“Un escorpión envenenó/con acero tus ojos/y tus camaradas de todas las puertas/y de todas las consignas/ su pusieron a llorar/

 Héctor Morales. 19/11/2020. A los ojos quebrados,

se les cayó la luz,

quedaron derramados

a pocos pasos de su próxima madrugada,

A pocos metros de esas manos

que reciben un beso

como si fueran cerezas.

 

Una bandera con aroma

a maqui y grosellas,

y un Pillán mas alto que su propia altura.

 

El ulular de la policía  verde,

atragantada en su cobardía,

y una respiración de bastones y balines.

 

A  una mirada la estranguló la violencia

de los que no duermen

y solo conocen

el orgasmo de los animales.

 

Un escorpión envenenó

con acero tus ojos

y tus camaradas de todas las puertas

y de todas las consignas

su pusieron a llorar;

les habían arrebato

el cristal de tu vida.

 

La vereda iluminada

se durmió, solo se escucha

el alarido negro

de tus argumento, y  la última

página abandonada en tu velador

de medía noche.