No entiende o no desea entender ni escuchar, lo que ocurre en Chile a partir de la insurrección popular iniciada en octubre del año pasado.

Miguel Lawner. Arquitecto. 13/12/2020. “El Comité Central del PS ratificó su intención de fortalecer el espacio socialista desde la Convergencia Progresista, para proyectar las ideas del socialismo democrático en un potente referente de Izquierda”.([1])

Está claro que el PS excluye posibles alianzas con el Frente Amplio y la coalición Chile Digno que dirige el PC, supuestamente por no compartir las ideas de un socialismo democrático. En cambio, privilegia la unidad con la DC, partido que contribuiría a un potente referente de izquierda.

El PS no entiende o no desea entender ni escuchar, lo que ocurre en Chile a partir de la insurrección popular iniciada en octubre del año pasado, que movilizó a millones de chilenos por acabar con el modelo neoliberal que nos ha gobernado desde la dictadura hasta ahora. Intenta revivir una suerte de Concertación.2 con la nefasta política de los consensos.

Me cuesta admitir que sea el partido de Salvador Allende. El partido de José Tohá, de Orlando Letelier, de nuestro Ministro de la Vivienda, Carlos Cortés, de Jorge Arrate, del detenido desaparecido Carlos Lorca, de tantos militantes de base que conozco y sé que continúan defendiendo los ideales que nos permitieron entregarle al pueblo chileno los mi días más felices de su vida, con nuestro compañero Presidente a la cabeza.

No debemos vivir del pasado. No es hora de recordar las múltiples conspiraciones de la DC contra el gobierno de Allende y sus justificaciones del golpe fascista ante la opinión pública internacional.

Me refiero a días atrás, con las constantes zancadillas propinadas al último gobierno de la Michelle. Con Andrés Zaldívar cocinando los proyectos de Ley en el Senado. Con Ignacio Walker transformado en un permanente opositor a las iniciativas de su último gobierno

Es con estas organizaciones políticas que el PS proyecta construir un polo de socialismo democrático.

El aplastante apoyo al Apruebo en el reciente plebiscito, deja en claro la voluntad popular de acabar con la desigualdad social, contra una educación y una salud pública inaceptables, contra la maldición de las AFP condenando a una pensión miserable a millones de chilenos, contra la especulación del suelo urbano y los arriendos, contra la existencia de zonas de sacrificio, contra la privatización de las aguas, los bosques y el mar.

El Partido Socialista no puede darle la espalda a su pasado. Únase a quienes tienen la voluntad de acabar de verdad con este sistema depredador del ser humano y de nuestros recursos naturales.

Ojalá.

[1] El Mercurio. Cuerpo C4. 12.12.2020.

Deja una respuesta