Hay quienes creen que aparecer seguido en televisión es sinónimo de “fama” o “popularidad”. Algunos lo afirman tan rotundamente que se ofrecen voluntariamente como candidatos.

José Luis Córdova. Periodista. 02/11/2020. Hay quienes creen que aparecer seguido en televisión es sinónimo de “fama” o “popularidad”. Algunos lo afirman tan rotundamente que se ofrecen voluntaria y personalmente como candidatos. A cualquier cargo, desde convencionales (porque se trata de una Convención Constitucional y no de la ansiada Asamblea Constituyente) acordada por la ex Concertación y Chile Vamos, hasta la guinda de la torta: Presidente de la República en marzo de 2022.

Las mismas cámaras, luces y el rating van imponiendo rostros y desplazando figuras pero todo indica que la televisión no es el mejor sitio para encontrar candidatos a constituyentes. Entre el populismo y el “independentismo” hay un breve paso.

Algunos tienen algún grado de modestia y descartan de plano su participación, como es el caso del prestigioso doctor Sebastián Ugarte. Nadie puede negar que es querido y respetado, saludado en la calle y todos quisieran una “selfie” con él. Pero es un profesional destacado en la salud y desplazarlo en los actuales momentos de pandemia sería a todas luces un error que él mismo ha evaluado en su mérito. También el comediante Adriano Castillo (“compadre Moncho”) rehusó el ofrecimiento (¿de quién?) y el carismático astrónomo José Maza renunció públicamente.

Pero hay otros que aparecieron inexplicablemente en la palestra sin que nadie los hubiera llamado. Por ejemplo, el esotérico interlocutor de Jaime Guzmán, ex senador, ex ministro, ¿ex pinochetista?, Pablo Longueira, pretende volver a las andadas que lo llevaron a imponer la corrupta y malhadada ley de pesca y otros engendros financiados por poderosas empresas privadas.

La hija del ex presidente Patricio Aylwin, el mismo de la “justicia en la medida de lo posible” -que condujo a la DC a apoyar el cruento golpe cívico-militar de 1973- doña Mariana Aylwin quiere volver al ruedo político tras renunciar al partido que la vio nacer, ahora bajo el alero de Evopoli de Felipe Kast y compañía. La guinda de la torta: Checho Hirane en su bodrio “Café cargado” en La Red la entrevistó después de José Antonio Kast. ¡Lindos invitados!

Para no ser menos, Magdalena Piñera, hija del presidente, quiere ir como “independiente” al igual que el abogado Daniel Stingo y el estafador piramidal Rafael Garay (?). Con todo respeto, hasta la ex senadora, ex canciller Soledad Alvear quiere postular también.

Algunos fans han solicitado a personajes tan heterogéneos como el ex subsecretario del gobierno de Piñera I, Benito Baranda; al sacerdote Felipe Berríos, el ex fiscal Carlos Guajardo, la siquiatra María Luisa Cordero (la misma que vendía licencias médicas) y otros empáticos “rostros” ante las cámaras.

En las sombras, se intentan candidaturas de algunos grandes empresarios y otros que esperan el momento para lanzar sus postulaciones. Ojo, que la mayoría de ellos tienen el inasible y ambiguo rótulo de “independientes”. Sin embargo, hay que considerar que los dirigentes sindicales, gremiales, comunales y hasta vecinales tienen que renunciar a sus cargos si quieren candidatearse.

A estas alturas, la verdad es que el abanico está abierto para convencionales de todo tipo y pelajes, incluso se habla de prestigiosas colegas periodistas como Mónica González y Alejandra Matus, entre otras. ¡Oh, la paridad! Se espera que, al menos, se la jueguen por el Derecho a la Comunicación y por el Colegio de Periodistas.

Al final, los más serios serán los representantes de las etnias originarias, incluidos chonos y afrodescendientes. La categoría de “independiente” da para mucho: ¿Independiente de qué y ante quién? Tiene caraca de una actitud apolítica o más bien anti partidos. ¿Eso es democrático? ¿Es lo que necesitamos para hacer una Carta Magna que perdure en el tiempo?

En materia de presidenciables, uno que ha aprovechado muy bien sus reiterados “minutos de fama” en televisión es el ex canciller de la ex Concertación, Heraldo Muñoz, quien se atreve a enfrentar en futuras y probables primarias presidenciales en el PPD a los mismísimos, Francisco Vidal y Ricardo Lagos Weber. Estos dos últimos, “célebres” en matinales o como eximio intérprete de nuestro baile nacional el hijito de su papá.

La carrera por las siete elecciones que nos esperan está desatada. Deberemos votar por convencionales el 11 de abril pero antes, en primarias legales de partidos y pactos por separado; para alcaldes, concejales, gobernadores y consejeros regionales (Cores), diputados, senadores y Presidente de la República. Lo mejor sería elegir teniendo el aparato de televisión apagado en casa.

 

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