Ricardo Yañéz fue hasta la casa del imputado y le prometió ayuda, en tanto criminalizó al joven arrojado al río Mapocho por un funcionario policial.

Equipo El Siglo. 29/11/2020. Todo apunta a que todo sigue igual en Carabineros de Chile, pese al cambio del titular de esa institución. Es así que en entrevista en el diario “El Mercurio”, aparecida este día, el nuevo general director, Ricardo Yáñez, arremetió en contra del joven arrojado al río Mapocho por un funcionario policial. Y este mismo día, se informó que el jefe de Carabineros visitó en su domicilio al sargento segundo, John Mograve, para darle todo su apoyo; Mograve fue quien disparó en contra de dos menores de edad en una sede del Sename (Servicio Nacional de Menores) en Talcahuano.

En la entrevista, Yáñez criminalizó al joven lanzado al Mapocho y declaró que “esas son las consecuencias cuando ocurren estos hechos vandálicos. Ese joven estaba cometiendo desórdenes desde mucho antes. Era un blanco de detención por parte del personal”.

Luego dijo que todavía no se podía culpar a personal de la policía uniformada sobre ese hecho y esbozó una alteración de los hechos al decir que “fuimos los primeros en autodenunciarnos y poner ante el Ministerio Público todos los antecedentes”, cuando la opinión pública vio a oficiales de Carabineros, primero negando el episodio, y luego tergiversando lo ocurrido.

En este caso, Ricardo Yáñez sigue la misma línea conductual y comunicacional del ex general director Mario Rozas, a pesar de lanzar la frase de que la entidad podría hacer “un mea culpa”.

La ratificación de aquello vino el mismo día de la entrevista, cuando el jefe policial decidió ir a saludar y dar su apoyo al sargento responsable de los disparos a dos muchachos del Sename en Talcahuano. “Mi rol como general director hoy es estar y visitar a todos mis carabineros y particularmente con aquellos que lo están pasando mal o en situaciones más complejas, para poder brindarles desde mi autoridad institucional todo el apoyo y la fuerza para que puedan salir adelante”, enfatizó Yáñez.

Sin dudar en su apoyo a un inculpado por un crimen como disparar a dos menores de edad, el general director ratificó que “fui a verlo, en qué condiciones se encontraba y a señalarle que va a contar con el apoyo jurídico para ver la situación que están definiendo los tribunales de justicia en este minuto”.

Esta fue una demostración explícita de que el alto mando va a ayudar judicialmente a John Mograve, encontrado responsable dos delitos consumados de apremios ilegítimos y tratos crueles, inhumanos y degradantes en contra de menores de edad.

El apoyo institucional se sumó a otra ayuda que recibió el sargento: la Corte de Apelaciones de Concepción revocó la prisión preventiva del suboficial y la cambió por el arresto domiciliario.

Para esa instancia judicial,  “en relación a la necesidad de cautela si bien concurren en la especie criterios objetivos que permiten concluir que la libertad del imputado constituye un peligro para la seguridad de la sociedad, lo cierto es que dicho fin cautelar puede igualmente ser obtenido con otra medida privativa de libertad menos intensa, tal como lo solicitó subsidiariamente la parte recurrente, especialmente si se tiene en cuenta la ausencia de alegaciones de los persecutores relativas a la existencia de condenas anteriores respecto del imputado, el arraigo social y familiar de éste y la conducta funcionaria del mismo”.

Este día ya se estaban produciendo reacciones desde el mundo de los derechos humanos y sectores sociales, en cuanto a repudiar el respaldo del jefe de Carabineros al sargento acusado de tratos inhumanos y crueles contra menores de edad, y criticar el paso de prisión preventiva y arresto domiciliario.