“Debemos diseñar un plan de trabajo político social, que ponga al centro las culturas, las artes y los patrimonios ya que éstos son elementos transformadores y el rostro más visible de la memoria”.

 Santiago. 01/2021. Síntesis de Resoluciones Encuentro Nacional de Cultura Partido Comunista de Chile.

 El día 9 de enero del presente año se desarrolló el Encuentro Nacional de trabajadores y trabajadoras de las Culturas las Artes y los Patrimonios del Partido Comunista de Chile, con la participación de 86 compañeros y compañeras, cubriendo casi en su totalidad las distintas estructuras partidarias a nivel nacional, ocasión en la que además, contamos con la presencia de compañeros y compañeras del extranjero.

Esta es una síntesis de los contenidos y opiniones surgidos a partir de la reflexión de las y los trabajadores de la cultura del Partido Comunista de Chile.

Ideas Fuerza

Los procesos de transformación de la sociedad chilena, pasan  indudablemente por reflexionarnos y vivenciarnos a través de las culturas. Esta afirmación, sin embargo, no tiene sentido si no pensamos las culturas como un derecho humano fundamental, que esté contemplado en nuestra carta magna.

Debemos instalar las culturas en los espacios de dignidad que le corresponden, propiciar las áreas para su desarrollo y puesta en marcha, donde los derechos de los pueblos originarios, de género, migrantes, entre otros, se deben visibilizar a través de políticas estatales.

La constitución actual, si bien es cierto contempla el derecho a la creación, estos derechos en la práctica no se dan porque impera un modelo neoliberal en la cultura que representa, exclusivamente,  el sentir de la elite dominante.

Hoy en día es imperativo abordar la ideología imperante, tales como: el arribismo, el consumismo, el exitismo, lo fácil, lo más rentable, el individualismo, la pérdida del sentido social-colectivo, el desinterés por participar, la pérdida de las convicciones y de credibilidad por los proyectos comunes, la falta de compromiso social-político, la apatía política de los jóvenes, lo que podríamos señalarlo como la pérdida de conciencia de clases. Cambiar nuestros derechos culturales, pasa necesariamente por un cambio a la constitución vigente.

La Constitución de 1980, instaura jurídicamente esta concepción de la sociedad, no es sólo un sistema económico, es una sociedad neoliberal la que expresa esta Constitución y la consagra jurídica, política e institucionalmente.  Es, como lo expresaron Marx, Engels y Lenin hace ya más de un siglo, la expresión del Estado como la instancia que se ocupa de los asuntos de las clases dominantes de la sociedad.

El Sujeto Principal:

Organizar a la clase trabajadora, desde la infancia, juventud y adultez, democratizando la práctica, estudio y creación, mediante las culturas, las artes y los patrimonios, es uno de nuestros objetivos centrales. Dar las herramientas para la construcción de trabajadores y trabajadoras con conciencia crítica y con capacidades sociales, políticas y culturales que le permitan incidir en los cambios que nuestra sociedad requiere es hoy una tarea de primer orden.

La derrota del actual modelo neoliberal, exige también una reflexión más profunda sobre el rol de la clase trabajadora organizada en este proceso y sobre los cambios propios que enfrenta el mundo del trabajo en este tiempo.

Todo esto nos lleva a impulsar con mucha fuerza la importancia del nuevo rol que deben asumir las y los trabajadores como sujetos históricos dispuestos a dar la lucha por construir un nuevo modelo social de desarrollo, que sea el motor para diseñar cambios significativos dentro de la sociedad.

En una nueva constitución se deben contemplar tres elementos fundamentales que deben estar contemplados en nuestra carta magna. Estos son: Cultura e institucionalidad/ Cultura y memoria/ Cultura y derechos humanos.

Las Culturas y las Artes en la nueva constitución deben garantizarse en un plan nacional de implementación y descentralización, con un presupuesto mínimo del 1%. Por otra parte, este plan debe vincularse con los planes de educación, memoria y derechos humanos, no accionar de manera aislada.

El concepto de independencia debe ser considerado, la nueva independencia de Chile. Instalando la cultura en todos los servicios públicos, no solo desde el Ministerio de las culturas, las artes y los patrimonios.

En la Nueva Constitución los municipios deben hacer un trabajo territorial cultural y eso debe ser una política de Estado.

A partir de estos planteamientos señalamos los siguientes puntos a contemplar. Proponemos al pueblo de Chile, a las fuerzas políticas y partidos de oposición, a los trabajadores y trabajadoras de la cultura, considerar los siguientes elementos como claves al momento de diseñar una nueva constitución.

  1. Las Culturas como Derecho social. La definición del derecho a las culturas, no solamente en cuanto al acceso, sino también en lo que se refiere a la producción, disfrute y distribución de las culturas entendida como el conjunto de las creaciones del pueblo, sin discriminación, censura ni limitaciones de ninguna especie, y superando la concepción clasista entre una alta cultura y una cultura popular. Y que este Derecho Social se funde en la Paridad de Género, la Diversidad Multi e Inter Cultural, el conocimiento y estudio de sabidurías ancestrales integrales, a través de una conciencia crítica social.
  2. Fin del Estado Subsidiario. El concepto de subsidiariedad en el ámbito de la cultura, ha significado que por la vía de la omisión del Estado, ésta ha quedado sujeta al mercado. La producción de bienes culturales, se ha limitado a lo meramente comercial, introduciendo imágenes, mensajes y significados de escaso aporte en términos estéticos; ha traído aparejada la desaparición de tradiciones, patrimonios y saberes propios y el crecimiento hipertrofiado de una industria que somete a los creadores y creadoras limitando su autonomía y libertad creativa. Al eliminar la función Subsidiaria estatal, se fortalece una función transformadora, expresada en un estado plurinacional de acciones de encuentros, intercambios, interacciones, multidisciplinarios, multiculturales, residencias, giras de extensión y o estudio intercomunal, nacional e internacional.
  3. Estado Plurinacional. El reconocimiento de los pueblos originarios y Tribal Afrodescendiente en la Nueva Constitución debe garantizar su autonomía como Pueblo-Nación, incluida, sus lenguas y cosmovisión en los términos que establece el Convenio 169 de la OIT. Ello en el sistema nacional de educación pero también en la institucionalidad cultural del nuevo Estado, así como en todos sus organismos de representación colegiada, sistema de administración de justicia, entre otros.
  4. El rol del Sistema Nacional de Educación Pública. Es fundamental en la nueva Institucionalidad cultural. El SNE es el brazo más potente del Estado para hacer política cultural, con escuelas y liceos públicos en todas las comunas de Chile; universidades estatales y CFT’s, centros de extensión, publicaciones, impresas y digitales. También por el aporte que realizan en el despliegue de los principios de soberanía, democracia, respeto de los DDHH, entre otros, lo que se debe expresar en el currículum escolar y los proyectos universitarios. En ellos, la cultura artística debe tener un lugar importante como instrumento ciudadano para el despliegue de la libertad creativa, la imaginación y la interpretación de los fenómenos culturales.

Objetivos de la Política Cultural de las y los Comunistas

1.- Proponer políticas públicas que incorporen las culturas, las artes y los patrimonios desde los territorios.

2.- Implementar una política cultural-territorial, que exprese las diversas subjetividades de las y los sujetos sociales.

PROPUESTAS Y DESAFÍOS DE LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE LAS CULTURAS, LAS ARTES Y LOS PATRIMONIOS

  • Crear un Centro de Acción, Reflexión y Creación Multicultural que desarrolle acciones e interacciones vinculantes con las Escuelas Públicas, para instalar la práctica y vivencia de la realidad pluricultural chilena.
  • Promover la Creación de plataformas educativas, que le permita a las y los trabajadores de las culturas seguir desarrollándose en los territorios.

Tareas y propuestas partidarias:

Realizar un diagnóstico barrial es fundamental. Ejemplo: Los carnavales populares, expresión propia del pueblo y no desde la institucionalidad.

Afrontar  desde el frente de las culturas los efectos negativos de la pandemia. Necesidad de tener un vínculo con los vecinos en el contexto Pandemia ¿Cómo vamos a enfrentar las problemáticas territoriales en común? Proponemos plataformas de canales educativos.

Levantar los medios alternativos para ampliar el espectro informativo a la población, relevando la importancia de las redes comunitarias, por su papel de resistencia patrimonial.

Proponer una nueva política de medios.

Conclusión

Cuando hablamos de cultura estamos hablando de la sociedad en la que queremos vivir. El pueblo es cultura y éste en la sociedad neoliberal no encuentra los canales de expresión que le permita construir, percibir y vivenciar sus sueños y expectativas de vida, desde su propia identidad.

Entendemos que la hegemonía neoliberal se debe disputar en el plano institucional y desde las organizaciones de base de nuestro país. Para ello debemos diseñar un plan de trabajo político social, que ponga al centro las culturas, las artes y los patrimonios ya que éstos son elementos transformadores y el rostro más visible de la memoria.

Sin duda cambiar nuestros derechos culturales, pasa necesariamente por un cambio a la constitución vigente. Esa es la tarea de las tareas para las y los comunistas y el pueblo. El neoliberalismo es la negación del ser humano y de la historia. Sin embargo, las artes, las culturas y los patrimonios, son reivindicaciones del hombre y la mujer mediante un constante diálogo con la historia para transformar la sociedad.

Comisión Nacional de Cultura del Partido Comunista de Chile

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