Corte de Apelaciones concluyó que Eduardo Frei Montalva no fue asesinado por agentes de la dictadura. Carmen Frei apuntó que “es claro que mi padre no falleció por complicaciones médicas como se afirma en el fallo, sino por actuaciones dolosas concretas” y “fue asesinado mediante una compleja trama de inteligencia de la dictadura cívico militar de la época”. Se apelará a la Corte Suprema.

Equipo El Siglo. Santiago. 25/01/2021. Un terrible golpe para la familia Frei significo el fallo de la Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago que revocó la sentencia condenatoria dictada en primera instancia por el ministro en visita, Alejando Madrid, absolviendo a los seis acusados por el magnicidio de Eduardo Frei Montalva.

Durante años llevaban adelante investigaciones y se desarrollaba un proceso judicial en que todo apuntaba a que el ex presidente Frei Montalva había sido asesinado por agentes de la dictadura en complicidad con médicos y otras personas. Sin embargo, este día causó sorpresa e impacto la resolución de la Corte de Apelaciones -integrada por los ministros Jaime Balmaceda, Paola Plaza y Guillermo de la Barra-, dictaminando que el ex mandatario falleció por complicaciones médicas derivadas de una operación quirúrgica, sin participación de terceros en un crimen.

“Debemos señalar que como familia, atendidos los vicios expresados en esta decisión de segunda instancia, recurriremos de casación en contra de dicho fallo, para que la Excelentísima Corte Suprema resuelva de manera definitiva el caso y en consonancia al mérito de los antecedentes que han sido reunidos en este proceso y a la correcta aplicación del Derecho”, afirmó Ernesto Ortega, nieto de la víctima.

La Novena Sala consideró que el deceso de Frei se debió a una complicación médica, liberando de cargos al fallecido médico Patricio Silva Garín, al exchofer del mandatario, Luis Becerra, al agente civil de la CNI Raúl Lillo, al médico Pedro Valdivia, y a los tanatólgos de la UC, Helmar Rosenberg y Sergio González, ambos también fallecidos.

“Siempre las causas de derechos humanos han sido difíciles, pero estamos confiados en que la Corte Suprema cambiará el fallo”, enfatizó Ortega.

Añadió que “el fallo de segunda instancia de la Corte de Apelaciones reconoce que tres de los seis condenados eran agentes de los servicios de inteligencia de la dictadura y simplemente no le da importancia a ese hecho”. Planteó que en la decisión judicial no se consideró la circunstancia de que Eugenio Berríos -químico vinculado a la muerte de Frei- “fue sacado de Chile por orden de Augusto Pinochet y asesinado en Uruguay, como está establecido en la causa Berríos, para que pudiera enfrentar la justicia”.

Carmen Frei señaló que estos “tres jueces han decidido dejar sin efecto el trabajo de 20 años de investigación del sistema judicial chileno y la Policía de Investigaciones. Los tres jueces dan por descartado que hubo una operación de inteligencia para asesinar a mi padre y reponen lo que ha sido la historia oficial contada desde los órganos cercanos a la dictadura, y repetida hasta hoy por medios que se han caracterizado por negar las violaciones a los derechos humanos”.

Insistió en que “es claro que mi padre no falleció por complicaciones médicas como se afirma en el fallo, sino por actuaciones dolosas concretas” y “fue asesinado mediante una compleja trama de inteligencia de la dictadura cívico militar de la época”.

Los abogados Nelson Caucoto y Francisco Ugás, representantes de la hija del ex mandatario, indicaron en un comunicado que ante la Corte Suprema se rebatirá, por ejemplo, que se considerara que la muerte del ex presidente fue luego de procedimientos quirúrgicos “necesarios y bien efectuados”. Plantearon que “todos esos aspectos serán rebatidos ante la Corte Suprema, pues en ellos radica los errores manifiestos del fallo de segunda instancia, y para ese efecto señalaremos las pruebas que logró acumular el ministro Madrid en su larga investigación para demostrar que hubo homicidio, que hubo incidencia de elementos tóxicos, que las intervenciones quirúrgicas eran innecesarias y que la actuación de los patólogos de la UC fue cuestionable desde todo punto de vista”.