzas progresistas” del Ecuador, enfatizó.

Destacó en esa línea, “el sentimiento del pueblo ecuatoriano respecto a recuperar sus derechos adquiridos en el gobierno de Rafael Correa” y que fueron perdidos durante el actual gobierno de derecha y neoliberal.

Persiste la tensión y la preocupación

El panorama no mejora, ante las presiones de Guillermo Lasso y Yaku Pérez, del oficialismo, de sectores conservadores y las ineficacias e inoperancias del CNE al que ya se acusa de querer sabotear el proceso.

En estos días se deben revisar actas electorales en 17 provincias de las 24 que constituyen el país y se recontarán el 100% de las urnas en algunos territorios como Guayas. Pero el órgano electoral se niega a dar garantías de la eficacia del nuevo conteo y se negó a poner fecha de término de ese trámite.

Se dice que la derecha y el grupo indígena que respalda a Pérez estarían dispuestos, finalmente, a acatar lo que diga el CNE, pero hay dudas de que aquello ocurra y, por lo demás, en el ambiente político ecuatoriano se apunta a que el Consejo podría ir a descartar los comicios recién pasados.

En medios de prensa de Ecuador y en declaraciones de dirigentes políticos y analistas, se advierte que esto está calentando los ánimos en el pueblo y sobre todo molestando a los seguidores del candidato triunfador con casi el 40% de los votos. Y que esto podría llevar a estallidos sociales y a una situación inflamable en Ecuador con protestas, violencia e inestabilidad social y política.

Pero también están jugando las fuerzas progresistas y de izquierda y sus representaciones políticas, legislativas e institucionales, en el camino de evitar un fraude o cancelación de las elecciones, ratificar el triunfo de Andrés Arauz, que se realice la segunda vuelta y revertir o de plano echar abajo las trampas y maniobras que afectan la candidatura transformadora.

Como sea, esta semana será muy decisiva en Ecuador y para el futuro del proceso electoral presidencial.

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