Presidente de las JJCC, Camilo Sánchez, abordó temas en torno del Congreso de las Juventudes Comunistas y sostuvo que desde 2019 “nos propusimos que la política de la Jota se iba a referir a una política de levantamiento juvenil”, donde destacó la importancia de un movimiento juvenil de carácter popular. Aseveró que el carácter feminista y antipatriarcal de la organización “se construye por la actitud y la consecuencia” de sus militantes. Sobre posibles disputas generacionales, apuntó que “nunca vamos a lograr tener el análisis completo de la realidad sino convocamos a todas las generaciones”.

Hugo Guzmán. Periodista. Santiago. 04/01/2021. Ya está en marcha el Congreso de las Juventudes Comunistas. ¿Dónde situaría ejes centrales de las materias a discutir?

Este es el 15 Congreso. Ya comenzó, hicimos un lanzamiento público en redes sociales a través de un video, y a partir del primero de enero estamos en desarrollo de nuestro Congreso Nacional, que en los primeros meses será de debates en las bases, luego comunales, regionales y luego la instancia nacional que debiese ser durante marzo.

En cuanto a los elementos centrales, tiene que ver con una tesis política que a estas alturas ya tiene un desarrollo vertiginoso a partir del Congreso anterior, del 2017, y dice relación con el aporte a la consolidación del movimiento juvenil de carácter popular, y con el aporte a la derrota estratégica que se busca del modelo neoliberal.

Cuando se habla de las juventudes políticas orgánicas, se tiende a hablar del movimiento estudiantil, universitario. ¿A qué se refiere cuando pone énfasis en una juventud popular, eso es más allá de los estudiantil?

Claro que sí, mucho más allá del movimiento estudiantil. Ahora, la fragmentación de la juventud chilena es una búsqueda constante del modelo neoliberal, que está interesado en que asumamos solo una parte de nuestra realidad y no la realidad completa.

Específicamente, la crisis que vive el movimiento estudiantil y universitario sobre todo, es porque quienes componen ese movimiento se reconocen como parte de distintas luchas, todas ellas complejas, que se relacionan entre sí y que encuentran en el modelo neoliberal al adversario principal y a la Constitución que lo sostiene. Por eso, esto tiene que ver claramente con una apuesta mayor, que va más allá del movimiento estudiantil y la fragmentación que busca el modelo.

La idea de movimiento juvenil de carácter popular la subrayamos con mucha fuerza en el 14 Congreso de las Juventudes Comunistas (JJCC) de 2017 y fue porque estábamos y estamos muy convencidos de que los cambios van a llegar mucho más lejos cuando quienes los impulsen sean quienes más genuinamente tienen intereses porque esos cambios tengan éxito. Además, un movimiento juvenil popular podrá defender los logros que conquistemos. No hay que olvidar que el Congreso anterior lo realizamos en medio del gobierno de la Nueva Mayoría y una de las principales conclusiones que sacábamos, todavía no conociendo la derrota táctica que significó el triunfo de (Sebastián) Piñera, era que íbamos en camino al retraimiento del proceso transformador y de reformas, entre otras cosas, porque la ausencia del movimiento juvenil de carácter popular estaba a la vista, y un proceso que llevara a esos cambios necesitaba de ese elemento.

Siempre que se habla de la juventud y su acción política, se apela a su sentido de crítica, a su energía, a la búsqueda, a su irreverencia. Sin embargo, se dice que en estructuras como las Juventudes Comunistas eso puede estar algo retraído, inhibido, no potenciando.

Muchas cosas se dicen y se escriben sobre las Juventudes Comunistas. No por nada la edad de esta organización y el papel que ha jugado en cada etapa del país, ha sido motivo de estudio, porque precisamente lo que debate la Jota tiene implicancia luego en la realidad.

Creo que estamos en un minuto en que nuestra política se abre paso en el movimiento juvenil. Esto en un contexto donde el gobierno de Piñera comenzó con un foco de medidas anti derechos para la juventud, en destrucción de derechos de la juventud. Ahí está “aula segura”, la idea de toque de queda para los jóvenes, disminución de la edad penal, medidas de criminalización del actuar de los jóvenes, mano dura, infinidad de proyectos de ley que se fueron encima de derechos juveniles. Por eso nos propusimos en 2019, unos siete meses antes de la revuelta social, en una Conferencia Nacional, que la política de la Jota se iba a referir a una política de levantamiento juvenil, de concentrar todos los esfuerzos en interrumpir la agenda del gobierno de anti derechos, por medio de una movilización contundente, muy clara, radical, de la juventud chilena. El estallido social no fue producto de esa política, pero contribuimos a que el estallido ocurriera. Fue un proceso de acumulación donde también aportamos. Pero cuando el levantamiento popular ocurre, y el papel de la juventud es claro, dimos cuenta de un movimiento juvenil popular expresado. Podemos decir que ingresamos a este Congreso con parte importante de la política diseñada en el Congreso anterior mucho más avanzada y podemos proponer cuestiones más avezadas para los años que vienen.

¿En este Congreso habrá una definición de las JJCC como feminista y antipatriarcal?

El carácter de la organización se construye por la actitud y la consecuencia que tengan quienes componen la organización, por sus militantes. Esto tiene que ver con la gran exigencia de todo el conjunto de la militancia de las JJCC de que cada paso que demos y decisión que tomemos tenga que ver con profundizar el carácter que estamos buscando de la Jota, en cuanto organización feminista y antipatriarcal.

Eso implica que tenemos que dar pasos mucho más adelantados que los que hemos dado hasta el momento. Eso tiene que ver con la composición paritaria de todas nuestras direcciones políticas, no solamente del Comité Central, sino de todas las estructuras de la Jota. También con poner en el centro, tanto en el debate como en esfuerzos coordinados, de que el movimiento feminista tenga una contribución importante en nuestra organización. Eso no implica solamente la toma de decisiones para la propia organización, sino adquirir las mejores condiciones, capacidades y cualidades de la Jota de cara a las transformaciones que permitan relaciones de género justas y también superación de todo tipo de violencia hacia las mujeres.

En esto quiero resaltar un importante esfuerzo que hace muchos años se viene desarrollando, y que en el último tiempo se ha destacado, que son las disidencias sexuales, que han batallado no solamente en la política nacional, sino también al interior del Partido Comunista y de las JJCC, por asegurar el que van a estar plenamente incorporadas las demandas contra todo tipo de discriminación.

Del proceso civilizatorio que se abrió en Chile y en el mundo, se ha tenido un gran impulso gracias al movimiento feminista y la Jota no solo debe permanecer en la posición que estableció en su último Congreso respecto al feminismo, sino acelerar eso en hechos que se consumen y con una política más robusta para poder enfrentar a aquello que no queremos en la Joya y tampoco queremos en la sociedad.

En relación al Partido Comunista, y no sé si irradia hacia las JJCC, es recurrente hablar del tema generacional. Se plantea que hay generaciones que deben salir, retirarse. Bueno, es algo que cruza a todos los partidos, e incluso hace poco hubo una elección gremial donde los dirigentes jóvenes estaban contentos de haber desplazado a los más viejos o de mayor edad. ¿Cuál es la posición dentro de la JJCC respecto a este tema?

Creo que toda organización, incluyendo a una comunista como la nuestra, tiene en su relación interna la convivencia de distintas generaciones. La Jota se siente parte y es parte del Partido Comunista. Se relacionan distintas generaciones y se relacionan con distintas realidades. Eso significa que nunca vamos a lograr tener el análisis completo de la realidad sino convocamos a todas las generaciones de comunistas hoy para resolver los acuerdos, la síntesis, la política de este partido. En ello la Jota contribuye, pero no busca ser la generación que totalice o vaya a buscar reemplazar a otra. No podemos quitar al análisis y la acción el aporte que hacen e hicieron generaciones, que aportaron al desafío de construir un Chile democrático y un Partido Comunista más fuerte. Esas generaciones son parte del partido y hacen un aporte a que la sociedad se democratice.

Por eso somos más de la idea de la relación intergeneracional, que fue un buen acuerdo del pasado Congreso del partido, donde además se incorporaron cinco militantes de las Juventudes Comunistas al órgano de dirección nacional del partido. Eso grafica que esta generación de la Jota está siendo convocada por el partido para hacer la política y resolverla.

¿Cómo se está discutiendo, dónde se está discutiendo en este Congreso de las JJCC?

En todos los niveles, ahora estamos en el nivel de bases. Todos los militantes tienen el documento de discusión, todos pueden participar de los debates, de la crítica, de la revisión de cada aspecto, para contribuir en las etapas comunales, regionales hasta la etapa nacional.

Se está desarrollando en todo el país de manera simultánea. Es nuestro interés que este evento, por las condiciones actuales del país, por las condiciones sanitarias que no nos permiten reunirnos todas las veces presencialmente, sea lo más nutrido posible. Convocamos a la militancia a la creatividad para relacionarnos en el Congreso, considerar que las nuevas plataformas tecnológicas nos permiten discutir y reunir a quienes incluso antes no nos reuníamos por distancia geográfica.

Es un proceso en espacios muy diversos. Quiero destacar que el crecimiento de las JJCC durante los últimos años fue principalmente en poblaciones, en liceos, más territorializado que en otros momentos. Tiene que ver con el desarrollo del movimiento juvenil, que se ha ido territorializando, y cuando se notan debilidades en el aspecto universitario, no hay que perder de vista que esos jóvenes estaban articulados en federaciones y hoy están en las calles, en las protestas, en las poblaciones, movilizados en los territorios donde pertenecen, donde se sienten parte, donde sufren los vejámenes de este modelo, y donde se articulan con otros jóvenes y gente de otras edades en asambleas, cabildos y otras organizaciones de lucha.

Creo que el movimiento juvenil no se ha ido debilitando sino que se ha ido transformando y asumiendo su realidad plenamente con un carácter más popular que le ha permitido enfrentar a este gobierno y manteniendo la movilización. La movilización hoy tiene un anclaje popular que en otros momentos se echó de menos.

Camilo, ¿de este Congreso de las JJCC saldrán propuestas para la Convención Constitucional, en materias de juventud?

Justamente uno de los pilares centrales de nuestro debate son las aportaciones de la Jota al proceso constitucional. Por una parte, a través de los y las convencionalistas que esperamos que sean electos en algunos distritos, y por otra parte, a través de los contenidos de transformación para una nueva Constitución que resguarde derechos de la juventud. Nuevos contenidos que permitan elevar la calidad, el acceso, y todos los aspectos en relación a derechos de la niñez y la infancia, de los jóvenes, sectores que han sido golpeados durante décadas por este modelo neoliberal. Es un Congreso donde no se va a dejar de lado la contingencia, a pesar de que vamos a estar proyectando contenidos para muchos años adelante, considerando el proceso constitucional.

Como toda generación, esta vive características propias. Muchas tienen que ver con la cultura, ahora con los avances de las tecnologías, la diversidad sexual y otros fenómenos. ¿Cómo encara eso la Jota? Algunos piensan que una juventud política no es capaz de encargarse de esos temas.

En las Juventudes Comunistas participan y articulan distintas expresiones de la cultura, distintas corrientes de pensamiento, intereses de distinto tipo, ocurre lo mismo que en otros espacios juveniles. No nos perdemos esta diversidad ni todo lo que va dinamizando la realidad y la hacen más interesante. La Jota no se pierde esta época y la diversidad.

Lo que sí ocurre, es que habría una juventud que ha sido latamente estudiada por los medios hegemónicos, como una juventud anómica, no interesada respecto a su entorno, individualista, usando la terminología de los millennials, y resaltando que son controlados y dirigidos por la tecnología, y tienen incapacidad de autonomía, de reflexión, de articulación, organización, incapacidad transformadora. Y la verdad es que la realidad, en corto tiempo, ha superado con creces todas esas caracterizaciones globalizadoras sobre la juventud.

Por eso creo que cuando hablamos de las distintas expresiones de los jóvenes, del movimiento juvenil, no podemos hablar como algo que no aporte, que no colabore a las transformaciones. No creemos que los nuevos elementos en la realidad, en la cultura, en las expresiones, debiliten al movimiento juvenil, creo que contribuyen y la Jota lo toma así para, entonces, no solamente insertarse, sentirse parte de eso, sino que potenciar el aporte de las distintas expresiones y realidades de culturas juveniles, que al final aportan a la política revolucionaria de la Jota y del Partido Comunista.

 

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